| |
Por: apóstol Marcela de MacMillan

Como gente Comunife, nuestra visión es traer y dar a conocer la presencia y gloria de Dios para que otros conozcan, también lo den a conocer, transformando así la comunidad que nos rodea.
Si esto fuera únicamente a manera teórica, no produciría cambio. Pero entendemos que para poder afectar y producir cambio en otros es necesario que nuestra existencia sea una vivencia diaria con la persona del Espíritu Santo.
Hablemos de "Conocer": Esta palabra significa desarrollar una relación de intimidad con Él, aprendiendo acerca de su persona en la palabra de Dios. Aprendiendo a reconocer su voz y dirección en mi vida.
Aprendiendo también a ser sensible a esa voz al obedecerla y hacerla realidad en mi vida. Así se convierte en una experiencia real de continuo cambio y crecimiento en mi carácter y comportamiento para dar a otros de lo que soy, más que de lo que tengo (Hechos 3:6).
Hablemos de "Gloria": Parece ser un concepto místico inalcanzable. Sin embargo, gloria significa la totalidad de la esencia de Dios, como Creador y Padre, como Hijo y Palabra, y como Espíritu de santidad. Es el Espíritu Santo quien hace que sea visible y palpable la expresión y la manifestación misma de la esencia de Dios. Hace que podamos ver Sus prodigios y milagros que nosotros, en condición de hombre, no podríamos producir ni ver. Hace que experimentemos física y espiritualmente el poder y el peso de su presencia, que entendamos nuestra convicción de error, pecado, desobediencia y su guía amorosa hacia actos de obediencia. Nos permite comprender intelectualmente, por medio de nuestro espíritu, las verdades eternas de Dios reveladas para recibirlas y darlas a un mundo tan necesitado de Él.
Dios nos ha hablado de Tiempo de Gloria y hemos estado experimentando la manifestación de Su presencia, la gloria de Su presencia. La persona del Espíritu Santo es quien hace posible traer el cielo, la habitación del Todopoderoso Dios, a la tierra. Es quien hace posible que tu y mi condición humana finita se convierta en condición de vida por encima de la ley natural que nos gobierna. Porque vive dentro de nosotros por nuestra libre elección, y continuamente se está derramando sobre nosotros aumentando y refrescando Su poder.
¿Por qué? Porque nos ha llamado a ser "portadores" de Su esencia, Su presencia, Su gloria. ¿Para qué? Para transformar dando esperanza y demostrando Su poder transformador. Para ser la expresión de Su gloria en compasión, amor y vida para tu familia, comunidad, ciudad y las naciones.
En este tiempo donde Dios nos ha estado manifestando Su gloria
Actualizado (Martes, 02 de Abril de 2013 09:44)

*Dios nos ha dado la esperanza de gloria (Romanos 5:2; Filipenses 3:21).
*Isaías pudo ver que el Mesías, “el Renuevo”, sería glorioso (Isaías 4:2-6).
*Juan el Bautista predicó preparando el camino para la venida de la gloria del Señor (Isaías 40:2-5; Mateo 3:3; Marcos 1:3).
*Después de preparer el mensajero el camino, el Señor vendría de repente a su templo (Malaquías 3:1).
*Ezequiel había visto la Gloria de Dios en forma de hombre (Ezequiel 1:28).
*Cuando Cristo viene al segundo templo, lo hace como: “el resplandor de su gloria, la imagen misma de su sustancia”.
*¡De Nuevo Dios está en medio de su pueblo; Emmanuel está presente!
*Cristo es la misma imagen de Dios; ver la luz de su rostro es conocer la gloria de Dios (2 Corintios 4:4-69.
*La gloria de Dios se revela principalmente en Cristo (Hebreos 1:39), quien la muestra a los hombres (Juan 1:14).
*Apreciada en su:
Nacimiento (Lucas 2:9,14).
Transfiguración (Mateo 17:1-8).
Muerte (Juan 7:39; 12:23-28; Hebreos 2:9).
Resurrección (Lucas 24:26).
Ascensión (Hechos 3:13; 7:55; 1 Pedro 1:20).
Actualizado (Sábado, 09 de Marzo de 2013 20:36)