Enseñanzas poderosas
Enseñanzas Poderosas
Pon tu propia vida sobre el Altar de Dios
por el Apóstol Randy MacMillan
Una y otra vez Dios nos está llamando a la santidad
Dios quiere una iglesia sin mancha, que se purifique, que se guarde para Él, ofreciéndose sin reservas.
Un cristiano le estaba preguntando a Dios:
- Señor, ¿Dónde está el fuego de tu poder para mí?, ¿Por qué no me están pasando cosas en mi vida que yo quiero ver?
Dios le contestó:
- ¿Y dónde está mi sacrificio? Mi fuego no cae sobre un altar vacío.
El altar de Dios requiere sacrifico o el fuego no va a caer. Si tú no has visto el fuego de Dios caer sobre tu vida es porque no has puesto tu ser completamente sobre el altar.
Tú eres a quien Dios busca
Cuando se habla de presentar sacrificio al Señor hay cristianos que piensan: “yo no tengo nada que ofrecer”, ¡Ofrécete a ti mismo! “Hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios” (Romanos 12:1).
Presentarnos a nosotros mismos: Nace de una decisión personal, de caminar agradándole al Señor en todo cuanto pensamos y hacemos.
Lo que Dios quiere de ti no es un cuerpo muerto que ya no funciona, sino un cuerpo que sigue viviendo, pero que está totalmente entregado en sumisión a su servicio. No es que tú dejes de existir, sino que Dios tenga control total de tu cuerpo vivo.
Él quiere un corazón obediente y una fe total. Él está más interesado en el corazón de sus hijos que en sus habilidades y conocimientos. Quiere cristianos que mantengan el gozo y la esperanza en las dificultades; que conserven la paz y el dominio propio en medio de las tensiones. Dios quiere algo más que carisma y popularidad; él está buscando verdadera santidad. Esa que tiene que ver con la pureza de corazón.
Tú obediencia es el mejor sacrificio
Tú y tu obediencia son el mejor sacrificio que puedes presentar al Señor: “Más le agrada al Señor que se le obedezca, y no que se le ofrezcan sacrificios y holocaustos; vale más obedecerlo y prestarle atención que ofrecerle sacrificios y grasa de carneros” (1 Samuel 15:22).
La palabra obediencia en el hebreo original significa "escuchar a", "oír", y literalmente era tomado como "oír bajo". Así que otra persona arriba te da una órden y tú la oyes y la cumples. Por ejemplo, el general que da al orden al coronel y este al mayor y así sucesivamente.
La obediencia nos expresa la manera en que Dios quiere que nosotros oigamos su voz, y estemos atentos para actuar conforme a su perfecta voluntad.
Si tú quieres oír al Señor dos veces, tienes que obedecer la primera vez que lo escuches.
Si tú me dices:
-“es que Dios no me habla”, o: “pastor es que yo no he oído la voz de Dios por mucho tiempo”,
¿Sabes cuál es la pregunta del pastor Randy? Muy sencillo
-¿Cuál es la última cosa que Dios te mandó a hacer la última vez que lo oíste? -“¡Ah! es que él me dijo… “
-¿y lo hiciste?
-“No, es que”….
Dios nos pide a veces cosas tan sencillas que nosotros no le damos importancia. Él lo hace así para ver quiénes lo obedecemos en las cosas sencillas. Es el principio del siervo fiel o infiel, que encontramos en Lucas 16:10: “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto”, y en Mateo 25:21: “Su señor le dijo: "Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor". Al siervo que fue fiel en lo muy poco, Dios le bendijo con más, el siervo que fue fiel en lo muy poco.
La prueba de Dios es que lo que Él te pide hacer es tan pequeño que tú ni le das importancia y esto es de lo que depende que Él te pueda seguir hablando, guiando y confiando sus riquezas y sus secretos.
La obediencia te aleja de los planes de Dios para tú vida
En el capítulo 15 de 1 Samuel podemos ver claramente cómo la desobediencia puede alejarnos de los planes del Señor: Dios rechazó a Saúl como rey de Israel porque Saúl había desobedecido sus órdenes: “Saúl rechazó el mandato del Señor” 1 Samuel 15:26.
Veamos la historia detallada: En el vs. 3 Dios había dado al rey Saúl un mandato claro y estricto: destruir a los amalecitas junto con todas sus posesiones.
Vs. 9: Pero dicen las Escrituras que Saúl y su ejército dejaron con vida al rey de los amalecitas: Agag y lo mejor de su ganado, y que sólo destruyeron lo que era inútil y de poco valor.
Vs. 11: Por la desobediencia de Saúl Dios dijo: “Me pesa haber hecho rey a Saúl porque no ha cumplido mis órdenes”.
Vs. 13-15: Cuando a la mañana siguiente Samuel encuentra a Saúl, lo primero que Saúl afirma es: “Ya he cumplido la orden del Señor” Pero la orden del Señor había sido destruir a los amalecitas junto con todas sus posesiones no dejar vivos a los animales, de manera que el profeta Samuel pregunta: “¿qué significan entonces esos balidos de ovejas y esos bramidos de toros que estoy escuchando? (vs. 14) Y Saúl culpa a la gente: “la gente ha conservado las mejores ovejas y los mejores toros para ofrecerlos en sacrificio al Señor tu Dios” (vs. 15).
Vs. 18-19: Samuel le deja muy claro a Saúl que sí ha desobedecido: “si el Señor te envió con la orden estricta de destruir a los amalecitas, y de acabar con ellos ¿por qué desobedeciste sus órdenes?” (vs. 18-19).
Vs. 20-21: Pero nuevamente Saúl culpó a los demás: “Yo obedecí las órdenes del Señor, y cumplí la misión que él me encomendó: he traído prisionero a Agag, rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas. Pero la tropa se quedó con ovejas y toros, lo mejor de lo que estaba destinado a la destrucción, para sacrificarlos en honor del Señor tu Dios en Guilgal” (vs. 20-21).
Entonces se revela algo del corazón de Saúl: él no tenía un corazón conforme a Dios, sino para la gente: Vs. 24: “Entonces Saúl dijo a Samuel: --Sí, he pecado, pues pasé por alto la orden del Señor porque tuve miedo de la gente y atendí su petición”.
Obedecer no es hacer lo que nos parece bien, sino obedecer de alguien superior a nosotros.
¿Quién tiene más peso para la toma de tus decisiones, el Señor, tus propios deseos y opiniones, lo que piensan las otras personas?
Nuestra obediencia debe ser primero al Señor, y nuestro corazón debe inclinarse a Su voluntad, lo contrario nos aleja de los propósitos perfectos que Él tiene para nuestra vida.
Esto se aplica a tu vida en todo tipo de situaciones: en tu casa, en tu trabajo, en tus estudios; también en la iglesia. Hay una cadena mando y autoridad y obedecer es llevar a cabo las órdenes que se están dando.
El sacrificio que presentamos debe costarnos algo
Sacrificio significa que viene de mí, es lo que yo doy, es lo que yo hago, es lo que me cuesta a mí, algo precioso para ofrecer al Señor.
Para que algo en mi vida se constituya en un sacrificio de verdad debe costarme. Esto es exactamente lo que demostró el rey David en 1 de Crónicas 21:22-26, cuando quiso comprar las tierras de Ornán jebuseo para construir allí un altar al Señor:
1 de Crónicas 21:22-26: “dijo David a Ornán: Dame este lugar de la era, para que edifique un altar a Jehová; dámelo por su cabal precio… Y Ornán respondió a David: Tómala para ti… y aun los bueyes daré para el holocausto, y los trillos para leña, y trigo para la ofrenda; yo lo doy todo. Entonces el rey David dijo a Ornán: No, sino que efectivamente la compraré por su justo precio; porque no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste”
Nuevamente las Escrituras manifiestan el corazón egoísta de Saúl: él estaba dispuesto a sacrificar pero cosas que no le habían costado. Ofrendas de otros. En cambio, David, líder y pastor estaba dispuesto a sacrificar todo lo que tenía para comprar el terreno que Dios quería para su altar.
Saúl quiso tomar y dar al Señor el sacrificio de los otros en vez de dar lo de sus propias finanzas, sus propios bienes. Esto puede pasarle también al cristiano, al líder y al ministro: que el pueblo traiga sus ofrendas, diezmos y sacrificio y el líder piense “Bien, todo esto lo hemos dado como iglesia” pero ¿qué ha sacrificado el líder, qué ha dado el pastor, qué le ha costado a él?
Cuando tú presentas un sacrificio verdadero en el altar del Señor. Cuando tu sacrificio te cuesta, el resultado es que Dios responde enviando Su fuego sobre tu holocausto:
1 Crónicas 21:25-26 “Y pagó David a Ornán por aquel lugar el peso de seiscientos siclos de oro y edificó allí David un altar a Jehová, en el que ofreció holocaustos y ofrendas de paz, e invocó a Jehová, quien le respondió por fuego desde los cielos en el altar del holocausto”.
Cuando me es difícil obedecer
Si tú reconoces que tienes dificultad en obedecer la respuesta está en Filipenses 2:13: “porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”.
Recuerdo cuando Dios me hizo su llamado para Colombia. Yo no quería salir de mi país. Era para mí un sacrificio grande dejar mi familia, mi país y todo lo que había conocido hasta entonces para ir a otra nación. Así que hice esta oración cada día por casi dos años: Señor, yo no quiero ir a otra nación. No quiero servir como misionero o ministro en otra nación. Quiero quedarme aquí en mi país. Pero te doy permiso de obrar en mí y crear en mí el querer como el hacer de tu voluntad perfecta.
Con esta oración yo estaba siendo transparente reconociendo ante Dios que en mí había esta rebelión, pero pedí a Dios que me ayudara a querer hacer lo que Él quería. Y como Dios no quiere violar nuestro libre albedrío y yo le había dado el permiso de obrar en mí, Él cambió mi corazón y me dio el querer y el deseo de hacer con gozo Su voluntad, que fue venir a Colombia y servirle aquí.
También Efesios 2:1-5 nos habla del espíritu de desobediencia y rebelión que debe ser crucificado en nuestro corazón para permitir surgir y edificar los 9 aspectos del fruto del amor de Dios en nosotros (Gálatas 5:22).
15 Pasos de Nuestra Sustitución,
Identificación y Unión con Cristo
La Base de mi Identidad
por el Apóstol Randy MacMillan
La Ley de la Sustitución e Identificación es nuestra completa UNIÓN CON CRISTO dentro de su sacrificio sustitucionario. El principio de la Identificación es el lado LEGAL de nuestra redención. Nos revela lo que Dios hizo por nosotros EN CRISTO, desde el momento en que se hizo crucificar hasta que se sentó a la derecha del padre. El lado VITAL es lo que está haciendo el Espíritu Santo ahora en nosotros, a través de la obra terminada de Cristo y de su palabra. En nuestra unión con Cristo hay una unión doble: Primero, su unión con nuestros pecados en la cruz y Segundo, nuestra unión con El en su resurrección gloriosa al trono. Cristo se volvió uno con nosotros en pecado para que nosotros pudiéramos ser uno con El en justificación. El se volvió como nosotros para que nosotros pudiéramos ser como EL (2Cor.5:17,21). Una de las verdades legales sobre nuestra redención de mayor riqueza se encuentra escondida en la realidad de nuestra identificación con Cristo. La pequeña preposición CON ha abierta las claves mas grandiosas de Dios relacionadas con nosotros, como nuevas criaturas creadas en Cristo a través del nacimiento espiritual. Estamos identificados con todo lo que hizo Cristo por nosotros como nuestro sustituto. Cristo bajó de los cielos y tomó nuestro lugar terrenal para sufrir el castigo de Dios, para podernos subir a nosotros a su lugar celestial de Gloria, para ser bendecidos por Dios. La preposición " con " habla de nuestra IDENTIFICACIÓN con Cristo; " en " habla de nuestra UNIÓN con Cristo; " por " habla de Cristo como nuestro SUSTITUTO.
1. Condenados y juzgados con Cristo:
Lucas 23:18-25; Mateo 26:49-68; Mateo 27:1-27; Mateo 26:49-68; Mateo 27:1-27
2. Desnudados y hechos pobres con Cristo:
Mateo 27: 28, 35; Mateo 59-61; Deuteronomio 28:48
3. Hechos débiles con Cristo:
Mateo 27: 30, 31
4. Crucificados con Cristo:
Romanos 6:6; Galatas 2:20; Colosenses 2:20; Galatas 5:24; Galatas 2:20; Colosenses 2:20; Galatas 5:24
5. Hechos pecado con Cristo:
2Corintios 5:21; 1Pedro 2:24; Isaías 53:10; 1Ped.2:24; Isaías 53:10
6. Hechos enfermedad con Cristo:
Mateo 27:34, 8:17; Isaías 53:4,5; 1Pedro 2:24
7. Fuimos rechazados y aceptados con Cristo:
Mateo 27:22; Efesios 1:6
8. Morimos con Cristo:
Hebreo 2:9; Romanos 6:11; 2Timoteo 2:11; Colosense 3:3,2:20
9. Fuimos enterrados con Cristo:
Romanos 6:4; Colosenses 2:12
10. Fuimos resucitados y hechos vivos con Cristo:
Efesios 2:1, 5; Colosenses 2:15; Romanos 8:11; 1Corintios 15:32
11. Fuimos declarados Justos con Cristo:
2Corintios 5:21; Romanos 3:23, 26; Colosenses 2:14; Efesios 4:24; 1Corintios 1:30
12. Conquistamos a Satanás con Cristo:
Colosenses 2:15; Romanos 8:35-37; Romanos 16:20; Lucas 10:19; 1Juan 3:4; Santiago 4:7
13. Fuimos levantados y ascendimos con Cristo sobre todas las demás autoridades:
y poderes terrenales y celestiales:
Efesios 2:5,6; Efesios 1:20-23; Colosenses 3:1
14. Fuimos hechos para sentarnos junto con Cristo sobre su trono:
Efesios 2:6; Romanos 16:20; Romanos 3:17
15. Fuimos hechos para reinar y gobernar como reyes y sacerdotes con Cristo:
Romanos 5:17; 1Pededro 2:5; Apocalipsis 1:6
Por la pastora y misionera Haidi Baker
Yo soy una pequeña amante postrada. Sólo soy una pequeña mujercita y amo a Jesús. Le amo más que mi respirar.
Podría enseñar sobre iglecrecimiento o podría dar muchos testimonios sobre señales y milagros, y hablar de los muertos resucitando, pero quiero enseñar sobre cómo ir aún más abajo: Cómo podemos vivir una vida totalmente rendida y postrada delante de Dios. Porque lo más importante es la intimidad con Dios. Todo, todo, todo se trata de la intimidad. Todo. Y a mí no me importa nada más sino la intimidad con Jesús. Es por la intimidad con Jesús por lo que yo vivo. Intimidad con Jesús.
Hoy quiero conmocionarte y llevarte a que te enamores más de Jesús, porque a la derecha y a la izquierda está el enemigo que quiere quitarte y arrancarte de la presencia de Dios Padre. El estar muy ocupado te puede quitar de la presencia.
Les quiero compartir un poquito de mi historia. Yo había sido una misionerita por 29 años. Estoy casada con un hombre poderoso, un hombre de Dios que se llama Roland. Cuatro generaciones de misioneros en su familia han dado su vida por el evangelio en China, algunos de ellos murieron pero terminaron bien y yo creo firmemente que es nuestro privilegio dar nuestras vidas por el evangelio, Amén.
Yo pasé doce años en Asia. Hablo chino, mandarín e indonesio. Estuvimos en Indonesia y en Hong Kong. Mi esposo nació en la China y luego fuimos a Inglaterra por tres años, siempre trabajando con los pobres y estaba aprendiendo algo sobre la intimidad y les quiero compartir esta historia porque es importante para pastores. Después de 18 años de trabajo misionero plantamos 4 iglesias, una en Asia, una Inglaterra y dos en Mozambique.
No debería confesarlo pero quiero admitir que yo era una mujer agresiva, yo estaba determinada, empujaba y empujaba y empujaba. Mantenía en ayunos de 40 días, tomando una semana de descanso; luego otro ayuno de 21 días y tome un día de descanso; ¡ayune más!, orando, llorando, ayunando, trabajando como una persona loca, corriendo, corriendo más, corriendo, trabajando. Estaba trabajando, trabajando y trabajando y me cansé ¿Te puedes identificar?
¡Yo dije Dios: yo quiero avivamiento, yo he dado mi vida para ti!
Un día yo estaba en la iglesia y me quedé pegada al suelo. ¡Estaba pegada! No podía hacer nada, nada, nada. 1 día, 2 días y nada. Desde el día dos yo dije “Dios, esto ya no me gusta”; 3 días, nada 4 días, hablo en serio. Fue muy difícil.
Yo quería ir a hacer otras cosas, yo no quería estar pegada al suelo ¿a quién le gusta estar pegado al suelo? Yo traté de moverme, nada. El hombre de seguridad, un grandulón me dijo: es tiempo de que te vayas. Le dije: fabuloso, ¿Cómo?, ¿Cómo hago para salir? Entonces consiguieron 4 personas, me levantaron, me sacaron, me llevaron al hotel y luego volvieron a la mañana siguiente por mí. Mi esposo de un lado sosteniéndome, de nuevo los tres hombres del otro lado y me levantaron y me llevaron otra vez en la iglesia: séptimo día.
Si yo tenía que ir al baño o beber agua la iglesia tenía que escuchar a Dios porque yo no podía hablar. La iglesia tenía que escuchar a Dios y ayudarme según Dios les indicaba. Yo no podía ni ir al baño, eso humilla ¿se pueden imaginar eso? Yo le decía Dios: ¿Qué estás haciéndome? El dijo: “Yo te estoy enseñando algo” ¿qué, Señor?, pregunté. “Que no puedes hacer nada sin mí, nada, nada, nada sin mí”. Y luego añadió “Y no puedes hacer nada sin la iglesia”.¿Sin la iglesia? Yo podía entender la parte de “nada sin él”, pero como misionera a los pobres no siempre me gustaba la iglesia. Y después de llevar 7 días pegada al suelo y de recibir el cuidado de la iglesia, la cual estaba escuchando a Dios decirle: derrama agua en su garganta, ponle una almohada debajo de su cabeza, etc.… Yo me enamoré no sólo de Jesús sino también de la iglesia, de la iglesia, la hermosa iglesia. La iglesia hermosa de Dios. ¡Qué revelación! Aleluya.
¿Sabes qué pasó después de todo esto que viví? Regresé a Mozambique. Yo tenía muchas palabras proféticas, ¡ah, maravillosas! Yo llegué a mi casa y se desató todo el infierno: me diagnosticaron esclerosis múltiple; mi esposo tenía malaria cerebral; el gobierno era marxista y nos quitó los edificios. Estábamos sin casa, 320 niños sin hogar. No teníamos dónde vivir, sólo un inodoro; mi hija tenía malaria por séptima vez ¡Aleluya! Maravillosas palabras proféticas ¿Qué estaba pasando? ¿Alguien me entiende?
Algunas veces las cosas son difíciles pero Pablo entendía esto y él dijo: “Yo oro para que tu amor abunde, para que sepas lo que es importante”. Yo dije ¿qué es importante? Y el Señor me contestó: “Amar a Dios, amar a Jesucristo y amar a tu vecino como a ti misma” ¡Eso es. Sí, Señor, lo haré, lo haré! Entonces empecé a pasar más y tiempo en la presencia de Jesús, más y más tiempo enfocándome en su belleza y creyendo en su iglesia. De repente había 10 iglesias y ya no sólo 2.
Un día estaba orando y le dije: Dios y ¿ahora qué hago?,
y El me dijo: “Cambia tu horario, necesitas más tiempo conmigo
y menos tiempo en reuniones” y dije ¿cómo hago eso?
Él me contestó: “Obedece”.
Le dije: “Sí, Señor, eso es lo que es importante”.
Después el Señor me regaló el primer edificio, luego construimos otro edificio para mantener a nuestros niños y Dios dijo “Quiero que regales ese edificio a los pastores de la ciudad” Yo estaba tan preocupada, ¿qué van a decir las personas? Dirán que estoy loca, pero luego me dije: ¿Qué estoy pensando? yo perdí mi mente para ganar la mente de El, así que sólo obedecí. Encontré esos pastores debajo de los árboles, en los arbustos, estaban en las calles; encontré por ahí unos doce y les dije: hey, ¿quieren ir a un instituto bíblico? dijeron sí ¡Aleluya! Doce hombres, empecé a orar: “Ven Espíritu Santo, ven, ven” y luego vino el Espíritu Santo y ellos lloraron, moquearon y el Señor dijo: “Ahora, ustedes vayan y levanten los muertos”. Ellos salieron, oraron por todas las personas: dos personas fueron levantadas de la muerte ¡Aleluya! Y la iglesia creció. Todos empezaron a hablar acerca de estos milagros. Todo se trata de la presencia, mantente en la presencia y créele a Dios.
Yo creo que Jesús quiere levantar la iglesia que está dormida. Yo creo que Jesús quiere levantar una iglesia muerta, una iglesia allá afuera que está muerta, que está dormida. Yo creo que El quiere levantarla de la muerte con el fuego del Espíritu Santo. Yo creo que Dios quiere besar su iglesia. Siento como si su iglesia es una belleza durmiente y Dios quiere despertarla con el beso de la intimidad ¡Aleluya! Oh, que conozcamos el beso de Jesús.
Filipenses 1:3 “Doy gracias mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por vosotros. Por vuestra comunión en el evangelio desde el primer día hasta ahora, estando persuadido de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”.
¿Qué es lo que se necesita para que tú continúes y termines bien tu vida cristiana? Yo soy pastora, pastora de pastores. He visto pastores que terminan bien y he visto pastores caer. He visto pastores caminar a la presencia y he visto pastores caer solamente tras el dinero. He visto pastores vivir en pureza y he visto pastores caer en el adulterio. No quiero ver solamente un toque de Dios, yo quiero ver que termines bien. Yo te quiero ver lleno de la presencia y no que solamente termines, sino que termines con gozo. Amén.
¿Cómo terminamos bien? Nos enamoramos más y somos levantados de estar dormidos y caminamos en intimidad radical. “Por tanto si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión de su Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia completad mi gozo sintiendo lo mismo”. Aquí está el llamado para los cristianos: “sintiendo lo mismo”, una misma mente, la mente de Cristo, intimidad con él, estando unidos, más y más unidos, amor íntimo.
Yo soy una pequeña amante postrada y me he dado por El y cuando yo me doy por El, Dios me muestra a los perdidos. Esa es la estrategia. Ese es el plan estratégico para un año, para cinco años, para diez años, para una vida entera: Más, más amor, más y más intimidad con Jesús.
Me han disparado, me han tirado a la cárcel, me han golpeado contra paredes; me han burlado en los medios, me han amenazado; me han apredeado, me han apuñaleado, pero no hay problema, ni un problema por causa de Jesús. Jesús es todo para mí, todo para mí.
No te canses de hacer bien, enamórate ¿Cómo? acuérdate de la bondad de Dios, testifica de lo bueno que es Dios, póstrate en su presencia, pasa tiempo en intimidad con el que es del todo hermoso, y nada será demasiado difícil para ti. Cuando mires al sufrimiento fija los ojos en Jesús y podrás decir: siempre hay suficiente.Hermanos, en este hermoso libro de Filipenses dice que “Tengan el mismo espíritu. No hagan nada de ambiciónpersonal, nada por vanagloria”.
Cuando yo tenía 20 años yo tenía ambición y estaba predicándole a multitudes y yo decía: ¡Sí!, miles llegando a Jesús y tenía ambición y escuché a Dios y me dijo: “Tú no sabes del reino” y me postró en mi rostro y fui a vivir donde estaban los pobres y me senté con los pobres por 18 años. No recorrí el mundo por 18 años, estuve sentada en Asia y en Inglaterra con los pobres, porque yo quería aprender del reino, y Dios arrancó la ambición de mí, la arrancó. No hagas nada por ambición personal.
“En humildad considera a los otros superiores a ti mismo”, Ahora tenemos cerca de diez mil iglesias. ¿Cómo sucede esto? Si yo tuviera ambición yo controlaría todo, pero, cuando aprendí a ser una amante postrada yo podía soltar. He tenido miles de líderes, los llamo a la intimidad con Jesús y los suelto. Puedo soltarlos, soltarlos, considerar su unción mayor que la mía, considerar su llamado mayor que el mío. Puedo animar a mis hijos a que sigan ¿Tú sabes que en mis alcances evangelísticos nadie tiene una escarapela, nadie tiene una ficha? Cuando llega el tiempo de orar por los ciegos, los mudos, los muertos, ¿sabes quién ora? ¡Los niños!, ¡los niños! ¡los niños! ¡los niños! Los que encontré muriéndose bajo la basura, los que encontré bajo los puentes, los que encontré en el hospital. Niños que mis líderes encontraron por todos lados, y les decíamos: ya no eres huérfano. Tú eres hijo del Rey y todo el poder que Dios me ha dado a mí, El te lo ha dado a ti. Somos iguales.
Cuando entendemos todo esto ya no estamos peleando con las uñas para llegar a la cima sino que profundizamos más y más y más en Jesús y soltamos y soltamos los hijos a su destino ¡Aleluya!
¡Oh hermano, vive una vida aún más abajo, hasta que estés tan lleno de amor que disciernas lo que es mejor!
Cada día de tu vida pon a un lado todo lo demás y enfoca tu mirada en Jesús. El se vació de sí mismo. Somos llamados a ser iguales, no para quedarnos vacíos sino para que realmente seamos llenos. Más del Espíritu Santo. Poséeme con tu amor.
Tu actitud debe ser igual a la que tuvo Cristo Jesús “el cual siendo en la forma de Dios no estimó ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, considerándose nada”.
Filipenses 2:12: “Por tanto amados míos, como siempre, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer por su buena voluntad”.
Hoy el Señor te está llamando a postrarte.
"Fe" no es Fe hasta que es lo único que te sostiene
Por el apóstol Randy MacMillan
Probar para Aprobar
Jueces 6:4 "Llévalos al agua allí los probaré"
Todo cristiano debe saber que su Fe será probada y puesta a prueba antes de que él sea aprobado por Dios.
Lo que somos bajo la prueba de presión es lo que somos verdaderamente.
Jamás cambiamos hasta empezar a sentir dolor. Dios usa el dolor para para despertarnos del sueño de la comodidad y de no querer cambiar.
"Amados hermanos,¿Están ustedes afrontando muchos dificultades y tentaciones? ¡Alégrense, porque la paciencia crece mejor cuando el camino es escabroso! ¡Déjenla crecer! ¡No huyan de los problemas! Porque cuando la paciencia alcanza su máximo desarrollo, uno queda FIRME de CARÁCTER, perfecto, cabal, capaz de afrontar cualquier circunstancia" Santiago 1:1-4 B.A.D.
Diferencia entre una prueba de Fe (de Dios) y una tentacion hacia maldad (diablo)
Dios no tienta ni prueba con maldad. Santiago 1:3-14; 1 Corintios 10:13.
Dios da la salida porque la tentación es del diablo.
Tentación en griego es "Peirasmos" (peirazó) 1 Corintios 10:13 y significa "una prueba con el propósito concreto de conducir a actuar mal, tentación" Lucas 4:13;8:13; 1 Timoteo 6:9. También "Probar a Dios o retar a Dios" Hebreos 3:8.
Jesus exhortó a sus discípulos a orar y vigilar para no caer en estas clases de tentaciones debido a su propia desobediencia, negligencia, ignorancia, porque pueden ser llevados a estar en situaciones de tentación por fuerzas malignas fuera de su control si no vigilan. Mateo 26:41; Marcos 14:38;Lucas 22:40,46.
El propósito de la prueba de nuestra Fe
1) Para Purificarla y separar toda contaminacion de una fe fingida. Salmos 12:6; Zacarías13:9.
2) Para Fortelecerla.
3) Para Perfeccionarla. "¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las Obras?" Santiago 2:22.
4) Para Madurarla y hacerla crecer.
5) Para establecerla y hacerla firme en la Palabra escrita de Dios como su única base y ancla, como su único fundamento y apoyo. "¿Hay para Dios una cosa difícil? ¿Imposible ?" Génesis 18:14. Fe no es Fe hasta que es la única cosa que te sostiene.
6) Para revelarte si estás en la FE de DIOS o no. Marcos11:22
"Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, constancia, estabilidad, firmeza, para que sea perfecta, cabales, sin que os falta cosa alguna" Santiago 1:2-4 R.V.
"Si vienen aflicciones a nuestras vidas, podemos recocijarnos también en ellas, porque nos enseñan a tener paciencia; y la paciencia engendra en nosotros fortaleza de CARÁCTER y nos ayuda a confiar cada vez más en Dios, hasta que nuestra esperanza y nuestra fe sean fuertes y constantes. Entonces podremos mantener la frente en alto en cualquier circunstancia, sabiendo que todo irá bien, pues conocemos la ternura del amor de Dios hacia nosotros..." Romanos 5:3.
El Manómetro
Una prueba es una demanda de presión puesta sobre nuestra fe para producir algo o resistir algo.
Piensa en el ingeniero encargado de probar una valiosa pieza de mecanismo en la fábrica. El aplica la PRESIÓN, y mientras SUBE MÁS y MÁS, observa el MANOMETRO de seguridad. Entre más alto suba la presión, más cuidadosamente él observa el manómetro. Cuando llega al punto de peligro, súbitamente él
abre la válvula de seguridad (descompresión) y afloja la presión.
Dios nos ha prometido que es fiel y que no nos dejará ser tentados más de lo que podémos resistir, sino que dará también juntamente con la tentación LA SALIDA, para que podamos soportar. ¡Pero algunos buscan esa puerta marcada "Salida" antes de que la prueba haya comenzado! Están preparados para correr tan pronto como las circunstancias comienzan a ponerse difíciles. El Señor ha permitido la presión de las circunstancias probar nuestra fe para producir su Palabra en nuestra vida y conformarnos a la imagen de Cristo.
¡Ensancha tu visión. Ensancha tu espíritu!
Con frecuencia Dios nos pone en medio de personas irrazonables.
Eso es su manera de mostrarnos lo que somos bajo las presiones.
¿Cómo proteger tu Fe?
Judas 1:3 dice que peleemos por la fe
¿Cómo protegemos algo? Vigilando, cuidando contínuamente, resistiendo todo ataque en contra de.
1. ¿Cómo protegemos nuestra fe?
A. Protege tus oídos de palabras de duda y desánimo. Marcos 4:24
B. Protege lo que dices: Tu confesión debe ser la Palabra de Dios. Mateo 12:35-37
C. Protege tu corazón: No medites en lo imposible o en lo negativo. Proverbios 4:23
2. ¿Cómo Viene la Fe?
a) Oyendo. Romanos 10:17
b) Creyendo y hablando. 2 Corintios 4:13; Romanos 10:6-10
¿Cómo soportar la presión?
La ley de la nayuraleza es que necesitamos mantener un balance de la presión contínuamente. No podemos descender al fondo del mar sin un vestido apropiado para soportar la presión que aumenta con la profundidad. También para ascender a las montañas y los cielos necesitamos el vestido apropiado que nos dé el balance entre nuestra presión y la del medio ambiente.
Esta es una ley espiritual también. Presiones de toda clase están exigiendo balance al hombre moderno. El suicidio toma 30.000 vidas anualmente. Otras 300.000 vidas van a dar en un hospital psiquiátrico. Hay una gran cantidad de estrés presionando al hombre. Jesús es nuestro vestido para balancear la presión.
No importa el tamaño y intensidad de presiones que experimentas, Dios puede balancearlos si depositas tu fe en Su Hijo Jesucristo y en Su Palabra.
La presión de Fe dentro de nosotros tiene que nivelar la fuerza de las presiones externas que vienen en nuestra contra.
La presión de la unción del Espíritu Santo tiene que aumentar dentro de nuestros corazones para nivelar y balancear la presión de afuera.
David le dijo a Jonatán "hay sólo un paso entre la muerte y yo". David había aprendido a confrontar la presión del ataque de un lobo, un oso, un leon; después vino el gigante Goliat. Luego Saúl y su ejército lo persiguieron para matarlo. De todo esto David aprendió "El Señor es mi pastor, nada mi faltará". ¿Dónde aprendió David esta Fe victoriosa que tenía? Bajo presión.
No conocerás victorias grandes sin batallas grandes. David tuvo que vivir el desafío de cada experiencia negativa para ir creciendo en fe y poder ascender al próximo nivel.
Las Pruebas afectan Nuestra Actitud de Fe
"Cuando el hombre está triste, todo le parece mal; cuando está alegre, todo le parece bien" Proverbios 15:15 B.A.D.
"El rostro feliz alegra el corazón; el ensombrecido demuestra que tiene el corazón despedazado" Proverbios 15:13
"El corazón alegre sana como medicina, pero el espíritu abatido enferma" Proverbios 17:22 B.A.D.
"Hasta el niño revela su carácter por lo que hace, si sus acciones son puras y correctas" Proverbios 20:11 B.A.D.
"Nosotros podemos justificarnos de cuanto hacemos, pero Dios pesa nuestras intenciones" Proverbios 21:2
"El espejo refleja el rostro del hombre, pero su verdadero carácter se demuestra por los amigos que escoge" Proverbios 27:19 B.A.D.
"En el crisol se prueba de la plata y el oro, pero al hombre se le prueba por su reacción ante las alabanzas del prójimo" Proverbios 27:21 B.A.D.
"La verdad resiste la prueba del tiempo" Proverbios 12:19 B.A.D.
Pensamientos sobre la Fe
Refuerza la fe y podrás dominar los temores.
Cree más en Dios. Tu fe vale mucho más de lo que crees.
Piensa en lo que serás y llegarás muy alto en el Espíritu.
No le abras la puerta de tu alma a la duda y a los pensamientos derrotistas.
¿Cómo podrás encontrar oro si el temor y la duda no te dejan entrar al socavón?
¿Cómo podrás sacar perlas si no te atreves a sumergirte?
Haz un inventario de todo lo positivo que tienes en Cristo y atrévete a volar aunque lleguen los tropezones.
Con un ánimo de fe resuelto sacarás valiosas lecciones de fe de cada caída y un día te será fácil lo que ahora te parece imposible.
Fortalece tu fe con la Palabra de Dios y con un sano realismo, avanza sin volver la vista atrás.
La Fe hace milagros.
Con una voluntad firme, y paso a paso, verás la gloria de Dios que ahora te parece inalcanzable.
Vas a llegar a la cima de la santidad más pronto de lo que piensas.
"Para que sea sometida a prueba vuestra Fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo" 1 Pedro 1:5-7 R.V.
"Amados no os sorprendáis del fuego de Prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese" 1 Pedro 4:12.
"...pero tenemos que añadir a la fe fruto del Espíritu en nosotros" 2 Pedro 1:5-8.
El allí de Dios para el miembro de una iglesia local
Por el apóstol Randy MacMillan
Se puede saber cuando un hermano esta en Efesios 1:3 o en Gálatas 2:20 porque oyendo lo que sale de su boca uno oye alabanza si están en Efesios 1:3 y queja si están en Gálatas 2:20, que dice “juntamente con Cristo estoy siendo crucificado”.
¿Cuántos oran antes de abrir la Palabra de Dios cada día? Porque la Biblia no es cualquier libro, es la Palabra de Dios. Y en esta ocasión queremos abrir la Palabra del Señor sobre el allí de Dios para el miembro de la iglesia y también como miembro del Cuerpo de Cristo en la ciudad y en la nación. El allí de Dios para el miembro de la iglesia local, de una congregación.
El allí de Dios que empezó desde Génesis 2:7, donde Dios formó el hombre de la tierra y le puso allí en el jardín de Edén para hacer dos cosas: cultivarlo y guardarlo. Este fue el plan eterno de Dios para el hombre, para que número uno, el hombre sea creado por él y número dos que el hombre tenga un lugar específico, dado por Dios no por el azar o por escoger o por apariencia del hombre de decir “bueno, me parece esto o lo otro, yo voy a hacer tal cosa”, no, Dios tenía un allí para cada hombre. Tal como para el primer hombre, Adán tuvo su plan, así también es para todo hombre.
Y Adán se fue del allí de Dios aún estando en Edén, así que estuvo en el allí físicamente en el Edén, pero salió de la comunión con Dios en Génesis 3:9. Mira con tus ojos lo que dice la Palabra. Muchos predican sobre la Palabra, acerca de la Palabra, hablan de lo que la Palabra dice pero nunca abren la Palabra para meter a la congregación en la Palabra para estar mirando la Palabra, leyendo la Palabra, escudriñando lo que dice la Palabra sobre sí mismo, sino hablando sobre la Palabra o diciéndoles la palabra dice, la palabra dice la palabra dice y después nadie ha visto lo que la Palabra dice y después nadie ha visto ni ha leído con sus propios ojos lo que la Palabra dice.
En Génesis 2:7 tú puedes ver la Palabra y subraya que dice Allí. Si el primer hombre tenía un allí el segundo hombre debía tener un allí, hasta nosotros aquí hoy en día.
Pero cuando Adán pecó se fue corriendo y dice en Génesis 3:9 donde Dios llamó al hombre y le dijo ¿dónde estás tú? Si tu Biblia es una Biblia de verdad donde tú estás meditando todos los días subraya el allí de Génesis 2:7 y haz una línea cruzando la página hasta el capítulo 3, versículo 9 donde Dios le pregunta a Adán dijo ¿dónde estás tú?, entonces aquí en esta mañana en el Allí de Dios para el miembro de la iglesia quiero preguntarte dijo ¿dónde estás tú?, ¿dónde estás tú?:
- No sé, estoy aquí, bueno, ¿aquí donde? Adán estaba en el Edén pero no estaba en Dios. Adán estaba en el lugar geográfico pero no estaba en el propósito de Dios, en comunión con Dios, en amistad con Dios, en oración y comunión con Dios. Esta se había perdido y por haber perdido Adán su comunión con Dios, se perdió.
Tú puedes estar perdido en el lugar correcto. Dile a tu vecino: “Tú puedes estar perdido en el lugar correcto”. Tú puedes estar allí en la iglesia y estar perdido porque estar en la iglesia no te hace santo, tal como poner un gato en el garaje no lo hace ser un automóvil. Así que el lugar no hace a la persona, la persona hace el lugar. La oficina del presidente no hace al presidente, la persona hace que el lugar funcione. Entonces solamente tener oficio, profesión, títulos y cantidades de cosas no te va a hacerte nada que no eres en verdad y en realidad, así que la persona hace el lugar, así que en el allí de Dios para los miembros de la iglesia necesitamos saber bueno dónde estamos y qué estamos haciendo.
La primera prioridad de Dios para Adán no es ¿qué estás haciendo?, porque no era en el hacer sino en el Ser, SER. Porque el hacer nunca puede ser más importante que el ser porque lo que yo hago sale de lo que yo soy y si estoy mal todo lo que hago está mal. Si estoy mal todas mis obras son malas, si estoy malas todas mis palabras por lindas que puedan ser son malas, porque la fuente de todo es el espíritu del hombre, lo que él es, porque eso dice que el espíritu del hombre había muerto y Dios tenía que darnos vida nueva y levantarnos resucitarnos espiritualmente en Cristo para que nuestro espíritu nace de nuevo y así después las obras, las palabras, la acciones muestras puedan estar santificados y ser santos y así lo que sale de nosotros sea bendecido.
La obra que sale de una persona nacida de nuevo está bendecida porque su ser ha sido sanado.
Esto es muy importante, en 1 Tesalonicenses 5:23 Pablo oró diciendo: “pido que Dios te santifique completamente todo tu espíritu, tu alma y tu cuerpo”. Y el cristiano que anda en la carne y no anda en el espíritu dice: cuerpo, alma y espíritu, porque él vive bajo el poder de su cuerpo en dominio de su alma y de su espíritu, pero el cristiano que está caminando en el espíritu, él dice: todo mi espíritu, alma y cuerpo, porque como tú eres un espíritu, tienes un alama y andas en un cuerpo, es tu espíritu que determina tu lugar en el allí de Dios.
Y el allí de Dios es estar en presencia y comunión con Dios mismo y en 1 Corintios 6:17 dice “el que se une a Dios un espíritu es con el Señor”, entonces dice “¿Cómo puede el espíritu unirse con adulterio, fornicación, la falta de santidad” es imposible y el Espíritu de Dios no se puede unir si estamos caminando con perversidad de espíritu.
También en 2 Corintios 7 Dice que Dios nos ha limpiado de toda contaminación del espíritu de cosas así que es espíritu, alma y cuerpo, del allí de Dios. Es muy importante que el ser viene antes del hacer. Por esto miremos de nuevo Efesios 2: 8 , 9 y 10 tan sencillo pero tan poderoso que dice que sabemos todos que por las obras no somos salvos, es imposible ser salvo por las obras. Entonces inmediatamente pensamos es por gracia y aún la Palabra dice esta gracia es por fe, no es por obras nadie puede merecer el cielo. Todas las personas que piensen: “no, es que este es un buen hombre, hace tantas cosas buenas por las ciudades, el país y las naciones” dice todas estas obras no valen nada delante de Dios ¿Por qué?, lo que acabo de explicarles todo lo que sale del ser de una persona separada de Dios, sus obras por buenas que puedan ser físicamente y humanamente son contaminadas por el mismo ser de la persona. Por esto el orden de Dios no está primero en el hacer sino en el ser en Marcos 3. 14 y 15 dice: “Jesús llamó a los 12 para que estuvieran con él y después Jesús les comisionó y les envió a predicar y a hacer las obras”, entonces el orden de Dios con los 12 era primero llamarlos a estar con él, comunión
Conocer a Dios y habiendo estado con él, enviarles a hacer obras, las actividades, no se pueden hacer antes de estar con él primero. Efesios 2:8 “Por la gracia sois salvos no, es don de Dios y no por obras para que nadie se gloríe, porque somos hechura suya creados en Cristo Jesús” ¿Para qué, parece una contradicción, “Para buenas obras”. Dios no quiere obras, no él no quiere las obras que tú trates de hacer para ganar o merecer la salvación, pero después de la salvación él tiene un plan destinado para todo hombre como Adán en el jardín de Dios, que está aquí en la tierra, una tarea de cultivar y guardar, estas son las dos áreas que Dios tenía para Adán en Génesis 2:8-15 donde dice que puso el hombre allá en el jardín para cultivarlo y guardarlo.
Pon allí: cultivar y guardar. Guardar quiere decir que tú eres responsable para cuidar lo que Dios te ha dado a cultivar. El ejemplo práctico de esto está en Nehemías 4:17 que dice que todo el pueblo de Dios estuvo trabajando en el muro de Dios como en la iglesia local y versículo 17 los que edificaban en el muro, los que acarreaban, los que cargaban con la mano y trabajan en la obra y en la otra mano tenían la espada. Entonces la gente con una mano tenían una espada para batallar, para guardar la obra de Dios y en la otra mano tenían una herramienta para construir positivamente el muro y la ciudad de Jerusalén.
Tienes dos manos, dile a tu vecino: “Tienes dos manos”, una para el arma y la otra para la herramienta, para hacer la obra de Dios, para construir la iglesia local positivamente y la otra mano para guardar la iglesia. Este es el balance en la vida cristiana, de estar haciendo batalla, guerra, que está bajo la categoría de la oración: intercesión, ayuno, oración de petición, de atar al hombre fuerte, oración en el espíritu Santo orando en lenguas; pero en el otro lado es estar haciendo algo positivamente no sólo en lo espiritual sino en lo natural, por esto tenemos herramientas para estar construyendo.
¿Cómo Estamos para construir aquí en la iglesia, aquí en el allí de Dios? Queremos ver claramente esto, porque en tu allí Jesús te ha dado eso, cuál es la obra del cristiano en la iglesia local, cuál es la obra que Dios espera de todos nosotros de estar cultivando y guardando en el allí de Dios.
Miremos lo que Jesús dice en Juan 12:26: “Si alguno quiere servirme” ¿Cuántos quieren servir al Señor en esta mañana? “Si alguno quiere servirme, que me siga” Número 1: tiene que seguir a Jesús y sigue diciendo: “donde Yo esté, allí estará el que me sirva” Allí estará el que me sirva. ¿Sirves o no?, ¿quieres servir? ¿Entonces dónde vas a estar? En el allí de Dios en Cristo.
Jesús aún dijo: si quieres ayudarme, si quieres servirme, si quieres trabajar conmigo, número 1 debes servirme y número dos, tienes que seguirme. Mira la diferencia: seguir a Jesús es estarse moviendo todo el tiempo. Él dice: cuando Yo paro y tú sigues caminando, Yo me quedo atrás y tú ya no estás en el allí de Dios. Cuando Jesús para, su siervo para, no sigue adelante sino que él se detiene para estar con Jesús y hacer lo que Él está haciendo. Entonces en el allí de Dios no podemos estar quietos diciendo:
- “estoy aquí orando y ayunando” y si te preguntan
-“¿has hablado y testificado a alguien de Cristo?”,
-“No hermano, el Señor me tiene ayunando y orando.
- ¿Hace cuánto que no has ganado un alma para el Señor?
- Uy hace mucho tiempo. Yo oro para que otros ganen.
¿Cómo, entonces tú estás comiendo para que en Africa vivan todas esas personas que están muriendo de hambre?, ¿comiendo tú tres veces al día vas a ayudarles allá? No. Mejor hacer la obra y hacerles llegar comida allá a Africa. Tú comiendo tres y cuatro veces por los que no comen allá en Africa no les va a ayudar a nada. Lo mismo espiritualmente. Si sólo estás haciendo lo espiritual y no estás haciendo la obra de Jesús. Hechos 10:38 dice que Dios ungió a Jesús con el Espíritu Santo y poder y Él fue a todas partes librando a los oprimidos, predicando el evangelio a los perdidos, sanando a los enfermos, anunciando el reino y ministrando el poder de Dios y destruyendo las obras del diablo.
1 de Juan 3:8 dice también que el diablo tiene obras y Dios necesita que su pueblo que está en el allí de Dios empiece a movilizarse individualmente. Tú dices: No es que mi grupo no puede ir esta semana. Pero es que la vida cristiana es primero individualmente delante del Señor y segundo, en grupo. Tú no dices: Yo no he comido en tres días porque mi hermana se fue de la casa y no estamos comiendo hasta que ella vuelva. De la misma manera, tú no puedes decir como cristiano: Es que no hubo célula esta semana así que no estoy leyendo la Biblia, no estoy orando, no estoy compartiendo mi testimonio con nadie. Porque la vida cristiana es una relación íntima, individual y personal entre cada persona y el Señor.
Por eso la Biblia siempre habla de los hijos de Dios y nunca habla de los nietos de Dios. ¿Cuántos han encontrado un versículo que hable de los nietos de Dios? Hay personas que creen que van al cielo porque su abuelita siempre está orando y rogando por ellos. Es bueno que esas abuelas estén orando por sus nietos pero si tú no te arrepientes, si tú no naces de nuevo tú no vas al cielo. Tú no puedes ir al cielo por la fe de tus padres o de tu abuelita o porque cualquier otra persona que te tenga en su lista de oración. Porque no estás ganado puntajes allá en el cielo por cada persona que esté orando por ti. Tú debes arrepentirte y recibir personalmente a Jesús.
Para ver la importancia de las obras en la iglesia mira los primeros capítulos de Apocalipsis que habla de las obras de la iglesia. Unas son malas y otras son buenas. Apocalipsis 2:5 te dice: arrepiéntete hoy y haz las primeras obras o lo que hiciste cuando recibiste a Cristo. Jesús habló a la iglesia, no al mundo, sino a la iglesia, y le dijo: arrepiéntete, vuelve a las obras que hiciste, aprendiste cuando recibiste a Cristo. Ahora todas estas cosas y actividades no son mi obra. Arrepiéntete de todas estas actividades que no son mi obra. También Apocalipsis 2:2, 2:9, 2:13, 2:19 y 2:23. Después capítulo 3:1, 3:8, 3:15. Después 9:20 y 14:13 que sus obras les siguen a ellos, pero lo más importantes es ver las obras de Dios en el allí de Dios, en Apocalipsis 19:7, “gocémonos, alegrémonos y démosle gloria porque han llegado las bodas del cordero y su esposa se ha preparado y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente” ¿Porque el lino fino ha venido desde el cielo a la tierra para los santos? No, porque el lino fino es las acciones, obras justas de los santos. Un cristiano sin fruto y sin obras justas se quedará desnudo en el día del Señor.
Son tus obras santas de fe, que has hecho después de recibir a Cristo, las que conforman y hacen parte del lino fino del vestido santo que te va a cubrir. Entonces no es lo que te va a llegar sino lo que tú vas a elaborar, así que tu vida cristiana aquí en la tierra es una preparación de cosas celestiales y eternas. Lo que estás haciendo aquí no es solamente perder tiempo y marcar el reloj y ver cómo pasar el tiempo como paseo, sino que todo acá va a ser tu futuro y la condición, la calidad, la cantidad y la recompensa. Aquí en estos versículos que leí de Jesús en Apocalipsis 2 y 3 a la iglesia, él dice varias veces: “cada uno va a recibir recompensa según su obra”. Cada uno, así que no podrás decir: “ah, es que yo estuve en un grupo que…” No vamos a comparecer ante el Señor en grupos, la Palabra dice: “cada uno”. Cada hombre va a estar delante del Señor solo. Y allí rendirá cuentas por las obras que ha hecho y que no ha hecho. Encuentras esto en 1 Corintios 3:15-16.
Y en Apocalipsis 20 habla de que en aquel día cada hombre va a pararse delante del trono de Cristo. Los cristianos también. Los del mundo sin Cristo van a estar delante del trono blanco. Y dice que van a abrir el libro de vida y hay solamente una pregunta: ¿está en el Libro? ¿Tú crees que Dios va a llamar a los ángeles: “miren aquí está Jerónimo Pérez, tráiganme el archivo de él” y ellos van a salir con tres toneladas de archivos de todo lo que él ha hecho? No. Cuando comparezcamos ante el Señor, él va a mandar que abran el libro de la vida y va a hacer la pregunta ¿Está en el Libro? Si los ángeles dicen: “No, Señor, su nombre no se encuentra aquí” entonces, al próximo caso. No servirá gritar: “Miren yo di tanto dinero a los pobres, escúchenme yo regalé a Cali tal cosa…” No. Si no está en el Libro, no está.
Cuando Dios pregunta a Adán ¿dónde estás Adán?, ¿estás en el Libro?, ¿estás en comunión conmigo? ¿Estás en el allí de Dios o no?
Y de la misma manera otros casos se van a presentar y una persona podría pensar: “uy, a este le va a ir muy mal, el mató a muchas personas, hay que ver todo lo que tenemos contra él”, pero qué dice el Libro?, ¿está en el Libro? Sí, Señor, se encuentra aquí en el Libro, página 225 , recibió a Jesús en la tierra. Bien, que pase adelante. Siguiente caso. ¡Ah!, ¿pero cómo así, él pasó adelante? Sí. Es solamente Jesús, tenemos que entender que no es por obras. Cuando entendemos esta revelación estaremos comunicando, evangelizando, compartiendo de Cristo con la gente porque entendemos esta revelación de que sin Cristo pasaríamos la eternidad sin Dios.
La única cosa que vale es que hayas aceptado a Cristo como tu Señor, que te hayas arrepentido de tus pecados y que estés caminando en la vida nueva. No se espera que seas perfecto pero has recibido a Jesús y has nacido de nuevo y estás haciendo las obras que Dios nos dejó para hacer. Como dice Santiago 2:20: “la fe sin obras es muerta”, así que necesitamos las obras de fe de Efesios 2:10 obras buenas son las obras de fe que estamos haciendo en fe y en obediencia a la Palabra escrita de Dios y esto se encuentra en Marcos 16, donde Jesús se apareció a los 11, estando ellos sentados a la mesa y les dijo: “Id por todo el mundo predicando el evangelio a toda criatura, el que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. Estas señales seguirán a los que creen” Mira que él dijo en el versículo 17 “estas señales seguirán a los que creen”, no solamente a los apóstoles, sino a toda la gente común y corriente que “creen en el evangelio y creen en mí. En mi nombre echarán fuera demonios”.
Una pregunta ¿Si estoy en el allí de Dios, si estoy para cultivar y guardar, cultivar y guardar, qué debo cultivar? Evangelismo y ganar almas. Primer paso, estar predicando el evangelio y es para todos, no es para los apóstoles, Jesús dio la instrucción a los apóstoles para decirle a todos: esto es lo que quiero de todos. No dijo a los apóstoles: “yo quiero que ustedes mantengan muy bien guardado este ministerio y no dejen que nadie participe con ustedes, es solamente para ustedes 12. No digan nada a la gente, no les enseñen, no deleguen nada, no van a comisionar a nadie, yo quiero que todo esto muera con ustedes 11”. Fue completamente lo opuesto.
Hoy en día el hombre dice: los súper cristianos son solamente los apóstoles, profetas, maestros, pastores y evangelistas y ellos son para hacer las obras de Dios. No. Leélo bien, Efesios 4:11 dice que Dios dio 5 sentidos al cuerpo espiritual de Jesús para movilizar todo el cuerpo, toda la iglesia para hacer la obra del ministerio. No dice que dio los 5 para hacer la obra, dice que dio 5 para movilizar a los demás para hacer la obra. Por eso en Hechos 1:8 Jesús estaba diciendo: vayan a todo el mundo, prediquen el evangelio a toda criatura y cuando haya venido sobre ustedes el Espíritu Santo, prediquen en Jerusalén, Samaria y hasta en lo último de la tierra.
Si no obedecemos Hechos 1:8, entonces veremos Hechos 8:1, que dice que se levantó contra la iglesia mucha persecución por causa del evangelio y los apóstoles quedaron todos en Jerusalén y enviaron a toda la iglesia común y corriente a ir y salir de Jerusalén a las naciones a predicar. Entonces el orden de la Biblia es totalmente diferente a cómo pensamos nosotros. Nosotros pensamos: los ministros deben estar haciéndolo todo. Si los ministros estuvieran haciendo lo que Dios los mandó a hacer, ellos estarían enseñando, instruyendo, delegando, comisionando, soltando, impulsando para delante a todo el mundo a hacer la obra de Jesús aquí en Cali y en Colombia y en las naciones.
Hechos 8:1 los apóstoles se quedaron en Jerusalén y toda la iglesia salió. Qué tal un domingo que llegue la gente aquí a la reunión a las 9 y encuentre un aviso en la puerta que diga: “discúlpenos, no hay nadie, todos nos hemos ido a las naciones. No sabemos cuándo volveremos pero deje su razón y petición acá o mejor venga y esté con nosotros en tal parte”.
Cuando tú llegas a los Estados Unidos, encuentras un aviso que dice: “Usted está entrando a EE.UU, por favor, esté atento con sus papeles”. De la misma manera, aquí en comunidad de fe de Cali, podríamos tener impreso un aviso allá atrás, en el muro, mirando hacia acá, para que cada domingo al salir de la iglesia, leamos en el muro: “tú estás pasando por esta puerta y entrando en territorio del campo misionero” Así que el campo misionero no empieza en Leticia, empieza cuando sales por esta puerta. Al salir a la calle ya estás en campo misionero.
No está por allá en India, en Africa, y Leticia. Apenas cruzas esta puerta hay personas que no han sido evangelizadas, que no han creído y no han oído el evangelio. Hay personas allá afuera que pueden decirte: Oye yo nunca había oído así el evangelio, yo no sabía que podía tener la certeza de mi salvación, todavía estamos haciendo la misa por fulana que murió hace 12 años y no tenemos certeza de su salvación todavía, ¿la Biblia dice que hay una certeza de salvación ya, ahora? Sí tú puedes tener la certeza antes de morir. En la iglesia tradicional te dicen: bueno, después de dos siglos, si ha hecho suficiente milagros podemos declarar que fulano o fulana puede llamarse santo. Abre Romanos 1, Efesios 1, en el principio de cada epístola de los apóstoles dice: a los santos, a todos los santos en la iglesia, a todos los santos que están en la iglesia de Roma. Ellos llaman a cualquier cristiano común y corriente un “santo”. Dile a tu vecino: tú eres un santo y yo también ¿por qué? ¿Porque fue una declaración especial de una organización aquí en el mundo? No, porque la Biblia nos llama a todos los que hemos nacido de nuevo en Cristo Jesús, santos. Aleluya.
Necesitamos salir y en el andar estar haciendo la obra. No es muy complicado. En estos domingos de pronto podemos hacer como unos cuatro o cinco minutos de cómo lanzar la red para pescar y yo recuerdo tantas cosas sobre el pescar en red en cantidad y pescar con la caña uno por uno.
Esta es la obra del cristiano, esta no es la obra del director de evangelismo en la iglesia o del director de alabanza. Los 5 ministerios no son para hacer la obra, son para movilizar a la iglesia. Efesios 4.16 y 17 dice que la iglesia va creciendo según la actividad de cada miembro. ¿Dice que la iglesia va creciendo según la actividad de los pastores? No ¿del equipo de alabanza? No ¿del equipo de evangelismo? No ¿del equipo de conservación de almas? No ¿del equipo de misiones? No. ¿del equipo de oración? No. Según la actividad de cada miembro. Alguien puede estar pensando: “¡Uy, ojalá que Dios no esté contando conmigo, es que yo tengo un horario muy apretado!”, 1 Corintios 12:18 dice que Dios ha colocado cada miembro, cada persona que está en la iglesia, él los ha colocado en el lugar donde él quiere.
1 corintios 12. 18 dice: “Y el Espíritu Santo ha dado a cada persona, a cada miembro del cuerpo, un don espiritual para ministrar a los demás. Así que el padre decide dónde debes estar, pero su Espíritu te da el poder, la unción, las herramientas, las armas y las manifestaciones del Espíritu que se llaman los nueve dones del Espíritu. 1 corintios 12-1-18 termina diciendo que es el Padre quien te coloca en la iglesia y empieza diciendo que ahora que has tomado tu lugar aquí en la iglesia, el Espíritu Santo es el encargado de darte los dones, poderes, unciones, manifestaciones, para echar fuera demonios, para ver ángeles, que es el don de discernimientos de espíritus. En el allí de Dios necesitamos los dones del Espíritu, el poder y la unción.
Cuando decimos la unción, es algo grande, corporal como la nube de Dios grande, pero cuando decimos dones es cuando la nube grande se reparte y la nube se manifiesta en el don y la palabra de conocimiento. Otra parte de la nube se manifiesta en el don de la palabra de sabiduría. Otra parte, en el don de discernimiento de espíritus, ¿por qué? Porque Hay cuatro clases de espíritus: el Espíritu de Dios, el espíritu del hombre, el espíritu de los ángeles y el espíritu de los demonios. Hay hombres que hablan de su propio espíritu: Jeremías 23 dice que hay profetas que hablan de su propio espíritu y dicen: “el Señor dice así”. Este fue el primer capítulo que Dios me dio en 1971, en la universidad. Se necesita el don de discernimiento de espíritus que es uno de los tres dones de revelación que Dios nos ha dado.
Hay tres dones de revelación: Palabra de conocimiento, Palabra de sabiduría y discernimiento de espíritus. Tres dones que revelan cosas en el allí de Dios. Cuando estás en su presencia el Espíritu de Dios empieza a manifestarse con el ministerio que Él te ha dado.
Hay tres dones de poder: fe, milagros y sanidad y hay tres dones de inspiración. Los tres dones de poder son para hacer cosas a través de ti. Y la tercera categoría: tres dones de inspiración son para hablar y comunicar algo de Dios a través de tu boca. Son el don de lenguas, el don de interpretación de lenguas y el don de profecía, para decir algo al pueblo o al mundo. Todos estos están para el cristiano que está siguiendo a Jesús como él dijo en Juan 12:26: Donde voy estarás conmigo, cuando me quedo estás allí parado a mi lado y estás allí donde estoy haciendo mi obra y Dios está buscándonos para estar activos. Por esto dice el cuerpo de Cristo va creciendo en Efesios 4.16. No dice que la iglesia crece por la oración o por el ayuno de todos los días, dice que la iglesia crece según la actividad, la obra, el ministerio. Dilo: mi iglesia crece a través de la parte de mi ministerio, la parte que yo hago, la parte que yo comparto, la parte que yo ministro, la parte que yo estoy sirviendo y dando de las cosas que Dios me ha dado.
Dios ha dado tres cruces a todo cristiano: Tiempo, Talentos y Tesoros. El ha dado a todo cristiano ciertos tiempos; ha dado a todo cristiano cierto talento, según 1 Corintios 12 y ha dado a todo cristiano ciertos tesoros en recursos que se pueden usar. Es muy fácil de recordar: tres “T”. Así también el calvario habla de la salvación, habla de Jesús en la mitad y habla del ladrón a un lado y del asesino a otro lado, los dos tenían la oportunidad de recibir a Cristo. Uno aceptó y el otro no. ¿Tú crees que esto fue coincidencia? No. Esta tarde hace dos mil años, Dios lo hizo así porque así es como Dios ve al mundo. Hay solamente dos clases de personas: una que dicen: Señor perdóname quiero estar contigo, y otra que dice: No, yo no creo esto, si de verdad eres Dios quítanos de acá. Dios solamente ve estas dos personas: una que pasa a la eternidad con Cristo y otra que se queda atrás. Pero uno puede decir: ¿Para qué tenemos que evangelizar? ¿Por qué es importante compartir el evangelio? ¿Por qué en mi allí Dios está esperando obras efectivas del poder del Espíritu Santo? Estando en la universidad yo no podía tener respuesta a esto. Muchas veces yo pensaba y preguntaba al Señor: ¿Por qué? ¿Por qué hay un infierno si eres un Dios bueno? No me parece justo. Y después de tiempos de preguntar al Señor: ¿Por qué tengo que predicar sobre el infierno a las personas si esto las puede asustar y si tú eres un Dios bueno? Y la gente me decía: “Y si es un Dios tan bueno por qué manda todos los días personas al infierno”. Hasta que un día Dios me dijo: “Es que Yo no puedo evitar que vayan al infierno. Yo creé a todo ser humano no sólo de barro del suelo de la tierra, no con oro, no con plata; les creé a todos de la sustancia de mí mismo. Yo di tanto privilegio al hombre, que lo creé de mi Espíritu. Yo soy eterno, Yo no muero. Yo no puedo ser destruido. Entonces, como Yo cree al hombre con lo mejor de mí mismo, el hombre que no crea en mí, sigue siendo un espíritu eterno para siempre, es materia que no se destruye, no se desaparece. Yo Soy eterno y el privilegio que di a cada persona de vivir para siempre tenía este riesgo de que quizá no querrían vivir conmigo, sino que quisieran la mentira, el pecado y todo lo demás que no es justo y correcto. Yo les permito escoger, pero lo que escojan vivirán con esto por toda la eternidad. Así que no es que pueden decir: bueno cambié de parecer y ahora ya no hay infierno para ellos sino que voy a hacerles otra actividad, no hay nada más qué hacer, son hechos de mi presencia. Génesis 2:7.
Cómo aprovechar la Internet y evitar sus peligros
Por Oscar Guzmán Valbuena
Demos una mirada al actual panorama tecnológico a nuestro alrededor: En nuestro país ya se está ofreciendo la televisión IP, que ofrecerá una capacidad con más de 100 veces la capacidad actual y con la posibilidad de mayor interacción por parte de los usuarios; una televisión verdaderamente participativa en la que los usuarios podrán decidir desde los contenidos que ven hasta el final de la telenovela. Emisoras radiales de todo el mundo se pueden oír por Internet, con la opción de “quedarse” con la música y los programas que más gustan. Y en el caso de la prensa, empieza a hacer carrera la costumbre de enterarse de lo que pasa en el mundo mientras se descarga el correo electrónico, desplazando la costumbre de abrir las páginas físicas del papel periódico, al lado de tinto caliente de la mañana.
Todo este panorama, unido al hecho de que la disponibilidad tecnológica es cada vez mayor (quienes no tienen el computador, pueden acceder a cafés Internet a bajos precios) y que en el caso como países como Colombia, el índice de acceso tecnológico crece vertiginosamente (al punto de haber superado a un gigante como Brasil) nos hace pensar como creyentes ¿Estamos preparados para manejar esta inmensa marejada tecnológica, con todas sus bondades y peligros? En el caso de quienes tenemos hijos, ¿cómo podemos incentivar en nuestros hijos el uso creativo, provechoso y responsable del Internet, evitando a toda costa sus inmensos peligros?
A continuación, unas importantes pautas y consideraciones para que la Internet sea un instrumento a favor de nuestro desarrollo personal y familiar y no un arma en contra.
Es necesario que entendamos la naturaleza de Internet
Proverbios 19:8 dice “El que posee entendimiento ama su alma; el que cuida la inteligencia hallará el bien” No podemos permanecer al margen, sin entender las fuerzas que mueven nuestro mundo. Internet es una de esas fuerzas y para bien o para mal afecta nuestra vida.
Características de la naturaleza de la Internet:
a. Interactividad: Internet, a diferencia de los medios de comunicación convencionales, permite una interacción entre usuarios nunca antes vista. Las salas de chat y los programas de mensajería instantánea son un ejemplo de esto. Todos pueden opinar en foros y sitios donde pueden publicar lo que se piensa. Compartir archivos, música y videos es algo que se está convirtiendo en algo cotidiano. IMPORTANTE: Internet por su interactividad supone también que es mucho más influyente en la vida y en las mentes de quienes tienen contacto con ella.
b. Poder de socialización: Como consecuencia de la interactividad, la gente puede encontrar en la Internet personas afines con sus creencias, valores o gustos. Por eso en el amplio campo de esta revolución de la informática han florecido comunidades virtuales de todo tipo y pelambre: comunidades cristianas y satánicas, pacifistas y belicistas (como los que usan las redes sociales de Internet en Cali para citarse a pelear en diferente puntos de la ciudad).
c. Inmediatez: La mayoría de los sucesos que ocurren en Internet se producen aquí y ahora. El correo electrónico, tarda segundos; la conversación por Messenger es en tiempo real; las esperas se han reducido dramáticamente.
Cómo aprovechar su potencial y evadir los peligros de la Internet
a. Abandonando la pasividad y tomando una posición activa frente al reto: 1 Tesalonicenses 5:19-22 dice “No apaguen el fuego del Espíritu. No desprecien el don de profecía. Sométanlo todo a prueba y retengan lo bueno. Apártense de toda clase de mal” (DHH) Internet es una bendición que puedes aprovechar sabiendo deludir sus peligros.
b. Reconociendo que la Internet también tiene sus virtudes: Cara y Sello de la Internet:
1) El conocimiento de la humanidad al alcance de la mano: Internet se ha convertido en una enciclopedia global con información sobre prácticamente todo. Como padre, me siento afortunado de vivir en esta época por la facilidad que brinda a la hora de ayudarles a los niños con las investigaciones escolares. Esto sin mencionar que mucha gente que ha solucionado problemas comparte sus descubrimientos con otros en sitios de Internet como los foros. Sin embargo, hay que cuidarse porque en la abundancia de información también hay trampas, basura y contenidos malintencionados. En promedio, de acuerdo con la información de diferentes sitios consultados, el porcentaje de sitios en Internet que exhiben pornografía pueden superar el 35% del total de la red. Hay sitios en la red especializados en enseñar técnicas para la construcción de armas o que explican como llevar a cabo un suicidio exitoso.
2) Instrumento para abreviar procesos y facilitar la vida cotidiana: Pagar servicios o hacer compras o realizar trámites por Internet es algo que definitivamente hace más fácil la vida de las personas y, en muchos casos, ahorra tiempo. Sin embargo, la Internet fácilmente puede voltear la torta, porque es tan fascinante todo lo que ofrece que fácilmente es fácil sucumbir a la seducción de pasar demasiado tiempo frente al monitor y de empezar a desconectarse de la vida real… Bajando videos de Youtube, juegos en línea y tantas cosas que, sin darnos cuenta, consumen tiempo de manera impresionante.
3) Nuevas oportunidades para socializar y hasta evangelizar: Las redes sociales como Facebook o Hi-5 o los clientes de mensajería como Messenger pueden ser instrumentos de integración entre los jóvenes, principalmente. Alrededor de estos servicios y sitios se pueden crear verdaderas comunidades virtuales en los que la gente comparte sus valores y preferencias; incluso, en nuestro caso, suponen espacios para evangelizar e intercambiar información sobre la fe. Sin embargo, sin el balance adecuado, estas redes sociales pueden ser el inicio de vidas sociales virtuales, desconectadas de la realidad, en las que fácilmente pueden caer en manos de depredadores informáticos que son temidos especialmente por su habilidad para manipular fantasías y expectativas de jóvenes. Su acción es nefasta y sus alcances son tales que ponen en riesgo aún la vida de niños, jóvenes y hasta adultos. Al final, incluyo links para bajar programas de control de contenidos de Internet.
c. Tomando consciencia de que Internet es un medio y no un fin: 1 Corintios 10:23-24 dice: “Se dice: “Uno es libre de hacer lo que quiera.” Es cierto, pero no todo conviene. Sí, uno es libre de hacer lo que quiera, pero no todo edifica la comunidad. No hay que buscar el bien de uno mismo, sino el bien de los demás”. La Internet debe estar al servicio del desarrollo personal y familiar, aún ser instrumento para que a través de sus recursos podamos edificarnos incluso en el estudio de la Palabra de Dios. Si lo vemos como instrumento y no nos dejamos dominar por sus ofertas de consumo, podremos hacer uso correcto de él y beneficiarnos
d. Manejando con responsabilidad nuestra libertad y el privilegio informativo del anonimato: Filipenses 4:8 dice: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Uno de los grandes peligros de Internet es el problema de verificar las fuentes de información, especialmente los que circulan en los correos electrónicos. Podemos ser fácilmente títeres de quienes quieren hacer daño a otros difundiendo información de dudosa procedencia, así parezca tener las mejores intenciones.
Aprovecha la Internet con las lentes espirituales de Filipenses 4:8 y 1 Tesalonicenses 5:19-22:
Otros sitios cristianos interesantes sobre este tema:
http://melvinrivera.com
http://www.conpoder.net
http://www.mercadocristiano.com
http://www.horizonteinternacional.com/es/r_mini_ninos_nt.asp (Material para niños, escuela dominical)
http://www.rbcamericas.org/npd/ (Nuestro Pan Diario - devocional vinculado a comunifecali.org)
http://biografas.blogspot.com (biografías de hombres y mujeres de Dios que dejaron huellas)
http://www.amen-amen.net (Buscador de recursos cristianos)
http://www.iglesia.net
Sitios para verificar la veracidad de cadenas en Internet:
http://www.rompecadenas.com.ar
http://leyendasurbanas.com/index.php?topic=internet
Programas para bloquear contenido malicioso para los niños:
http://www.crawlerparental.com/download.aspx Crawler Parental Contro - (Viene en inglés pero con ayudita es fácil de configurar)
http://www.parentalcontrolbar.org/ Barra para Internet Explorer que permite filtrar contenidos para jóvenes y adolescentes en Internet.
http://amiweb.softonic.com/ AmiWeb, un navegador especial para niños con características de seguridad
http://kidz-cd-1.softonic.com/ Otro navegador web especial para los niños
¡Guerra en el Espíritu!
Por los apóstoles Randy y Marcela MacMillan
Hay dos reinos espirituales que continuamente llevan a cabo acciones de guerra. Cada uno de esos reinos: el Reino de Dios y el reino de las tinieblas, están continuamente en batalla y en guerra porque Dios no permitirá que el reino de las tinieblas tome el territorio que es del Reino de Dios. Nos han oído decir anteriormente que todo lo que sucede en nuestra vida, como Iglesia de Jesucristo aquí sobre la tierra, tiene que ver con una sola cosa, y es con aquello que sucede a nivel espiritual. La expresión de lo que sucede entre el reino de Dios y el reino de las tinieblas es lo que vemos manifestado aquí sobre la tierra; en el mundo, en nuestra ciudad de Cali, en nuestro barrio, en nuestro colegio, en nuestra universidad, en el lugar de trabajo, en nuestro gobierno. Es la expresión de lo que ocurre en lugares celestiales.
Mateo 12:28 Habla del Reino de Dios y dice que ya está aquí. En esta porción Jesús dice: “Pero si yo por el espíritu de Dios hecho fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el Reino de Dios. Porque, cómo puede alguno entrar a la casa del hombre fuerte y saquear sus bienes si primero no le ata, y entonces podrá saquear su casa”.
Si nosotros vemos las expresiones y palabras de Jesús y del Padre en la Biblia cuando se refieren a nuestra vida como cristianos, a nuestra existencia como Iglesia, a nuestras responsabilidades en cuanto a qué debemos hacer o no hacer, esas expresiones siempre hablan de estrategias de guerra. Siempre. Porque esa es la condición de vida.
Equivocadamente pensamos que el momento de hacer guerra espiritual,
de declarar la Palabra de Dios, de levantar el Nombre de Cristo,
es cuando sobreviene una circunstancia difícil.
Pero resulta que la vida cristiana es toda una batalla.
La gran diferencia es que Jesucristo ya obtuvo la victoria de nuestras batallas.
Por tanto, a ti y a mí sólo nos corresponde ponernos en el lugar de autoridad
que tenemos en Cristo y obedecerle, haciendo lo que El
nos ha dicho que hagamos para arrebatar, al reino de las tinieblas, ese territorio geográfico,
físico y espiritual que el enemigo quiere quitarle a la Iglesia de Jesucristo.
Jerarquías espirituales
La palabra "jerarquía" habla de diferentes niveles de autoridad sobre territorios. Recuerden, un reino no es reino sin territorios que le pertenezcan. Por consiguiente, un reino guarda su territorio y busca obtener más.
Así, este reino de las tinieblas tiene jerarquías. Efesios dice que tiene principados, que son reinos invisibles. Hay potestades, que son la autoridad, como condición espiritual sobre los territorios; es decir, son territorios que han establecido su lugar dentro del reino, el principado. Hay gobernadores, que son autoridades sobre las potestades que están dentro de los principados. Y hay huestes espirituales de maldad -- demonios que funcionan y se mueven aquí sobre la tierra.
Pero Jesús nos dijo que su Reino tiene toda autoridad y jerarquía. La autoridad suprema espiritual es el Nombre sobre todo nombre, que es Jesucristo; es la sangre que él derramó por nosotros y es el Espíritu de poder que lo resucitó en victoria sobre la muerte. El nos dio la vida eterna y entregó las llaves de su Reino a la iglesia. La jerarquía del Reino de Dios está por encima de la jerarquía del reino de las tinieblas. No hay reino en la tierra visible, ni en lugares invisibles, que tenga mayor poder y autoridad que el Reino de Dios.
En el Reino de Dios, todo existe bajo la legalidad. Todo tiene un poder y una razón de ser legal. ¿Por qué dijimos en el Ágape anterior, “…fue necesario que Cristo resucitara”? Porque para que tú y yo pudiéramos primero ser hijos de Dios y no tan sólo criaturas de Dios; para que pudiéramos tener salvación y vida eterna; para que pudiéramos recibir las llaves del Reino, y con autoridad derrotar y derribar potestades, guerreando contra el reino de las tinieblas, era necesario, primero, que Dios Padre efectuara una obra legal a través de su Hijo, Jesús. De la misma manera, era necesario que Jesús, voluntariamente viniera a la tierra, viviera como hombre, fuera tentado absolutamente en todo aspecto, como dice la Palabra, pero sin pecar. Solamente así podría dar su vida, limpia y sin pecado, en reemplazo de la tuya y la mía, para que no fuéramos condenados a vivir en el infierno eternamente. Es así como, por medio de la fe en Jesucristo, y en su obra redentora lo recibimos y reconocemos como Salvador y El nos da su vida eterna, por lo cual después de morir, podemos vivir eternamente en el cielo con El, con el Padre y con el Espíritu Santo.
Fue un hecho legal. Todo de lo que estamos hablando fue un hecho legal, y por tanto, el reino de las tinieblas no tiene ningún derecho ni autoridad. Fue vencido por Jesucristo en la cruz, y cuando El resucitó de la muerte y ascendió a los cielos para entregar al Padre su sangre, muestra de su vida, fue como si El declarara este hecho legal: “Nadie tiene que pagar por sus pecados con perdición eterna, porque Yo ya la pagué en mi cuerpo, yo ya la pagué en mi alma. Yo ya morí, ya descendí al infierno y resucité, venciendo para siempre sobre la muerte.
Nadie más lo ha hecho.
Mahoma enseñó muchas teorías, Buda pudo tener enseñanzas de vida muy lindas, e igualmente Gandhi, pero nadie jamás ha muerto y resucitado, venciendo la muerte. Nadie. ¡Solamente Jesús!
De ese Jesús es que hablamos, y de ese Reino que El nos ha dejado a nosotros, su Iglesia, es al que nos referimos. Los territorios que tienen ambos reino son geográficos, físicos; son naciones, ciudades, barrios, familias, es la economía, la educación, los medios de comunicación, etc. Y también son territorios espirituales, en lugares espirituales.
Ambos reinos tienen huestes y ejércitos. El reino de las tinieblas tiene sus huestes de maldad, pero el Reino de Dios tiene como ejército, no sólo a nosotros sus hijos, sino a los ángeles poderosos de Dios que nos acompañan. Los ángeles han sido designados para ejecutar la Palabra de Dios, ¡Aleluya! y nosotros somos parte de ese ejército.
Estos dos ejércitos controlan todo lo que sucede en lo natural. Pensemos en todo cuanto sucede aquí en nuestra ciudad y en nuestra nación. En este tiempo oímos las campañas políticas cada una de las cuales explica y describe lo que su candidato ofrece y propone. Los candidatos ven las necesidades que hay, ven condiciones que no deberían existir en la nación y proponen soluciones para resolver esas situaciones negativas.
Pero, si acabamos de decir que lo que vemos aquí en lo natural, sobre la tierra en nuestra nación, tiene que ver con estos dos reinos, ¿qué estaremos diciendo del Reino de Dios y del reino de las tinieblas. ¿Cuál de esos dos reinos pareciera estar ganando? El reino de las tinieblas, aparentemente. Pero tenemos que concientizarnos de que somos los embajadores del Reino más poderoso, tanto en los cielos como sobre la tierra, que es el Reino de Dios. Por tanto, tenemos que obrar de tal manera que sea el Reino de Dios el que esté ganando las batallas puesto que, como hemos dicho, Cristo legalmente ya la ganó. Entonces ¿qué nos corresponde a ti y a mí y a la Iglesia de Jesucristo?
Nuestra responsabilidad
¿Cuál es tu responsabilidad y la mía como cristianos? Tenemos que concientizarnos más de quiénes somos EN Cristo, y qué tenemos EN Cristo. Debemos reconocer nuestra responsabilidad de arrebatarle al reino de las tinieblas lo que le pertenece al Reino de Dios, porque toda esta nación le pertenece a Dios y es la heredad que El nos ha dado, a ti y a mí. Dios ha dicho que le pidamos las naciones; El ha dicho que las naciones son nuestras, y quiere que sean salvas para El.
Tu responsabilidad y la mía es creerle a Dios. Tu responsabilidad y la mía es obedecer los mandatos que Dios nos da. No podemos decir: “Ah, esto está pasado de moda”. La Palabra de Dios es la misma de hace 2000 años, de hace 6000 años, inclusive antes de que fuera escrita, cuando aún era testimonio oral. La palabra de Dios es la misma ayer, hoy y para siempre, y nunca cambiará, nunca pasará de moda. Es la misma victoria, es el mismo poder, es la misma verdad, es la misma revelación, -- pero tú y yo tenemos que creerla, obedecerla, y entrar para atar y desatar.
Es tu responsabilidad y la mía orar. En Timoteo el Señor nos manda a orar por todos los que están en autoridad, en eminencia, así te guste, o no, la manera cómo se esté gobernando. No es opcional; Dios nos dice que es orar por todos los que estén en autoridad en nuestra nación.
Debemos hablar palabras de bendición; hay que hablar la Palabra de Dios, especialmente en esta época. Por favor, no demos lugar a que nuestra boca esté criticando, esté maldiciendo a los candidatos que presentan sus propuestas para la presidencia. Lo que debemos hacer es, oír, estudiar, analizar las propuestas de ellos, y luego presentarlo todo al Señor, pidiéndole: “Señor, a mí me parece esto, pero la Palabra dice que hay caminos que al hombre le parecen buenos pero su fin es muerte”.
¿Por qué? Porque no estamos en una guerra natural; estamos en una guerra espiritual, invisible. A veces Dios permite que entremos y veamos con nuestros ojos naturales las condiciones del reino espiritual, pero otras veces, no. Es invisible. Podemos saber qué pasa en lugares espirituales e invisibles porque se manifiesta de manera natural en lo que sucede en nuestras ciudades y en nuestra nación.
No podemos dejar de hablar las bendiciones y las promesas de Dios. Tenemos que hacer como nos dice Dios en Deuteronomio30:14 y Proverbios 18:21 -- escoger hablar vida, porque la vida y la muerte ¿están dónde? En la lengua, en la boca. Tenemos que elegir hablar vida, amarla, y comer de su fruto. Amados, tenemos que votar. Oimos decir que el gobierno no tiene nada que ver con la religión, pero les acabo de explicar acerca de toda esa condición de autoridad que se llama el Reino de Dios, y que es un gobierno espiritual, invisible, que reina sobre lugares espirituales, lugares celestiales, y reina sobre nuestra tierra física.
No digas que no se pueden unir las cosas espirituales con las cosas materiales; por supuesto que sí, porque Dios ha dicho que El gobierna estos territorios y que la Iglesia tiene que entrar agresivamente al territorios de la familia, la economía, el gobierno, para que sea el Reino de Dios el que se establezca allí; que sea el que reine y gobierne desde nuestra nación.
No digas que tú te vas a abstener de votar porque no hay por quién votar. Con eso, estás diciendo, o que no le preguntaste a Dios por quién votar, o que Dios es infiel y mentiroso y no revela sus secretos a sus hijos que le preguntan. Tenemos ese derecho como ciudadanos, y gloria a Dios por eso, porque en algunas naciones no hay democracia. Votar es, además, una responsabilidad que tenemos todos; no sólo de orar sino también de hacer físicamente lo que nos corresponde hacer. Es nuestra responsabilidad.
Tú y yo somos portadores de una bendición
Proverbios 14.34 dice, “La justicia engrandece a la nación” ¿Quién trae la justicia a la nación? ¿Los jueces, los presidentes, los que gobiernan, el hombre, la guerra? No. Sólo Dios; es unicamente Dios quien la puede traer, y nadie más. ¿Y, quién hace que se establezca el reino de Dios sobre la tierra? La Iglesia de Cristo, que somos tú y yo -- nadie más lo puede hacer.
Proverbios 10:11 dice: “En el bien de los justos la ciudad se alegra” En el bien de la Iglesia, en el comportamiento de la Iglesia, en el tomar su lugar de autoridad y poseer la tierra que Dios nos ha dado, Cali se alegra; Colombia se alegra.
“Por la bendición de los rectos de la ciudad será engrandecida”. Por la bendición de la Iglesia de Jesucristo, Cali será engrandecida por la bendición que tú y yo recibimos, porque Dios nos ha dicho que podemos extenderla a la ciudad entera.
Tú y yo somos portadores de una bendición que Cali gime por recibir. La Palabra dice que nuestra ciudad será engrandecida por razón de nosotros. “Más por la boca de los impíos será transtornada”.
Salmo 33:12 “Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, porque es el pueblo que él escogió para sí”.
Proverbios 16:12 dice: “Abominación es a los reyes el hacer impiedad, porque con justicia será afirmado el trono”. Con la justicia de Dios es afirmado su Trono. Con la justicia de Dios, tú y yo somos portadores y representantes y embajadores de un Trono que ya ha sido afirmado.
Hay que reconocer la verdad sobre eventos históricos, sí. Y reconocer el impacto que tienen los factores sociales y económicos sobre nuestra ciudad y nuestra nación, claro que sí. Pero, el elemento predominante que controla y que es decisivo sobre lo que sucede,-- sobre eventos y factores económicos, sociales, espirituales, morales -- es totalmente espiritual. Totalmente. No importa cuánto aprendamos en centros educativos, el factor decisivo que controla y determina los sucesos, es espiritual.
¿Será que vamos a permitir que la Iglesia sea el factor decisivo en los asuntos de Colombia?
¿Será que tú y yo nos vamos a parar firmes, y salir hoy de aquí con una conciencia firme, nueva, y determinada a permitir que los asuntos de Colombia sean determinados por el reino de Dios?

La iglesia es el único agente que puede entrar
batallar y determinar el destino de esta nación,
Porque lo que sucede en el mundo visible es determinado por asuntos de reino y es determinado por los asuntos de un reino invisible. Así que lo determinante es invisible. Esta guerra invisible tiene resultados que se manifiestan y son visibles sobre la tierra. Para que el Reino de Dios abra paso, tenemos que subyugar los poderes espirituales del reino de las tinieblas por medio de la oración, por medio del ayuno, por medio de declarar de la Palabra de Dios, porque la gran barrera en esta poderosa acción de Dios no se levanta aquí en la tierra. Se manifiesta y se ve aquí, pero la fortaleza se levanta en lugares invisibles, lugares espirituales. Recordemos cuando Daniel estaba orando y aparece el ángel que le dice: “…a causa de tus palabras he venido, mas el príncipe del reino de Persia se me opuso…” Era una batalla entre ángeles. Hay gobernantes satánicos tras los reinos terrenales, y tras las naciones hay poderes satánicos que quieren detener la obra de Dios.
Iglesia, oh iglesia, tenemos que entender que los eventos humanos son determinados por nosotros, la Iglesia, embajadores de Dios. Toda condición humana natural es determinada por la Iglesia, bien sea porque agresivamente tomamos nuestro lugar o porque indiferentemente no entramos a tomar posesión de lo que Dios nos ha dado.
Apocalipsis 12:11 dice: “Ellos le vencieron con el nombre de Cristo, su sangre, la palabra de su testimonio, y habiendo dado la vida hasta la muerte”. Ellos. ¿Quiénes son ellos? Nosotros los creyentes. Somos nosotros, eres tú eres, soy yo. Nosotros somos el factor determinante en los asuntos del universo. Qué cosa tan tremenda. Tú y yo somos el factor determinante en lo que suceda en Colombia, en lo que suceda en Cali, como también en lo que no suceda, y aún en lo que deje de suceder. Piénsalo.
Dios está buscando intercesores. Dios está buscando hombres y mujeres que nos pongamos en la brecha. “Sólo uno” decía en Ezequiel, “Sólo uno, lo busqué y no lo hallé”. Hoy, yo quiero decir: “Señor, yo no lo puedo hacer si tú no me levantas, si tú no me despiertas, si tú no pones en mí la convicción, si tú no movilizas, si no eres tú”. El jueves, en el desayuno con los pastores, un pastor daba su testimonio y decía: “Yo quería ayunar y yo quería levantarme, pero no podía, no podía, y estaba tan frustrado y tan apenado con el Señor, hasta que, de repente, Dios lo hizo”. Ahí está el secreto: que Dios vea nuestro corazón decidido a hacer su voluntad.
Estamos en una guerra espiritual por Colombia, pero es una guerra que ya ha sido ganada; ya tenemos la victoria: Lo único que falta es que tú y yo nos paremos, hagamos un alto en el camino en la agenda diaria y digamos: “Oh, Dios, orar y batallar tiene prioridad para mi empresa, tiene prioridad para mi familia, tiene prioridad para mi ciudad, y para mi nación”.
Oh, Dios. Iglesia, el Señor pedía que se levantara un vallado, o sea que se construyera un muro. No como las fortalezas espirituales que nos impiden recibir la verdad de Dios en nuestra mente, sino un vallado que proteja, que proteja…que podamos construir ese vallado, ese muro que proteja lo que Dios ha dado a esta tierra. ¿Quién de aquí lo hará? ¿Quiénes de aquí lo haremos? Oh Padre, por tu misericordia, síguenos despertando e inquietando. No nos dejes quedarnos cómodos, Señor.
Las armas de nuestra milicia
La Palabra de Dios nos dice que tenemos armas de milicia; dice que son armas espirituales que Dios nos ha entregado, y que esas armas de nuestra milicia no son carnales, ¿Por qué no son carnales? Porque no son armas físicas, como bombas o tanques de guerra. ¿Dónde se lleva a cabo esa guerra? La Palabra de Dios dice que es en lugares celestiales, y por tanto, las guerras de las que hablamos son espirituales.
Entonces, si nuestras armas no son carnales, sino espirituales, ¿cuáles son? Nuestras armas son, el Nombre de Jesús, la sangre de Jesús. Mateo 16:19 dice que Jesús nos dio las llaves de autoridad: “…Y a ti te daré las llaves del Reino de los Cielos”. Es a ti, hijo de Dios, a ti, embajador del Reino de Dios. A ti, Dios ha dado las llaves del Reino para que todo lo que atares en la tierra o en los cielos sea atado, y todo lo que desatares en la tierra o en los cielos, sea desatado. Aunque vivimos y funcionamos aquí en la tierra, nuestra milicia y nuestras armas no son carnales, son espirituales: Son, el Nombre de Jesús, la sangre de Jesús, la Palabra de Dios; es también la palabra profética de Dios, es la oración -- toda clase de oración, como dice Efesios 6.
Arma de nuestra milicia es también el orar en el espíritu y en lenguas que Dios nos ha dado; es la alabanza y la adoración; es el Espíritu Santo, es nuestro testimonio, y dice también en Apocalipsis que son los ángeles del Señor.
Esas son nuestras armas espirituales provistas por Dios. ¿Para qué? Dice 2 Corintios 10:3-5 que son “…para destruir fortalezas y derribar argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios…”, o sea, contra la Palabra de Dios, y la verdad de la obra de Jesucristo. A ti y a mí nos toca derribar esas fortalezas.
Derribando fortalezas
¿Qué hace una fortaleza? Rodea y encierra. Esas fortalezas que menciona 2 Corintios, ¿ se levantan, dónde? En la mente. ¿Por qué será tan importante derribar las fortalezas que se levantan en la mente? ¿Será que nosotros, como cristianos, como ejército y embajadores del Reino de Dios deberíamos tener poder en la mente para que esas fortalezas no se levanten? ¿O qué dice la Palabra? Vamos a leer en 2 Corintios 10:3-5 “Pues aunque andamos en la carne no militamos según la carne, porque las armas de nuestra milicia no son carnales sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, refutando argumentos, altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo” Quiere decir esta porción que las fortalezas se forman en la mente, encierran la mente y no permiten que nada más entre, se levantan en los pensamientos.
Oigan universitarios, oigan jóvenes, oigan niños, y toda persona que esté estudiando. Es bueno estudiar, es necesario estudiar y una bendición poder estudiar y formarnos. Pero, me refiero a que tú no puedes aceptar y recibir toda teoría que te den y aceptarla, sin compararla con la Palabra de Dios para ver que lo que te estén enseñando está de acuerdo con la Palabra. Tienes que estar seguro de eso. Toda teoría, filosofía y norma tienen que estar de acuerdo con la Palabra de Dios. Debes habituarte a hacer el ejercicio de poner todo a la luz de la Palabra de Dios, pues es peligroso recibir, recibir y almacenar, sin discriminar, como un disco duro.
Y resulta que la Palabra de Dios está diciendo: cuidado, estudiante; ojo, político y toda persona que funciona a cualquier nivel profesional y que tenga teorías que no están alineadas con la Palabra de Dios. Ojo, médico, ojo, psicólogo o psiquiatra, que todo lo que tú recibas esté de acuerdo con la Palabra, porque Dios nos dice en nuestra mente se forman, construyen y edifican esas fortalezas que no permiten que pensemos conforme a la Palabra de Dios y a la verdad de Dios. Romanos 12 nos dice que debemos ser transformados. Luego de nacer de nuevo, es necesario transformar, cada día, condiciones de mi vida y pensamientos, a la verdad de Dios. Tengo que transformar mi mente, mi manera de pensar, para pensar como Dios piensa. La Palabra de Dios nos dice que debemos transformar la mente para pensar como Cristo piensa. Cada día, tú y yo lo tenemos que hacer.
Entonces, si el problema es la mente ¿dónde está la solución? Recordemos que las armas de nuestra milicia son espirituales. La Palabra de Dios nos dice que la abundancia del corazón sale,¿ por dónde? Por la boca. Si Dios nos ha dicho que debemos llevar cautivo nuestros pensamientos, es claro que yo no puedo físicamente coger un pensamiento. Tampoco puedo con un borrador borrar de mi mente ese pensamiento equivocado. Entonces, la solución es llevarlo cautivo a la obediencia de la Palabra de Dios, lo cual significa declarar la Palabra de Dios, hablar en contra de lo que contradice a Dios. Por ejemplo: “Yo voy en contra de esas fortalezas que se quieren levantar en mi mente, yo declaro que la Palabra de Dios dice que sí soy salvo, y no por mis obras. Que voy al cielo, no por mis obras, sino por la obra redentora de Jesucristo. Declaro y creo en Cristo, que es mi Salvador. Y yo tengo todo poder en Cristo”. Así, con cualquiera que sea la fortaleza. Otro ejemplo: “Yo destruyo esas fortalezas que se levantan en mi mente y que aceptan la teoría de la evolución. Declaro que yo creo en la creación de Dios, Creador que hizo a toda criatura, al cielo, la tierra, al hombre; creo que nacimos de Dios e iremos nuevamente a Dios, etc.” La palabra de mi boca es lo que lleva cautivo todo pensamientopara derribar aquellos pensamientos que se levantan como fortalezas.
Atando al hombre fuerte
Atar al hombre fuerte es otra estrategia de batalla que nos ha dado la Palabra, y se encuentra en Marcos 3:27, Mateo 12:29 y también en Lucas 11:21. ¿Qué es atar el hombre fuerte? El hombre fuerte es un espíritu maligno de muy alto rango en los lugares espirituales, y que ha sido asignado territorialmente sobre una nación, o ciudad; sobre una familia, sobre un negocio, sobre un centro educativo, sobre un barrio, sobre la política, sobre la economía, sobre la moral, sobre la condición social o la condición espiritual, etc.
Ya vimos acerca de las jerarquías que hay sobre un territorio y que se imponen, geográfica y espiritualmente, sobre un área determinada. El hombre fuerte es aquel a quien se le ha dado, en su jerarquía, poder para gobernar, manipular, influir, dirigir, instigar, y causar confusión. El pastor Randy lo compara a una nube oscura que se ubica sobre un territorio asignado, y causa confusión en la condición espiritual, de tal manera que, se quiere obrar correctamente, pero no se puede. También crea también disensión entre las personas, y destruye. Su objetivo es destruir ciudades, destruir naciones, y destruir barrios. ¿Qué es lo que hacen las pandillas hoy en día? No sólo están destruyendo sus vidas, sino también sus barrios. Ya la gente está siendo desplazada no sólo del campo, sino también de sus barrios, huyendo por la violencia que está sucediendo. Estas condiciones espirituales imponen, territorialmente, su autoridad y gobierno. Todo es una guerra de territorios.
Oremos
¡Señor, te pedimos por Colombia!
¿Quién de aquí lo hará? El resultado depende de ti y depende de mí. ¿Quién le pedirá Colombia? ¿Quién se pondrá en la brecha? ¿Quién, oh Dios, Padre, quién?
“Padre, aquí estoy, pero soy débil, humana, y mis flaquezas se oponen en la decisión que he determinado en mi corazón. Ayúdame, Espíritu Santo. Señor, yo no quiero que me llames a cuentas por no haber cumplido mi responsabilidad por la ciudad y la nación que me has dado por heredad”.
Yo te pregunto a ti: ¿Quién lo hará? ¿Quién de los que estamos aquí este día? ¿Qué estudiante, qué joven, qué niño, qué profesional, qué persona, qué hijo de Dios lo hará? ¿Quién se pondrá en la brecha y tomará su lugar como hijo de Dios, como soldado del ejército de Dios en lugares espirituales?
¿Por Qué Orar por el Gobierno?
Atando el Hombre Fuerte
Por los apóstoles Randy y Marcela MacMillan
La palabra de Dios nos explica que todo lo que se lleva a cabo sobre la tierra es la expresión de lo que sucede espiritualmente en el mundo espiritual. De continuo se está llevando a cabo una guerra entre dos poderes celestiales: el reino de las tinieblas y el reino de Dios. Es indispensable entender esta revelación.
Jesús dijo que Satanás tiene un reino y él tiene dominio absoluto sobre este reino. 2 Corintios 4:4 llama a Satanás el “dios de este mundo”. El reino de las tinieblas es un reino organizado, invisible al ojo natural, que está en oposición a Dios como también a todos sus propósitos y a su pueblo. Está dispuesto a dañar y destruirnos porque ha venido a “robar, a matar y a destruir” (Juan 10:10). Su estrategia es dividir para conquistar (Mateo 12:25). Este reino está establecido en un lugar que la Biblia llama, “las regiones celestiales” (Efesios 6:12). Pero Jesús también dijo, y nosotros sabemos, que hay otro reino que está por encima del reino de las tinieblas y ese es el reino de Dios.
Esta verdad fue la primera revelación sobre el mundo espiritual que Dios nos dio para comprender cómo vivir en victoria y por qué la importancia de tomar nuestra responsabilidad de enseñársela a otros. Cada nación tiene un “hombre fuerte” asignado, un espíritu maligno de alto rango en la jerarquía de Satanás que tiene poder para gobernar, manipular, influir, dirigir, instigar e imponerse en áreas geográficas sobre la tierra.
El hombre fuerte es la raíz de los problemas y actividades malignas en que su jerarquía destruye una ciudad o nación, barrio, familia, iglesia o individuo. Es como una nube negra de maldición con confusión económica, política, moral, social, familiar y espiritual sobre una ciudad o nación. ¿Cuál es nuestra responsabilidad como cristianos? Derrumbar este reino. ¿Te has dado cuenta cómo y cuántas veces la Palabra de Dios se refiere a nuestra posición y victoria con vocabulario de estrategias de guerra? Y, ¿por qué? Porque estamos en una continua guerra; una guerra espiritual que controla lo que sucede en lo natural.
Jesús dice que nos ha dado toda potestad, toda autoridad sobre toda fuerza del enemigo, y nada nos hará daño (Lucas 10:19). El ejército, la fuerza aérea, la fuerza naval, la policía, ninguna institución del gobierno ni ninguna autoridad de Colombia o de Cali puede destruir el reino de las tinieblas porque es sólo con el Espíritu de Dios que se puede lograr: “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos” (Zacarías 4:7).
Atando el Hombre Fuerte
En Mateo 12:43-45 Jesús dio a su Iglesia la orden de identificar, entrontrar y atar el demonio gobernante principal en cada región de la tierra. Atarlo con el poder y la autoridad de Dios a través de la sangre de Cristo, orando y ordenando que sea atado con la palabra de las escrituras. Después de esto sí podemos sacar, recuperar y restaurar todo lo que el enemigo ha robado.
Nosotros luchamos contra: (Efesios 6:12)
Principados → Reinos Invisibles
Potestades → Territorios de autoridad ocupados por estos reinos invisibles
Gobernadores de las tinieblas de este siglo → Los gobernantes mundiales de la presente oscuridad
Huestes espirituales de maldad → espíritus de maldad
La guerra es territorial y busca ocupar territorios geográficos, políticos, familiares, educativos, de artes, económicas, de medios de comunicación y de religión.
El reino de las tinieblas tiene jerarquías, así como la fuerza pública tiene rangos, o la autoridad territorial a nivel nacional, departamental y municipal tienen las cabezas de las ramas ejecutiva, legislativa, y judicial. Sin embargo, por encima de las jerarquías de un país, o de un reino natural o espiritual, está la autoridad máxima del reino de Dios.
Dios tiene un ejército, los cristianos, sus hijos, tú y yo. Jesús dio su vida en la cruz por amor a nosotros y resucitó con poder para entregarnos las llaves del reino de los cielos (Mateo 16:19) con total victoria sobre la muerte. Nos dio el poder de atar y desatar sobre la tierra sabiendo que esa autoridad se llevará a cabo en los cielos (Mateo 18:18). Nuestra posición legal de conquista y dominio sobre el reino de las tinieblas la obtuvo Jesucristo y la recibimos de él cuando nacimos de nuevo del Espíritu de Dios.
Sabemos que ya estamos sentados juntamente con Cristo en su trono de autoridad para gobernar este mundo a través de la oración de su Palabra escrita, puesta en nuestras bocas (Efesios 2:1-5). Jesucristo es el cumplimiento de las promesas del antiguo pacto que Dios hizo a Israel y a los profetas (Mateo 5:17). No oramos ni hablamos como a nosotros nos parezca, sino que sabemos que nuestra fuerza de autoridad está en orar y hablar lo que Dios ha mandado en Su palabra, Jesús es la palabra de Dios (Juan 1:1-5; 6:63; 14:24).
Él nos manda tomar toda la armadura (Efesios 6:13) para poder resistir y estar firmes, orando en todo tiempo, con toda oración y súplica, en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos (v 18). Nuevamente vemos estrategia de guerra (armadura) con la oración y con la espada del Espíritu que es la palabra de Dios, que usamos cuando la hablamos.
Ahora, es mi responsabilidad hacer que la condición de mi vida diaria esté de acuerdo con lo que dice Dios en Su palabra acerca de mí y de su Iglesia. ¡Tengo que creer, tengo que obedecer! Tengo que identificar la condición de maldición, atar esa maldición y desatar la bendición que Dios ha hablado en su palabra. Nuestras armas para atarlo son: la palabra escrita de Dios; el nombre de Jesús; la sangre de Cristo; nuestro testimonio; la alabanza y adoración; el Espíritu Santo y el hablar en lenguas; los ángeles del Señor; la palabra profética y toda clase de oración (Mateo 12:28, 29).
Mi batalla no está en el campo natural. No es con bombas o tanques sino con “armas poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”. “Porque aunque andamos en la carne, no militamos según la carne, porque las armas de nuestra milicia no son carnales” (2 Corintios 10:3-5). Nuestro campo de batalla está en las mentes de los hombres donde se levantan las fortalezas que impiden creer en Dios y en su Palabra. ¡Pero la estrategia de batalla no está en la mente sino en nuestra boca! Estamos luchando en un plano diferente porque nuestros enemigos son diferentes, son espirituales. Y como las armas que Dios nos ha dado son poderosas, ¡somos invencibles si las usamos! Declara la palabra de Dios al orar, es nuestra espada para la batalla. La consigna (órdenes que una autoridad, Dios, manda observar a sus subalternos) es: ¡Orar sin parar por Cali y por Colombia!
(Puedes ampliar este tema en los folletos: Atando el Hombre Fuerte, Llaves para Atar y Desatar y Diferentes Clases de Oración del apóstol Randy MacMillan).
¡Voz de Guerra!
Por los apóstoles Randy y Marcela MacMillan
Acción espiritual
La única razón por la que se lleva a cabo la guerra entre el reino de las tinieblas y el reino de Dios son las almas. El único objetivo de Satanás es que las almas no nazcan de nuevo del Espíritu de Dios para que Cristo, la esperanza de gloria, sea formado en cada vida. Su blanco son las vidas de las personas; su objetivo, arrebatárselas a Dios. El camino de Dios para la salvación de las almas, la cruz de Cristo donde dio su vida hasta la muerte para que cada uno pudiéramos tener vida eterna en Él.
Acción por las autoridades
Los Cuatro Propósitos del Ayuno
Por la apóstol Marcy MacMillan
Primero. La naturaleza del ayuno es renunciar a lo natural para invocar lo sobrenatural. Lo natural es comer. Al renunciar a esto, estamos deliberadamente dejando lo natural para enfocarnos en Dios y en lo sobrenatural. Esto tiene un significado profundo.
Segundo. El ayuno también cambia nuestro hombre (personalidad) interior. Es solamente el poder del Espíritu Santo que nos hace posible vivir la vida cristiana. No lo podemos hacer por nuestra propia voluntad ni en nuestras propias fuerzas. Lo que el Espíritu Santo puede hacer excede aún lo que nos podemos imaginar (Efesios 3:20).
Tercero. La esencia del viejo hombre, la naturaleza carnal, se opone a la persona del Espíritu Santo y no se riende ante Él. Si nos vamos a rendir al Espíritu Santo debemos tratar con nuestra naturaleza carnal, porque mientras esta naturaleza controle y opere en nosotros, lo que hagamos estará en oposición al Santo Espíritu de Dios (Romanos 8:7). Tenemos que sujetar el “yo quiero”, “yo pienso”, “yo siento” al Espíritu de Dios y esto se hace al ayunar.
Cuarto. El poder soltado a través del ayuno y la oración profética, hecha con los motivos correctos y de acuerdo a los principios de la Palabra de Dios, ¡Puede cambiar individuos, familias, ciudades, naciones y civilizaciones enteras! (Jonás 3:1-10; Mateo 3:7-8).
La reina Esther cambió la historia de su pueblo por medio de su ayuno e intercesión (Esther 4:15-17; 5:1-3). Estos resultados no son sólo válidos para la historia pasada. Estos Acontecimientos modelan la manera en que los hijos de Dios siempre podemos y debemos cambiar y establecer la historia del presente.
Lo que veas y oigas por los medios de comunicación debe sensibilizarte para ser más obediente a la voz del Espíritu que te está avisando y convocando a interceder.Acción espiritualUn dirigente extranjero dijo: “Para que podamos tener la paz, es necesario que haya guerra”. Pero, ¿qué clase de guerra? De acción, ¡sí! Primeramente, la acción espiritual. La Iglesia está llamada a tomar las armas de la milicia mandado por Dios: ¡la oración! La Iglesia tiene la responsabilidad de estar orando en todo tiempo con toda clase de oración y súplica en el Espíritu y de velar en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos (Efesios 6:18).
La única razón por la que se lleva a cabo la guerra entre el reino de las tinieblas y el reino de Dios son las almas. El único objetivo de Satanás es que las almas no nazcan de nuevo del Espíritu de Dios para que Cristo, la esperanza de gloria, sea formado en cada vida. Su blanco son las vidas de las personas; su objetivo, arrebatárselas a Dios. El camino de Dios para la salvación de las almas, la cruz de Cristo donde dio su vida hasta la muerte para que cada uno pudiéramos tener vida eterna en Él.
Acción por las autoridadesCuando la nación está en crisis es cuando más tenemos que asegurarnos que Cristo esté siendo levantado y glorificado. Es responsabilidad de la Iglesia en Colombia interceder por las autoridades para que estemos viviendo “quieta y reposadamente, en piedad y honestidad” y no en guerra (1 Timoteo 2:1-5). Colombia está inquieta, no está en paz. Iglesia, sigamos orando por todos los que están en autoridad, levantando un escudo de oración para desatar la paz de Dios, el reposo, el fervor y la santidad, la honestidad para que no haya corrupción. Para que la ira de Dios no se revele contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad de Dios (Romanos 1:18).La acción por Jerusalén, que antiguamente era la capital de Israel y por la que están peleando hoy en día los judíos, los palestinos e iraníes. Dios manda a Su Iglesia a orar por la paz de Israel, a buscar su bien, por amor a la casa de Jehová. Las guerras entre estas tres naciones harán que el mundo tiemble en los últimos días y que las naciones tengan que escoger a favor de qué nación están.Deja que lo que veas y oigas por los medios de comunicación te sensibilice para ser más obediente a la voz del Espíritu que te está avisando y convocando a interceder. Toma tiempo a solas con tu Amado y de allí saldrás armado con Su corazón y estrategia de guerra. Es voz de guerra para este año, del gran Guerrero: Jesucristo.La promesa: “Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos” (Isaías 42:13). “Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada” (Jeremías 20:11). La guerra ya está ganada por Cristo y en Él. ¡Nuestro guerrear es con el amor de Dios, en oración que salga de nuestra boca y que declare los decretos de Dios, Su palabra!La Iglesia está llamada a tomar las armas de la milicia mandada por Dios: ¡la oración!Iglesia, ejército de Dios sobre la tierra: ¡Deléitate con Dios, vela, intercede, suplica, persevera!¡Gana, conecta, discipula, y conserva cada alma para Cristo!