Get Adobe Flash player

2 ¿Cómo resistir la tentación?

Por Paolo Lacota

Cuando hablamos de las tentaciones debemos entender que estas basan su fortaleza en mentiras. Por eso es bueno recordar que: la mentira no tiene poder en sí misma, sino que encuentra poder en aquellos que la creen. El diablo sabe que si crees sus mentiras perderás. Si dejas de oír la palabra de Dios comenzarás a creer las mentiras del enemigo.

Pablo le escribe a los Corintios diciendo: "Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados mas allá de lo que puedan aguantar. Mas bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir".

(1 Corintios 10:13)
Las tentaciones son provocaciones o intentos de Satanás para seducirnos y apartarnos de los caminos de Dios. En ellas el enemigo nos presenta opciones de "placer y satisfacción" que tienen como propósito distraernos de la voluntad de Dios y confundirnos el camino.

Se cuenta la historia de un cazador que recorría el bosque buscando un oso. Luego de un largo recorrido en la profundidad espesa del bosque, a lo lejos pudo divisar la silueta de un peludo pie grande comiendo miel de un panal que sostenía con sus garras.

Nuestro amigo el cazador se acercó todo lo que pudo, alzó su rifle apuntando hacia el temible oso y comenzó a apretar lentamente el gatillo buscando la mayor precisión posible. Pero el oso levantó lentamente la mirada y con voz suave dijo al cazador: ¿No sería mejor conversar que disparar? ¿Por qué no negociamos el asunto? ¡Seguro llegaremos a un acuerdo! ¿Qué es lo que quieres?

Sorprendido de que el oso hablara, el cazador bajó su rifle y contestó: "Bueno...lo que quiero es un abrigo de piel"...no hay problema dijo el oso, creo que lo podemos negociar, lo único que yo quiero es un estómago lleno, tal vez podemos llegar a un acuerdo.

Así, que se sentaron a conversar el asunto y luego de unos minutos de ardua discusión, el oso salió caminando solo. Las negociaciones tuvieron éxito: el oso tenía su estómago lleno y el cazador su abrigo de piel.

Muchas veces nos comportamos como este desdichado cazador. Lo hacemos cuando pensamos que podemos sentarnos con la tentación a negociar, cuando nos convencemos que podemos ceder a algo que no debemos, sin que esto nos perjudique. Nunca resulta de esa manera porque así como el oso no deja de ser oso, el diablo no deja de ser el enemigo de tu vida.. Cuando se trata del mal, no lo podemos tomar a la ligera ni darnos el lujo de querer negociar.

Con esta historia solo quiero graficarte que llegan momentos en nuestras vidas en los que no debemos dudar en apretar el gatillo, y terminar con aquellas situaciones que ponen en riego nuestro compromiso con Dios. Por eso para resistir la tentación no te dejes engañar, ser tentado no es sinónimo de pecar; todos somos tentados, no eres el único (esto es algo que le sucede a cualquier ser humano "normal"). La diferencia está en qué haces con la tentación. Una cosa es que huyas de ella y otra que coquetees con ella. Tienes que reconocer e identificar cuáles son tus puntos débiles. "Cada cual sabe donde le aprieta el zapato." Debes decidir de antemano no acceder a ninguna propuesta que pondría en riesgo tu compromiso con Dios. Recuerda: Pablo nos aconseja: "Huye", huir a tiempo no es cobardía, es mejor ser cobarde a los ojos de los hombres y ser valiente a los ojos de Dios."

Biblia G3 de Crecimiento Juvenil Nueva Versión Internacional, Editorial Vida Miami Florida. usado con permiso Reservados Todos los Derechos La Santa Biblia Nueva Versión Internacional 1999 por la Sociedad Bíblica Internacional. www.bibliag3.com

 

Para añadir tus comentarios, por favor regístrate primero como miembro o ingresa con tu nombre de usuario y contraseña.
Para registrarte, haz clic aquí. Para ingresar, clic aquí