Get Adobe Flash player

26 Alguien que amo tiene una enfermedad terminal, ¿que puedo hacer?

Por Francis Montas

Soy testigo de lo devastador que es recibir el diagnóstico de una enfermedad terminal. Confieso que es uno de los momentos en que personalmente soy torpe para actuar o usar las palabras. Es como si las palabras perdieran sus significados. Igual, no alcanzo siquiera a imaginarme cómo se siente quien recibe el diagnóstico.

Hace muchos años conocí a una chica muy especial. Fuimos novios por espacio de 2 años. En nuestra relación y en su vida todo marchaba de un modo espectacular. Ya estábamos en los preparativos de nuestra boda, cuando de repente mi novia recibió una noticia devastadora: Tienes cáncer.

Después de 6 duros meses de dolor, de lágrimas y de enfrentarse cuerpo a cuerpo con una enfermedad devastadora mi novia partió a la presencia del Señor. Murió con una paz asombrosa. Para quienes la amábamos el dolor fue inmenso, pero sabemos que Dios estuvo ahí para ella.

Descubrí que cuando te identificas con el sufrimiento de la otra persona y le abres tu corazón a la guía del Espíritu Santo, Dios mismo se hará presente y te usará para consolar.

Cuando alguien que amamos sufre de una enfermedad terminal ¿Qué podemos hacer?

1.- Orar a Dios pidiendo que haga su voluntad ya que ninguna enfermedad esta fuera de la acción efectiva de la sangre y la autoridad de Jesús (Isaías 53:3; Lucas 7:7).


2.- Consolar al que sufre (2 Corintios 1:4). Consolar es afirmar, sostener, confortar y fortalecer.
El ministerio de la consolación se ejerce bajo oración y en obediencia absoluta al Espíritu Santo a quien la misma Biblia llama: El Consolador (Juan 14:26 y 15:26).

Cuando alguien pasa por una enfermedad, si te dejas guiar por El Espíritu te convertirás en las manos y en el susurro de Dios que reduce el sufrimiento y establece su paz.

Generalmente las enfermedades terminales obligan a las personas a ver los días desde una cama convirtiéndose en procesos largos y dolorosos. En ese estado podemos identificarnos en amor, acompañando, ayudando y comprendiendo a quien sufre

Ayuda a la persona que sufre a vivir el día. No son importantes los días que quedan por vivir, sino el día que Dios ha dado. El Espíritu Santo nos guiará en una variedad de formas y maneras para ayudar y consolar a quienes sufren.

Por último: no confundas consolar con dar lecciones. Consuela haciendo confortable la vida de quien sufre. Dios te usará para que seas de bendición.

Biblia G3 de Crecimiento Juvenil Nueva Versión Internacional, Editorial Vida Miami Florida. usado con permiso Reservados Todos los Derechos La Santa Biblia Nueva Versión Internacional 1999 por la Sociedad Bíblica Internacional. www.bibliag3.com

 

Para añadir tus comentarios, por favor regístrate primero como miembro o ingresa con tu nombre de usuario y contraseña.
Para registrarte, haz clic aquí. Para ingresar, clic aquí