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Que yo conozca a Cristo - apóstol Marcela de MacMillan
La meta de la vida cristiana
          

 (Filipenses 3:7, 8, 10 NVI)
Sin embargo, todo aquello que para mí era ganancia (2771), ahora lo considero pérdida (2209) por causa de Cristo. (8)Es más, todo lo considero pérdida (2209) por razón del incomparable valor de conocer (1922) a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar (2771) a Cristo y encontrarme unido a él…(10)Lo he perdido todo a fin de conocer (1922) a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a él en su muerte.

Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia (2771) (Filipenses 1:21 NVI).

Ganancia (2771) – obtener, lucro, ganar.
Pérdida (2209) – similar a la base de 1150 (mediante la idea de violencia domar, amansar:-dominar); detrimento:-perder, pérdida.
Conocer (1097) – “conocer, saber” (absolutamente) en una gran variedad de aplicaciones y muchas implicaciones (como sigue, con otros no claramente expresados de este modo):- notar, reconocer, saber, sentir, tener, entender, informar, llegar (al conocimiento), cerciorar, comprender, conocer, conocimiento.
Conocimiento (1922) (Fil.3:8) – de 1921; reconocimiento, i.e., (por impl.) pleno discernimiento, reconocimiento:-ciencia, conocer, conocimiento.
(1921)- de 1909 y 1097; conocer sobre alguna marca, i.e., reconocer; por impl. familiarizarse por completo con, reconocer:-bien (conocido), comprender, conocer, entender, informarse, reconocer, saber.

I. Marcas de Madurez

A. Actitud

1. Tener la mente y el propósito de conocer a Dios.

2. ¿Qué tan maduro eres tú?

B. Motivación

1. ¿Qué motivó a Pablo?

2. Que yo pueda conocer a Cristo

3. En medio de oposición y desánimo

C. Meta

1. Conocerlo.  No se trata de saber acerca de él, sino conocerlo a él

2. Pablo llevaba 20 años siendo un cristiano comprometido y activo
    Pablo no decía conocerlo sólo porque era salvo, bautizado, un ministro

    Muchos creyentes han sido salvos x un extraño

    ¿Has sido salvo pero no conoces la persona que te salvó?

    ¿Sólo tuviste un contacto inicial dramático?

    Muchos cristianos se contentan sólo con decir "soy salvo"

D. Pablo

1. De los apóstoles más importantes

2. Plantó muchas iglesias, vio muchos milagros y aún decía que su propósito de vida era: que yo conozca a Cristo (no era saber todo lo que necesito saber de él)

II. Motivación

A. ¿Cuál es tu motivación y propósito de ser cristiano?

1. Tomas tu vida y te pones "definiciones o nombres" cristianos

2. ¿Sólo asistes a la iglesia una vez por semana y sigues la vida normalmente, sin hacerle daño a nadie, pasando horas delante del televisor, siendo indiferente?

3. O, ¿cambias totalmente tu vida y tu motivación?

B. Reevalúa tu cristianismo

1. Nos volvemos cómodos con la vida que escogemos vivir, acomodándole el "cristianismo" a ella, pero los de afuera ni siquiera sabrían que somos cristianos

2. Evan Roberts, evangelista del más grande avivamiento en 1904 de la nación de Gales dijo: "Cuando por fin la Iglesia se doblegue (humille), el mundo dará reverencia a Cristo"

3. Dios sólo alcanzará el mundo por medio de su Iglesia. Sólo hay dos posiciones: ser barrera o ser canal.

4. Viendo últimos hechos en Colombia, podríamos decir que la Iglesia está siendo barrera (Ej: millones de publicaciones GLBT para educación sexual en colegios)

5. ¿Estás siendo una barrera o sirviendo de canal?

6. ¡Que el hombre se examine a sí mismo! (la responsabilidad de ser barrera es aterradora)

Examínense para ver si están en la fe; pruébese a sí mismos. ¿No se dan cuenta que Cristo Jesús está en ustedes? ¡A menos que hayan fracasado en la prueba! (2 Corintios 13:5 NVI)

El destino de la iglesia en Cali depende de cómo se comporta la Iglesia de Cali.

III. Conocer a Dios

A. Nuevo Testamento está ligado con conocer a Dios

B. Conocer

1. Saber (concepto intelectual)

2. Conocer (a una persona)

3. No sólo conocerlo como Salvador (relación) sino teniendo una conexión (comunión) con él

C. Qué es

1. Cuando naces de nuevo obtienes una relación con el Padre

2. Esa relación me debe llevar a una comunión con él

Pues él quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad

(1 Timoteo 2:4 NVI).

3. La vida eterna es – conocerlo a él

Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado (Juan 17:3 NVI).

4. La Vida, la Verdad y la Paz son una persona

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí (Juan 14:6). Porque él es nuestra paz...(Efesios 2:14)

5. La vida se manifestó y lo vimos a él (Cristo) (1 Juan 1:2)

6. Si sólo te ocupas por conocer hechos concretos, teorías y doctrinas, no estás obteniendo lo que Dios propició que tuvieras.

Cali, Colombia 2012 - Iglesia Comunidad Cristiana de Fe, Cali - Misión Suramérica – Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla PBX: (2) 556-2929

7. Dios quiere revelarse a nosotros. ¡No como una religión o fórmula, sino como una persona!

D. Cómo se conoce

1. Es un diario caminar con Dios; una relación; no un estado ni posición estática

a. Enoc – caminó con Dios y le llevó Dios (Génesis 5:24)

b. Noé – varón justo caminó con Dios (Génesis6:9)

c. Abraham – próspero ganadero tuvo relación continua con Dios

2. No es una religión, ni una denominación, ni un grupo de personas reunidas

3. La justicia es un camino por el cual te mueves progresivamente, todo el tiempo

4. Si estás caminando en la luz de ayer (revelación, entendimiento), peligras con retroceder en tu vida cristiana

5. Muchos cristianos viven de la luz de ayer (de hace años) sin recibir mayor luz

6. No se mueven; son inmóviles. Dios pasó por delante y no lo saben

7. La peor tragedia es perder la presencia de Dios sin saber que la has perdido (anónimo)

8. Dios nos está retando no a ser religiosos sino pidiéndonos a tener una constante relación con él

Mas el camino de los justos es como la primera luz del amanecer, que brilla cada vez más hasta que el día alcanza todo su esplendor (Proverbios 4:18 BVA).

El Padre debe estar anhelando nuestra comunión con él. Sólo lo conocerás al caminar a diario con él.

E. Marcas de Conocer a Dios

1. Guardar sus mandamientos (1 Juan 2:3, 4)

a. es posible decir conocerle y estar mintiendo.

b. Si no estás guardando sus mandamientos no digas conocerle porque es una mentira.

¿Cómo sabemos si hemos llegado a conocer a Dios? Si obedecemos sus mandamientos. El que afirma: «Lo conozco», pero no obedece sus mandamientos, es un mentiroso y no tiene la verdad 1 Juan 2:3,4 NVI).

2. Permanecer en él (1 Juan 3:6)

a. el que permanece no peca

b. gr: pecado = que practica el pecado de continuo

c. si no hay preocupación ni interés de remediar tu pecado, no le conoces

3. El que ama a Dios, conoce a Dios (1 Juan 7:8)

a. puedes hablar cuanto quieras, que si no amas, no conoces a Dios

b. hay una cierta clase de amor que no puedes obtener sin nacer de Dios

F. Humíllate primero – por medio de la confesión

1. Reevalúa tu cristianismo – La Iglesia es el único canal para Dios alcanzar al mundo

a. necesita haber un profundo arrepentimiento y una total revelación de por qué y para qué estás viviendo

b. debes tener una visión por los que han sido escogidos y no han llegado o se han apartado (seducidos, corrompidos, atados)

2. Humíllate

a. ante Dios

b. uno a otro (rendición de cuentas ante tu autoridad)

c. sólo son perdonados los pecados confesados

Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, les dé el espíritu de sabiduría y de revelación, para que lo conozcan mejor (Efesios 1:17).

Por eso, desde el día en que lo supimos no hemos dejado de orar por ustedes. Pedimos que Dios los haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual, para que vivan de manera digna del Señor, agradándole en todo. Esto implica dar fruto en toda buena obra, crecer en el conocimiento de Dios y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder. Así perseverarán con paciencia en toda situación (Colosenses 1:9-11).

Dejen de mentirse unos a otros, ahora que se han quitado el ropaje de la vieja naturaleza con sus vicios, y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen (carácter) de su Creador (Colosenses 3:9, 10).

Esto es bueno y agradable a Dios nuestro Salvador, pues él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad (1 Timoteo 2:3, 4).

Que abunden en ustedes la gracia y la paz por medio del conocimiento que tienen de Dios y de Jesús nuestro Señor. (3)Su divino poder, al dar el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda...(8) porque estas cualidades, si abundan en ustedes, les harán crecer en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, y evitarán que sean inútiles e improductivos

(1 Pedro 2:2,3, 8).

Conclusión: quizás estés diciendo: mi vida no está como debiera estar; mi tiempo lo dedico más a la televisión, el entretenimiento, mis quehaceres...sin darle prioridad a pasarlo con el Padre, conociéndole más y más cada día; me he dado cuenta que mi relación con Cristo es tan sólo de Salvador y que no conozco verdaderamente al Padre; que hay poco de la verdadera vida en ti y necesitas tener las marcas de uno de conoce a Dios.....

Tus Saetas de fe  - apóstol Randy MacMillan            

Para entender este mensaje debes verte como un arquero de Dios: uno que lanza las saetas, las flechas de Dios.

Tus SAETAS DE FE espirituales son la Palabra de Dios y las palabras proféticas.
El arco a través del cual lanzas tus saetas es tu boca y la fuerza para lanzarlas es tu fe.

Tus SAETAS DE FE que debes lanzar (declarar) son los versículos de la Palabra Escrita y aquella Palabra Profética que Dios te ha dado en oración, hablando a tu corazón mientras estás en Su presencia y la Palabra dada a través de un ministro de Dios.

La estrategia
“Y descendió Joás rey de Israel hasta Eliseo ... Y le dijo Eliseo: Toma un arco y unas saetas... Luego dijo: Pon tu mano sobre el arco... Entonces puso Eliseo sus manos sobre las manos del rey, y dijo: Abre la ventana que da al oriente. Y cuando él la abrió, dijo Eliseo: Tira. Y tirando él, dijo Eliseo:  Saeta de salvación de Jehová, y saeta de salvación contra Siria; porque herirás a los sirios hasta consumirlos” (2 Reyes 13:14-17).

Cuando Eliseo indica al rey Joás que abra la ventana que da al oriente, es como si le estuviera diciendo que se dispusiera para recibir un nuevo punto de vista del área en la que estaba su mayor fracaso y derrota.

Siria estaba exactamente hacia el oriente de la ventana del rey Joás. Siria era su problema, ante ese reinado Israel estaba perdiendo su territorio.

Joás abrió la ventana y Eliseo le dijo: tira tu saeta ya hacia siria, hacia el oriente (donde estaba su problema) y mientras Joás lanzaba su saeta, Eliseo hizo una declaración profética: “salvación de Jehová y saeta de salvación contra Siria”.

Hoy, Dios te guía bajo la misma estrategia que usó Eliseo con el rey Joás:

1. Abre la ventana hacia: es decir, mira tus imposibles y enfréntalos con nuevos ojos:  ojos de fe, ojos de victoria.

2. Lanza tus saetas: empieza a declarar ahora la Palabra de Dios y tu  declaración que sale de tu boca será como la saeta que sale del arco.

Empieza a declarar ahora la Palabra de Dios y tu declaración que sale de tu boca será como la saeta que sale del arco.

No esperes más para empezar. Lanza tus saetas desde ahora porque la fe es ahora (Hebreos 11:1). La fe sólo puede funcionar en el ahora.

La fe puede afectar el futuro pero sólo cuando está actuando en el presente.

Así que necesitamos  crear un futuro nuevo y diferente obrando por fe en el presente.

Un mañana nuevo empieza obrando por fe en el presente y esto sólo se puede hacer hablando a través de nuestra boca Palabra de Dios, porque la Palabra de Dios hablada en la boca del hombre tiene poder eterno para cambiar las circunstancias.

Hablar la Palabra de Dios nos hace colaboradores de Dios para activar y dar vida y dirección de los propósitos de Dios en la tierra, como habló Jesús “Hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo” (Mateo 6:10).


Prepara tus saetas
Los arqueros ponen en la saeta varias  plumas para que la flecha alcance el blanco que se quiere.

Las plumas dan balance. Una flecha sin plumas se desvía totalmente.

Para nuestras saetas espirituales las plumas representan la importancia y el cuidado que debemos tener para escoger los versículos adecuados que usaremos en el territorio que queremos ganar y contra el enemigo que queremos derribar.

Las plumas representan también la perseverancia, paciencia, la tenacidad y la fe en oración.

El cristiano prepara sus  saetas espirituales tomando tiempo para recibir la revelación del Espíritu Santo mientras lee la Palabra Escrita y las Palabras Proféticas, las memoriza, las medita y las obedece.

Prepara tus saetas: toma tiempo escogiendo y preparando los versículos que declararás y luego lánzalos contra el enemigo. ¡En Cristo Ya tienes la victoria!

El apóstol Pablo mandó a Timoteo a tomar tiempo para recordar las profecías que había recibido y meditar en ellas una y otra vez para animarse a sí mismo y ponerse en la posición de creer y confiar en el Señor para que se cumplan esas palabras (1 Timoteo 1:18-19).

Hoy nosotros también debemos tomar tiempo en la presencia del Señor teniendo nuestras profecías escritas y debemos leerlas una y otra vez, meditando en ellas y orando con declaraciones de fe (saetas de fe).

¡Debemos mostrarnos más agresivos y hablar en voz alta las
palabras proféticas que Dios ha dicho sobre nosotros hasta que sucedan!

Ordenando la Casa - apóstol Randy MacMillan

"Hijos, esta palabra profética del Señor vino a mí el 17 de diciembre del 2010.

Mientras dormía me despertó un ángel y el Espíritu de Dios me habló todas estas cosas y otras más para ti, Iglesia Comunidad Cristiana de Fe y para toda la iglesia del Señor en Colombia.

Reciban estas palabras, guarden estas palabras y pónganlas en práctica. Reciban dirección y exhortación de Dios a través de ellas.

Pon tu casa en orden
Mi exhortación y revelación es a cada familia: Padres y madres con sus hijos, pongan su casa en orden.  Salgan de las deudas y pongan la casa en orden en cuanto a sus finanzas, en cuanto a sus deudas, su comportamiento. Huyan del pecado, huyan de la codicia, huyan de la fornicación, del adulterio. Huyan, huyan como huyó José. Cuídense, manténgase puros delante de mí.  Hablo a los padres y a las madres, esta es hora de poner la casa en orden y establecer tu casa sobre la Roca de Cristo. No permitan que su hogar sea llevado ni destruido por una mentira, por un engaño ni por una doctrina falsa.


Que tus finanzas estén sobre la Roca
Oren por la estabilidad y pongan su casa en orden económicamente porque viene un sacudón a la economía y no sólo de algunas naciones. Va a tener su efecto dominó y va a venir y tocar a Colombia. Y los que no tengan sus finanzas, sus negocios e inversiones en orden, de la noche a la mañana pueden perderlo todo.

Hijos, sean sabios, tengan discernimiento. Pongan sus finanzas sobre la Roca de la verdad. No hagan trampa, no hagan cosas deshonestas porque así se pierde dos veces: pierden lo que han hecho materialmente y dos, pierden en su propio corazón, en la obra y carácter de Cristo que estoy formando en ti. Esto llega a ser como una parálisis y una deformidad en tu propia vida  causándote remordimiento.

Construye sobre la Roca; no tengas temor; construye sobre la Roca. Ayuda a tu hermano exhortándolo, aconsejándolo, advirtiéndole, llamándole la atención. El amor es lo más grande. Que todo sea hecho a través del amor y por el amor. El amor nunca falla, nunca se equivoca.

El amor siempre trae fortaleza, siempre une a todas las iglesias y a todos los pastores. Es el amor verdadero Cuídate a ti mismo.

Mantente puro
Cuida tu mente. Cuida tus pensamientos. Cuida tu escudo, dice el Señor. Mantén tu escudo en aceite, dice el Señor. Así como lo hicieron antiguamente para que las flechas encendidas en fuego que golpeaban el escudo del soldado fueran apagadas por el mismo escudo que estaba saturado con aceite. El fuego se apagaba al momento en que la saeta alcanzaba el escudo. Mantente saturado con el aceite del Espíritu Santo.


Gana almas
Cada uno en el 2011 gana un alma, gana otra alma y sigue compartiendo tu testimonio. No seas estéril, dice el Señor. He puesto palabra de vida en tu boca. Cuando tú le hablas a la gente les estás dando sal para que tengan sed.

He dicho en Mateo 5 y 6 que seas sal y seas luz. La luz da entendimiento y la sal da protección y preservación a la carne para que no se pudra cuando no hay  refrigeración. Pero la sal también es para dar sed. Así que, dale la sal del evangelio y después el agua del Espíritu Santo. Así ellos estarán listos y con sed para tomar del río de Dios.


No te avergüences
La Biblia habla de los que estaban siguiendo mi nube en el desierto hace miles de años con Moisés y entre ellos hubo algunos que se cansaban de seguir la nube empezando a querer otra cosa. Y dice la Palabra que hubo muchos huesos dejados en el desierto porque ellos creían tener una revelación nueva, mayor que la de Moisés, mayor que sus Hijo mío, la palabra en tu boca hablada en fe va a llevar a cabo mi voluntad en la tierra. Empieza el 2011 con los ojos y los oídos abiertos hacia el cielo para oír de Mí. Los ojos abiertos para ver y la boca lista para hablar y declarar las maravillas de tu Dios. Declara los decretos de tu Dios sobre tu vida familiar, tu iglesia, tu negocio, tu ciudad, tu departamento y tu nación.


La gloria es Mía
Todo es acerca de Mí, dice el Señor, y no acerca de ti. Cuando hagas algo para ayudar a alguien, a un desconocido en necesidad, hazlo en mi nombre, dile: “esto es de parte del Señor Jesucristo, mi Señor y tu Salvador. Créele, confía en él”. Dame la gloria a Mí o sino lo que has hecho no sirve para nada porque fue en tu nombre y por tu gloria, tu fuerza, tu generosidad, pero no la mía. Pero cuando lo haces en mi nombre Yo soy el que recibe la gloria y Yo soy exaltado en el corazón de esa persona. Tú también recibes después del recompensa de lo que has hecho a otros en mi nombre.


Que tu tesoro sea mi Palabra
Este año nuevo es un año de estar en la Palabra. Hay mucha de mi gente que están en tantos quehaceres y tan ocupados que dicen: “el Señor me ha bendecido tanto que ya no tengo tiempo para la iglesia”. Ten cuidado, dice el Señor. ten cuidado. Donde esté tu tesoro ahí estará tu corazón. Busca tiempo para estar en mi Palabra. Usa tu tiempo para escuchar alabanzas y también enseñanzas. Escucha mi Palabra. Ella es la semilla eterna que te hace madurar, que te hace cambiar, que te hace transformar.


Canta en el Espíritu
Dice el Señor, es hora que cada uno esté cada día cantando en el Espíritu 5 ó 10 minutos. Canta en el Espíritu. Cántame. Hay un arma espiritual grande que se levanta como incienso al cielo cuando me estás cantando en lenguas. 1 Corintios 14:1-3 dice que el que ora o canta en lenguas está cantando los misterios de Dios. Así que intercede por las cosas que tú y la iglesia y la ciudad necesitan. Cantándome como un incienso santo que va saliendo de tu corazón por tu boca hacia el cielo. Mis ángeles están recogiendo tus oraciones aquí en el cielo y en mi tiempo voy a ordenar a los ángeles derramar sobre la tierra lo que tú has orado sobre las circunstancias y personas por quienes has intercedido.


Llamado a orar
Iglesia, despierta; empieza a orar durante el día, durante la noche, en el salir y en el entrar  en sus quehaceres, en lo que están haciendo. Toma tiempo, momentos y  estén orando, vigilando e intercediendo, declarando y escuchándome.
Yo voy a abrir sus oídos para oír; voy a susurrar a sus oídos dirección y cosas para qué orar, para qué declarar, para qué detener.

Abran sus ojos, abran sus ojos, sean sensibles. Mis ángeles han sido soltados y enviados para esta hora y están ministrando, dice el Señor. Los ángeles están a la disposición mía para llevar a cabo mi voluntad y están esperando a mi Iglesia que declare mi palabra sobre su ciudad y nación.

Los ángeles van a ser como muro de retención, para demarcar hasta dónde puede llegar el enemigo y decirle: ¡No más! Porque ellos marcan con línea de fuego y las cosas que el enemigo tiene trazadas para hacer daño a Cali aún sacudiéndola y sacudiéndola y sacudiéndola, la Iglesia puede frenarlo. La iglesia puede pararlo totalmente. Pero la Iglesia tiene que orar. La gente tiene que orar con una sola voz. Miles y miles de voces de los creyentes de Cali declarando que Cali es la ciudad de Cristo.
Colombia
Porque hay cosas que el enemigo tiene apuntadas hacia Colombia. Porque Colombia es la niña de mis ojos; Colombia es mi escogida; Colombia ha marcado el paso y ha sido nación cordero que ha recibido el evangelio.

El pueblo ha recibido el evangelio en esta nación y ha deseado mi reino aquí en esta nación. Han querido y han recibido la verdad y han tenido a mi Hijo Jesucristo en alto como Salvador. 


Autoridad y papel de la Iglesia

Mi Iglesia tiene poder; mi Iglesia tiene la autoridad para levantar un cerco de fuego, muro de fe, cerco de oración, cerco de mi Espíritu alrededor de sus ciudades; y la Iglesia en cada ciudad aquí en Colombia es responsable por su ciudad, y los ancianos de la ciudad son los pastores.

La iglesia todavía no ha entendido su papel, su posición en Cristo de que es ella, la Iglesia, quien determina lo que se permite o prohibe en la tierra.  Lo que una generación tolera en cuanto a la maldad, la próxima generación lo va a hacer y a permitir totalmente. Entonces sean fuertes, sean santos, sean valientes ahora. Como líderes no toleren para la próxima generación las cosas de esta hora. Ellos necesitan ver que no toleran estas cosas para que así sus hijos espirituales tampoco vayan a tolerarlas, porque lo que ustedes mis líderes de hoy están tolerando, la generación que viene, que está con sus ojos puestos en ustedes, lo va a permitir totalmente. Por esto levanta muro contra toda maldad; levanta estandarte contra todo pecado, contra toda inmoralidad, todo vicio, toda deshonestidad, toda falsedad.

La Iglesia es la puerta de entrada y salida de la ciudad. Aunque el mundo no entienda esto, el  enemigo sabe muy claro que mi Iglesia es la puerta de entrada y mis ministros son los embajadores que dan permiso o no de entrar o salir. Son mis ministros quienes determinan que el enemigo pueda meter un gol contra su ciudad o no; que pueden levantar su voz y soltar los ángeles y declarar protección total y decir: “¡no puedes traer destrucción y daño a nuestra ciudad!”.


Unidad en la Iglesia
El enemigo ha entrado para dividir, para sembrar mentiras, divisiones y estrategias contra mi Iglesia para tratar de ignorar, menospreciar y rechazar lo que estoy haciendo.

Ay de mi pueblo que han sido engañados, que han sido llevados a creer algo que no es la verdad acerca de la Iglesia. Creen que tiene la verdad pero el hecho de estar separados del Cuerpo, de mi Cuerpo, muestra que han sido amputados. Pero ellos no lo ven así.  Estoy llamando a los de mi Iglesia a estar juntos; a congregarse juntos; a estar juntos en grande para manifestar mi gloria, para manifestar mi reino, dice el Señor.

Y en esta hora, ora por la unidad. Ora por la unidad del Cuerpo entre sí con tantas iglesias distintas. El Señor dice: quiero una unidad entre todos, mirándome a Mí, no dejando que ninguna iglesia quede por fuera. Porque tengo mucho pueblo, mucho rebaño y quiero que sean establecidos sobre la Roca y sobre la revelación que he dado: sobre Jesucristo, como dice Apocalipsis 1:1".

Habla lo que Dios Habla - El Poder de tu Declaración - apóstol Randy MacMillan

Tu ciudad está esperando que tú hables en nombre de Dios.

Dios está soltando nuestra jurisdicción de intercesión para que nosotros podamos interferir contra los poderes de las tinieblas, contra las leyes de la naturaleza y las injusticias del hombre al entrar en la presencia del Rey y declarar declaraciones de reino juntamente con Él.

El Señor nos está enseñando a afectar los poderes de las tinieblas y afectar este mundo en que vivimos.

Somos una nación santa, escogida, pueblo especial, que tenemos el privilegio de hacer la obra mayor y más grande de la tierra: cambiar las cosas y establecer Su reino.

El poder de la declaración

El rey David le dio a Israel las mayores victorias militares. ¿Cuál fue el entrenamiento que Dios le hizo a David? ¿Él era un soldado? No. ¿Fue entrenado en el ejército de Israel? No. Entonces, ¿qué fue lo que dio esa victoria? Que cuando David era un muchacho, antes de ser rey, aprendió a ser adorador y a declarar la Palabra de Dios.

Mientras cuidaba sus ovejas y adoraba a Dios, David aprendió la estrategia de guerra más importante para su vida: entender de quién era él y quién era su Dios.

En esos tiempos de adoración, meditando la Palabra de Dios, David entendió cuál era su identidad y a quién le pertenecía. Ahí aprendió a creer a Dios y a sus promesas por encima de las circunstancias naturales.

Todas las estrategias que el diablo lanza contra ti son para robarte tu alabanza. Son para arrebatarte la declaración de tu boca que le dé gloria a Dios todo tiempo. Robar de tu corazón el reconocimiento hacia quién es tu Dios por encima de cualquier imposible de tu vida.

Cuando el diablo logra robar tu alabanza y tu declaración de fe, entonces logra debilitarte, logra intimidarte y hacerte huir de la batalla.

En 1 Samuel 17:8 descubrimos al enemigo en Goliat: ese filisteo que llegó a ocupar el territorio que le pertenecía a Israel, Judá (alabanza). Dice la Palabra que Goliat estaba lleno de hierro y de bronce desde la cabeza hasta los pies, además de que era inmenso.

Y ahí se paró él, delante de todo el ejército de Israel que está en orden de batalla y sólo abre su boca y qué sucede: los intimida.

Revela la Biblia que él "dio voces a los escuadrones de Israel". ¿Qué quiere decir, "dio voces"? Quiere decir que él habló, declaró, vociferó.

Y sigue la Biblia así: "diciéndoles para qué os habéis puesto en orden de batalla". ¿Cuántas veces no vienen esas voces y te dicen a ti para qué te pones a orar, para qué alabas, para qué adoras, para qué haces como si... Si la verdad es que... Esto pasa porque el diablo no ha cambiado sus estrategias: Él quiere robarnos la adoración, quiere robarnos la Palabra de Dios que está guardada en nuestro corazón y quiere impedir que salga de nuestra boca.

Dios te dice hoy que tú no sólo eres parte de la Iglesia Comunidad Cristiana de Fe, tú eres parte del ejército de Jehová y tienes que vivir como un ejército.

Tienes que vivir en orden de batalla. Tienes que ejercitarte, prepararte, tienes que entrenar para ser usado en la batalla, como adorador, dándole gloria al Señor, declarando la Palabra de Él, hablando la Palabra de Él, corriendo tú contra esos gigantes para derribarlos y vencerlos.

Tú eres parte del ejército de adoradores que sabemos cómo vencer: a través de la declaración de la Palabra de Dios y poniendo nuestros ojos y nuestra fe sólo en Él.

Escucha ejército de Dios, ejército que estás en orden de batalla: no te desanimes, no bajes la mirada, no mires las circunstancias. Cree en Dios y pelea la batalla usando la espada del Espíritu.

Cuando David usó su honda para lanzar la piedra contra Goliat, ésta lo mató de inmediato. El advirtió que lo haría: "Yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza..." (1 Samuel 17: 45,46).

En lo natural eso sí pasó, pero esa acción es también simbólica de la fuerza que tienen tus intercesiones y declaraciones de acuerdo con la Palabra de Dios. Siendo la honda como tu boca y la piedra como la Palabra, que al ser hablada (lanzada) salió con tal fuerza explosiva que atravezó los aires (la fuerza del nombre de Jehová de los ejércitos) irrumpiendo los aires y rompiendo todo lo que se le atravesara e interpusiera a su paso (las palabras de acusación, intimidación, temor), hasta llegar al destino ya conquistado por Jesucristo, ¡la victoria sobre el ataque del enemigo!

La ESPADA DEL ESPÍRITU es la PALABRA DE DIOS

Así que el poder de la espada está en la oración, es decir en lo que hablas: "orando (hablando) en todo tiempo con toda clase de oración (palabras) en el espíritu".

No existe otra espada en el reino de Dios y es un arma ofensiva , no defensiva. Al hablar la Palabra de Dios atacas al enemigo y lo vences porque estás usando la espada de la Palabra.

La espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, debe salir de TU BOCA y no de tu mano (Ap. 19:15) "Su nombre es el Verbo de Dios... y de su boca sale la espada"

En el ataque contra el diablo no le puedes tirar la Biblia, no puedes pelear físicamente porque nuestra batalla no es contra carne ni sangre, sino contra principados... contra huestes de maldad en las regiones celestes (Efesios 6:12). Así que tu espada la usas cuando hablas la Palabra escrita de Dios.

Si vas a ganar la batalla, la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios, debe estar saliendo de tu espíritu por tu boca... ¡para vencer al enemigo!

Debes tomar la Palabra de Dios y aplicarla a tu vida. ¡La estrategia de Dios es alabarle a Él antes, durante y después de la batalla!

La diferencia entre la palabra RHEMA y LOGOS no es una revelación especial sino una aplicación especial y específica de la Palabra escrita de Dios en tu vida.

La Palabra de Dios se hace RHEMA en ti cuando escoges un versículo de la Palabra escrita de Dios y usas esa promesa en oración, en la batalla y como espada contra el enemigo.

¿Cómo usa Jesús la espada? ¡Con su boca! (Apocalipsis 19:15) "De su boca sale una espada aguda".

El secreto para que la Palabra de Dios salga de tu boca es ponerla primero en tu corazón.

El secreto para desatar tu fe y usarla es tomar la Palabra de Dios guardada en tu corazón (al meditarla y memorizarla) y confesarla.

CONFESAR significa "decir con". Tienes que confesar la Palabra de Dios sobre tu vida de acuerdo con Cristo.

La espada de Dios tiene dos filos: un filo es orar con entendimiento y el segundo filo es orar en lenguas. La espada se toma, se usa, se habla.

Efesios 6:18 te da la orden, el permiso y el privilegio de orar con toda clase de oración y en todo tiempo.

Hay tres formas de usar la Espada del Espíritu:

Habla la Palabra de Dios a tus circunstancias (Marcos 11:23-24)

Habla la Palabra profética dada a ti en profecía (1 Timoteo 1:18) (2 Crónicas 20:20 "Cree en la palabra de los profetas")

Habla la Palabra de fe a tus propios deseos

¡Continúa orando, declarando, confesando! ¡Continúa usando la espada de la Palabra de Dios...en todo tiempo!

15 Pasos de Nuestra Sustitución, Identificación y Unión con Cristo
La Base de mi Identidad
Apóstol Randy MacMillan

La Ley de la Sustitución e Identificación es nuestra completa UNIÓN CON CRISTO dentro de su sacrificio sustitucionario.

El principio de la Identificación es el lado LEGAL de nuestra redención. Nos revela lo que Dios hizo por nosotros EN CRISTO, desde el momento en que se hizo crucificar hasta que se sentó a la derecha del padre.

El lado VITAL es lo que está haciendo el Espíritu Santo ahora en nosotros, a través de la obra terminada de Cristo y de su palabra.

En nuestra unión con Cristo hay una unión doble: Primero, su unión con nuestros pecados en la cruz, y Segundo, nuestra unión con El en su resurrección gloriosa al trono.

Cristo se volvió uno con nosotros en pecado para que nosotros pudiéramos ser uno con El en justificación.

El se volvió como nosotros para que nosotros pudiéramos ser como EL (2Cor.5:17,21).

Una de las verdades legales sobre nuestra redención de mayor riqueza se encuentra escondida en la realidad de nuestra identificación con Cristo.

La pequeña preposición CON ha abierta las claves mas grandiosas de Dios relacionadas con nosotros, como nuevas criaturas creadas en Cristo a través del nacimiento espiritual.

Estamos identificados con todo lo que hizo Cristo por nosotros como nuestro sustituto. Cristo bajó de los cielos y tomó nuestro lugar terrenal para sufrir el castigo de Dios, para podernos subir a nosotros a su lugar celestial de Gloria, para ser bendecidos por Dios.

La preposición "con" habla de nuestra IDENTIFICACIÓN con Cristo; " en " habla de nuestra UNIÓN con Cristo; " por " habla de Cristo como nuestro SUSTITUTO.

1. Condenados y juzgados con Cristo:

Lucas 23:18-25; Mateo 26:49-68; Mateo 27:1-27; Mateo 26:49-68; Mateo 27:1-27

2. Desnudados y hechos pobres con Cristo:

Mateo 27: 28, 35; Mateo 59-61; Deuteronomio 28:48

3. Hechos débiles con Cristo:

Mateo 27: 30, 31

4. Crucificados con Cristo:

Romanos 6:6; Galatas 2:20; Colosenses 2:20; Galatas 5:24; Galatas 2:20; Colosenses 2:20; Galatas 5:24

5. Hechos pecado con Cristo:

2Corintios 5:21; 1Pedro 2:24; Isaías 53:10; 1Ped.2:24; Isaías 53:10

6. Hechos enfermedad con Cristo:

Mateo 27:34, 8:17; Isaías 53:4,5; 1Pedro 2:24

7. Fuimos rechazados y aceptados con Cristo:

Mateo 27:22; Efesios 1:6

8. Morimos con Cristo:

Hebreo 2:9; Romanos 6:11; 2Timoteo 2:11; Colosense 3:3,2:20

9. Fuimos enterrados con Cristo:

Romanos 6:4; Colosenses 2:12

10. Fuimos resucitados y hechos vivos con Cristo:

Efesios 2:1, 5; Colosenses 2:15; Romanos 8:11; 1Corintios 15:32

11. Fuimos declarados Justos con Cristo:

2Corintios 5:21; Romanos 3:23, 26; Colosenses 2:14; Efesios 4:24; 1Corintios 1:30

12. Conquistamos a Satanás con Cristo:

Colosenses 2:15; Romanos 8:35-37; Romanos 16:20; Lucas 10:19; 1Juan 3:4; Santiago 4:7

13. Fuimos levantados y ascendimos con Cristo sobre todas las demás autoridades:

y poderes terrenales y celestiales:

Efesios 2:5,6; Efesios 1:20-23; Colosenses 3:1

14. Fuimos hechos para sentarnos junto con Cristo sobre su trono:

Efesios 2:6; Romanos 16:20; Romanos 3:17

15. Fuimos hechos para reinar y gobernar como reyes y sacerdotes con Cristo:

Romanos 5:17; 1Pedro 2:5; Apocalipsis 1:6

Mi confianza en Dios - por la apóstol Marcela de MacMillan

Definición de FE en el Nuevo Testamento
En el griego Fe se escribe PISTIS y significa: “La acción de depender de; recostarse sobre; confiar en Dios. Es una persuasión y convicción firme sobre la realidad de algo”.

Así que la fe es tanto una característica de fidelidad como también la convicción de la integridad de otro en quien se puede confiar.

La FE es nuestra confianza en la integridad de Dios y en Su fidelidad de hacer lo que él prometió que haría.

Mi confianza
1 Juan 5:14-15: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”. 

El versículo 14 empieza diciendo: “Y esta es la confianza que tenemos en él”, confianza...  Confianza en el poder de Dios para cumplir aquello que ha hablado...

Romanos 4:19-23 (B.A.D.): “Abraham creyó... No dudó jamás. Con la más profunda fe y confianza, creyó a Dios y le dio gracias por aquella bendición antes de que se produjera. Estaba completamente seguro de que Dios podría cumplir cualquier promesa”.

Josué 23:14: “reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no se ha perdido una palabra de todas la buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros: todas os han venido, no se ha perdido de ellas ni una”.

Josué 21:45: “No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió”.

1 Reyes 8:55-56: “Salomón, puesto en pie, bendijo a toda la congregación de Israel, diciendo en voz alta: Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado”.

La revelación que Dios tiene para nosotros en estas palabras bíblicas es que lo que él promete en Su Palabra es Su voluntad y él hará lo que dice que hará.

Como Abraham, podemos entonces tener absoluta confianza y expectativa por ver el cumplimiento de todas sus promesas a nuestras vidas, sin faltar una de ellas.

2 Corintios 1:20: “Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios”.
Alguien contó alguna vez que hay 7487 promesas en la Palabra de Dios y todas esas promesas son para ti. Quita todo límite y alcanza en tu fe las promesas de Dios que son Su provisión para tu necesidad.

En 2 Corintios 1:20 aprendemos que cualquiera puede tener las promesas de Dios siempre y cuando crea que son para él y diga amén, que equivale a decir: creo que así será. En eso es glorificado Dios.

Debemos llegar a la posición de fe en donde podemos decir con confianza: si yo oro y  declaro algo de acuerdo con la voluntad de Dios, y Su Palabra es Su voluntad, entonces yo creo que tendré lo que he pedido y declarado, porque así lo dice la Biblia.

Puedes mantener tu fe hablándola. Nunca confieses duda, derrota o el poder de Satanás sobre ti. Cuida tu confesión de los sueños, visiones o sentimientos de temor. No confieses maldición contra ti o contra otros. Salmo 141:3: “Pon guarda a mi boca, oh Jehová; guarda la puerta de mis labios”.

Cómo proteger tu confianza en Dios
Todo cristiano debe saber que su fe será probada. Por eso debemos cuidarla continuamente, resistiendo todo ataque en contra de ella.  Judas 1:3: “Me ha sido necesario escribir para exhortaros a que contendáis eficazmente por la fe...”

1. Guarda tus oídos de palabras de duda y desánimo  de parte de otros (Marcos 4:24).

2. Guarda tu lengua de confesar, decir y soltar lo malo. Tu confesión debe ser de fe y de acuerdo con la Palabra de Dios (Romanos 10:8; Mateo 12:35-37).

3. Guarda la meditación de tu corazón.
Filipenses 4:8-9: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. 9Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros”.

4. Guarda tus acciones para que sean de fe, no reaccionando ni actuando en duda y temor sino demostrando que descansas y esperas en Dios hasta que él manifieste la provisión divina a Su promesa.

Salmo 33.20-22: “Nuestra alma espera a Jehová...  Por tanto en él se alegrará nuestro corazón... Sea tu misericordia sobre nosotros, según esperamos en ti”.

Y Recibirás Poder Para Que el Mundo Crea - apóstol Randy MacMillan

A lo largo de tres años y medio, en repetidas ocasiones Jesús enseñó a sus discípulos que irían al mundo a evangelizar. Esa era su misión, pero Jesús les daría algo para poderla cumplir...

En Hechos 1:4 leemos que Jesús les dijo (paráfrasis): "Esperen aquí hasta que llegue el Espíritu Santo a cada uno de ustedes, porque yo quiero que el evangelio sea predicado con la demostración del poder del Reino, con los dones del Espíritu Santo, para que el mensaje sea dinámico y con el poder de Dios". Y mientras Jesús estaba diciendo eso, él empezó a levantarse de la tierra hacia el cielo.

El cumplimiento de esa promesa de Jesús, según la cual el Espíritu Santo vendría sobre cada uno para darle poder, la encontramos en Hechos 2:1 en el día de Pentecostés, mientras los discípulos estaban todos unánimes juntos que llegó el Espíritu Santo y se asentó sobre cada uno de ellos. Empezaron a hablar en lenguas y las personas de otras naciones que los oyeron que hablaban el evangelio en su lenguaje, vieron en esto una señal sobrenatural.

El mundo espera ver lo sobrenatural en tu vida.

El mundo necesita el testimonio y la manifestación sobrenatural del Espíritu Santo para creer.

Esa manifestación del Espíritu Santo se da a través de sus nueve dones que Dios ha concedido al cristiano para llevar a cabo la obra del ministerio, y para tener una vida que trae al mundo la dinámica del poder de la resurrección de Jesucristo en nuestro testimonio como cristianos.

Cuando también tú hables del evangelio, permite al Señor usarte con sus dones cuando compartas a Cristo para que los que te oigan puedan ver y saber que Cristo vive y está aquí ahora para sanar, para hacer milagros y para darles dirección en sus vidas.

Recuerda que tú puedes fluir en los dones porque el Espíritu Santo está sobre ti para manifestarse, para glorificar a Cristo y convencer al mundo que Cristo vive y que el cristianismo no es una religión sino una relación entre Dios y el hombre.

Las religiones son el hombre trantando de alcanzar a Dios. El cristianismo es Dios alcanzando al hombre a través de la obra redentora de Cristo y habitando dentro del hombre personalmente a través de su Espíritu Santo.

Lo que distingue al cristiano de todas las otras religiones es que Dios nos ha dado

nueve dones, o manifestaciones de su Espíritu Santo para impactar y convencer

al mundo que Cristo vive, como también del amor y el perdón de Dios disponible para ellos.

El mundo está esperando que haya evidencia que Cristo vive. Para esto son los nueve dones del Espíritu Santo, para testificar y convencer al mundo de lo que estamos hablando para afectar, impactar y cambiar las circunstancias a nuestro alrededor.

Dios quiere que tú comprendas el poder que tienes de Dios y que lo que va a convencer a los incrédulos no es qué tan inteligente eres tú sino qué tanta fe tienes tú para creerle al Señor por los milagros, las sanidades y los prodigios.

El Señor dio una promesa, una garantía para quienes predican el evangelio: "Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera a demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán" (Marcos 16:17-18).

Cuando compartas de Cristo hazlo con los dones del Espíritu Santo. A través de tu testimonio y oración el Espíritu Santo se va a manifestar al ministrar y convencer a los incrédulos.

Cuando sales del templo debes saber que estás entrando al campo misionero. En cuanto tú pasas la puerta del templo hacia afuera estás en tu campo misionero. Tu primer campo misionero es aquí en Cali.

Las misiones no se dan solamente en Asia, África o en otros países, sino en tu "allí",

en tu casa, tu barrio, tu lugar de trabajo y de estudio.

La Prueba de Fe
"Fe" no es Fe hasta que es lo único que te sostiene
apóstol Randy MacMillan

Probar para Aprobar

Jueces 6:4 "Llévalos al agua allí los probaré"

Todo cristiano debe saber que su Fe será probada y puesta a prueba antes de que él sea aprobado por Dios.

Lo que somos bajo la prueba de presión es lo que somos verdaderamente.

Jamás cambiamos hasta empezar a sentir dolor. Dios usa el dolor para para despertarnos del sueño de la comodidad y de no querer cambiar.

"Amados hermanos,¿Están ustedes afrontando muchos dificultades y tentaciones? ¡Alégrense, porque la paciencia crece mejor cuando el camino es escabroso! ¡Déjenla crecer! ¡No huyan de los problemas! Porque cuando la paciencia alcanza su máximo desarrollo, uno queda FIRME de CARÁCTER, perfecto, cabal, capaz de afrontar cualquier circunstancia" Santiago 1:1-4 B.A.D.

Diferencia entre una prueba de Fe (de Dios) y una tentacion hacia maldad (diablo)

Dios no tienta ni prueba con maldad. Santiago 1:3-14; 1 Corintios 10:13.

Dios da la salida porque la tentación es del diablo.

Tentación en griego es "Peirasmos" (peirazó) 1 Corintios 10:13 y significa "una prueba con el propósito concreto de conducir a actuar mal, tentación" Lucas 4:13;8:13; 1 Timoteo 6:9. También "Probar a Dios o retar a Dios" Hebreos 3:8.

Jesus exhortó a sus discípulos a orar y vigilar para no caer en estas clases de tentaciones debido a su propia desobediencia, negligencia, ignorancia, porque pueden ser llevados a estar en situaciones de tentación por fuerzas malignas fuera de su control si no vigilan. Mateo 26:41; Marcos 14:38;Lucas 22:40,46.

El propósito de la prueba de nuestra Fe

1) Para Purificarla y separar toda contaminacion de una fe fingida. Salmos 12:6; Zacarías13:9.

2) Para Fortelecerla.

3) Para Perfeccionarla. "¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las Obras?" Santiago 2:22.

4) Para Madurarla y hacerla crecer.

5) Para establecerla y hacerla firme en la Palabra escrita de Dios como su única base y ancla, como su único fundamento y apoyo. "¿Hay para Dios una cosa difícil? ¿Imposible ?" Génesis 18:14. Fe no es Fe hasta que es la única cosa que te sostiene.

6) Para revelarte si estás en la FE de DIOS o no. Marcos11:22

"Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, constancia, estabilidad, firmeza, para que sea perfecta, cabales, sin que os falta cosa alguna" Santiago 1:2-4 R.V.

"Si vienen aflicciones a nuestras vidas, podemos recocijarnos también en ellas, porque nos enseñan a tener paciencia; y la paciencia engendra en nosotros fortaleza de CARÁCTER y nos ayuda a confiar cada vez más en Dios, hasta que nuestra esperanza y nuestra fe sean fuertes y constantes. Entonces podremos mantener la frente en alto en cualquier circunstancia, sabiendo que todo irá bien, pues conocemos la ternura del amor de Dios hacia nosotros..." Romanos 5:3.

El Manómetro

Una prueba es una demanda de presión puesta sobre nuestra fe para producir algo o resistir algo.

Piensa en el ingeniero encargado de probar una valiosa pieza de mecanismo en la fábrica. El aplica la PRESIÓN, y mientras SUBE MÁS y MÁS, observa el MANOMETRO de seguridad. Entre más alto suba la presión, más cuidadosamente él observa el manómetro. Cuando llega al punto de peligro, súbitamente él

abre la válvula de seguridad (descompresión) y afloja la presión.

Dios nos ha prometido que es fiel y que no nos dejará ser tentados más de lo que podémos resistir, sino que dará también juntamente con la tentación LA SALIDA, para que podamos soportar. ¡Pero algunos buscan esa puerta marcada "Salida" antes de que la prueba haya comenzado! Están preparados para correr tan pronto como las circunstancias comienzan a ponerse difíciles. El Señor ha permitido la presión de las circunstancias probar nuestra fe para producir su Palabra en nuestra vida y conformarnos a la imagen de Cristo.

Ensancha por medio de la presión y prueba de Fe

¡Ensancha tu visión. Ensancha tu espíritu!

Con frecuencia Dios nos pone en medio de personas irrazonables.

Eso es su manera de mostrarnos lo que somos bajo las presiones.

¿Cómo proteger tu Fe?

Judas 1:3 dice que peleemos por la fe

¿Cómo protegemos algo? Vigilando, cuidando contínuamente, resistiendo todo ataque en contra de.

1. ¿Cómo protegemos nuestra fe?

A. Protege tus oídos de palabras de duda y desánimo. Marcos 4:24

B. Protege lo que dices: Tu confesión debe ser la Palabra de Dios. Mateo 12:35-37

C. Protege tu corazón: No medites en lo imposible o en lo negativo. Proverbios 4:23

2. ¿Cómo Viene la Fe?

a) Oyendo. Romanos 10:17

b) Creyendo y hablando. 2 Corintios 4:13; Romanos 10:6-10

¿Cómo soportar la presión?

La ley de la nayuraleza es que necesitamos mantener un balance de la presión contínuamente. No podemos descender al fondo del mar sin un vestido apropiado para soportar la presión que aumenta con la profundidad. También para ascender a las montañas y los cielos necesitamos el vestido apropiado que nos dé el balance entre nuestra presión y la del medio ambiente.

Esta es una ley espiritual también. Presiones de toda clase están exigiendo balance al hombre moderno. El suicidio toma 30.000 vidas anualmente. Otras 300.000 vidas van a dar en un hospital psiquiátrico. Hay una gran cantidad de estrés presionando al hombre. Jesús es nuestro vestido para balancear la presión.

No importa el tamaño y intensidad de presiones que experimentas, Dios puede balancearlos si depositas tu fe en Su Hijo Jesucristo y en Su Palabra.

La presión de Fe dentro de nosotros tiene que nivelar la fuerza de las presiones externas que vienen en nuestra contra.

La presión de la unción del Espíritu Santo tiene que aumentar dentro de nuestros corazones para nivelar y balancear la presión de afuera.

David le dijo a Jonatán "hay sólo un paso entre la muerte y yo". David había aprendido a confrontar la presión del ataque de un lobo, un oso, un leon; después vino el gigante Goliat. Luego Saúl y su ejército lo persiguieron para matarlo. De todo esto David aprendió "El Señor es mi pastor, nada mi faltará". ¿Dónde aprendió David esta Fe victoriosa que tenía? Bajo presión.

No conocerás victorias grandes sin batallas grandes. David tuvo que vivir el desafío de cada experiencia negativa para ir creciendo en fe y poder ascender al próximo nivel.

Las Pruebas afectan Nuestra Actitud de Fe

"Cuando el hombre está triste, todo le parece mal; cuando está alegre, todo le parece bien" Proverbios 15:15 B.A.D.

"El rostro feliz alegra el corazón; el ensombrecido demuestra que tiene el corazón despedazado" Proverbios 15:13

"El corazón alegre sana como medicina, pero el espíritu abatido enferma" Proverbios 17:22 B.A.D.

"Hasta el niño revela su carácter por lo que hace, si sus acciones son puras y correctas" Proverbios 20:11 B.A.D.

"Nosotros podemos justificarnos de cuanto hacemos, pero Dios pesa nuestras intenciones" Proverbios 21:2

"El espejo refleja el rostro del hombre, pero su verdadero carácter se demuestra por los amigos que escoge" Proverbios 27:19 B.A.D.

"En el crisol se prueba de la plata y el oro, pero al hombre se le prueba por su reacción ante las alabanzas del prójimo" Proverbios 27:21 B.A.D.

"La verdad resiste la prueba del tiempo" Proverbios 12:19 B.A.D.

Pensamientos sobre la Fe

Refuerza la fe y podrás dominar los temores.

Cree más en Dios. Tu fe vale mucho más de lo que crees.

Piensa en lo que serás y llegarás muy alto en el Espíritu.

No le abras la puerta de tu alma a la duda y a los pensamientos derrotistas.

¿Cómo podrás encontrar oro si el temor y la duda no te dejan entrar al socavón?

¿Cómo podrás sacar perlas si no te atreves a sumergirte?

Haz un inventario de todo lo positivo que tienes en Cristo y atrévete a volar aunque lleguen los tropezones.

Con un ánimo de fe resuelto sacarás valiosas lecciones de fe de cada caída y un día te será fácil lo que ahora te parece imposible.

Fortalece tu fe con la Palabra de Dios y con un sano realismo, avanza sin volver la vista atrás.

La Fe hace milagros.

Con una voluntad firme, y paso a paso, verás la gloria de Dios que ahora te parece inalcanzable.

Vas a llegar a la cima de la santidad más pronto de lo que piensas.

"Para que sea sometida a prueba vuestra Fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo" 1 Pedro 1:5-7 R.V.

"Amados no os sorprendáis del fuego de Prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese" 1 Pedro 4:12.

"...pero tenemos que añadir a la fe fruto del Espíritu en nosotros" 2 Pedro 1:5-8.

El allí de Dios para el miembro de una iglesia local - apóstol Randy MacMillan

Se puede saber cuando un hermano esta en Efesios 1:3 o en Gálatas 2:20 porque oyendo lo que sale de su boca uno oye alabanza si están en Efesios 1:3 y queja si están en Gálatas 2:20, que dice "juntamente con Cristo estoy siendo crucificado".

¿Cuántos oran antes de abrir la Palabra de Dios cada día? Porque la Biblia no es cualquier libro, es la Palabra de Dios. Y en esta ocasión queremos abrir la Palabra del Señor sobre el allí de Dios para el miembro de la iglesia y también como miembro del Cuerpo de Cristo en la ciudad y en la nación. El allí de Dios para el miembro de la iglesia local, de una congregación.

El allí de Dios que empezó desde Génesis 2:7, donde Dios formó el hombre de la tierra y le puso allí en el jardín de Edén para hacer dos cosas: cultivarlo y guardarlo. Este fue el plan eterno de Dios para el hombre, para que número uno, el hombre sea creado por él y número dos que el hombre tenga un lugar específico, dado por Dios no por el azar o por escoger o por apariencia del hombre de decir "bueno, me parece esto o lo otro, yo voy a hacer tal cosa", no, Dios tenía un allí para cada hombre. Tal como para el primer hombre, Adán tuvo su plan, así también es para todo hombre.

Y Adán se fue del allí de Dios aún estando en Edén, así que estuvo en el allí físicamente en el Edén, pero salió de la comunión con Dios en Génesis 3:9. Mira con tus ojos lo que dice la Palabra. Muchos predican sobre la Palabra, acerca de la Palabra, hablan de lo que la Palabra dice pero nunca abren la Palabra para meter a la congregación en la Palabra para estar mirando la Palabra, leyendo la Palabra, escudriñando lo que dice la Palabra sobre sí mismo, sino hablando sobre la Palabra o diciéndoles la palabra dice, la palabra dice la palabra dice y después nadie ha visto lo que la Palabra dice y después nadie ha visto ni ha leído con sus propios ojos lo que la Palabra dice.

En Génesis 2:7 tú puedes ver la Palabra y subraya que dice Allí. Si el primer hombre tenía un allí el segundo hombre debía tener un allí, hasta nosotros aquí hoy en día.

Pero cuando Adán pecó se fue corriendo y dice en Génesis 3:9 donde Dios llamó al hombre y le dijo ¿dónde estás tú? Si tu Biblia es una Biblia de verdad donde tú estás meditando todos los días subraya el allí de Génesis 2:7 y haz una línea cruzando la página hasta el capítulo 3, versículo 9 donde Dios le pregunta a Adán dijo ¿dónde estás tú?, entonces aquí en esta mañana en el Allí de Dios para el miembro de la iglesia quiero preguntarte dijo ¿dónde estás tú?, ¿dónde estás tú?:

- No sé, estoy aquí, bueno, ¿aquí donde? Adán estaba en el Edén pero no estaba en Dios. Adán estaba en el lugar geográfico pero no estaba en el propósito de Dios, en comunión con Dios, en amistad con Dios, en oración y comunión con Dios. Esta se había perdido y por haber perdido Adán su comunión con Dios, se perdió.

Tú puedes estar perdido en el lugar correcto. Dile a tu vecino: "Tú puedes estar perdido en el lugar correcto". Tú puedes estar allí en la iglesia y estar perdido porque estar en la iglesia no te hace santo, tal como poner un gato en el garaje no lo hace ser un automóvil. Así que el lugar no hace a la persona, la persona hace el lugar. La oficina del presidente no hace al presidente, la persona hace que el lugar funcione. Entonces solamente tener oficio, profesión, títulos y cantidades de cosas no te va a hacerte nada que no eres en verdad y en realidad, así que la persona hace el lugar, así que en el allí de Dios para los miembros de la iglesia necesitamos saber bueno dónde estamos y qué estamos haciendo.

La primera prioridad de Dios para Adán no es ¿qué estás haciendo?, porque no era en el hacer sino en el Ser, SER. Porque el hacer nunca puede ser más importante que el ser porque lo que yo hago sale de lo que yo soy y si estoy mal todo lo que hago está mal. Si estoy mal todas mis obras son malas, si estoy malas todas mis palabras por lindas que puedan ser son malas, porque la fuente de todo es el espíritu del hombre, lo que él es, porque eso dice que el espíritu del hombre había muerto y Dios tenía que darnos vida nueva y levantarnos resucitarnos espiritualmente en Cristo para que nuestro espíritu nace de nuevo y así después las obras, las palabras, la acciones muestras puedan estar santificados y ser santos y así lo que sale de nosotros sea bendecido.

La obra que sale de una persona nacida de nuevo está bendecida porque su ser ha sido sanado.

Esto es muy importante, en 1 Tesalonicenses 5:23 Pablo oró diciendo: "pido que Dios te santifique completamente todo tu espíritu, tu alma y tu cuerpo". Y el cristiano que anda en la carne y no anda en el espíritu dice: cuerpo, alma y espíritu, porque él vive bajo el poder de su cuerpo en dominio de su alma y de su espíritu, pero el cristiano que está caminando en el espíritu, él dice: todo mi espíritu, alma y cuerpo, porque como tú eres un espíritu, tienes un alama y andas en un cuerpo, es tu espíritu que determina tu lugar en el allí de Dios.

Y el allí de Dios es estar en presencia y comunión con Dios mismo y en 1 Corintios 6:17 dice "el que se une a Dios un espíritu es con el Señor", entonces dice "¿Cómo puede el espíritu unirse con adulterio, fornicación, la falta de santidad" es imposible y el Espíritu de Dios no se puede unir si estamos caminando con perversidad de espíritu.

También en 2 Corintios 7 Dice que Dios nos ha limpiado de toda contaminación del espíritu de cosas así que es espíritu, alma y cuerpo, del allí de Dios. Es muy importante que el ser viene antes del hacer. Por esto miremos de nuevo Efesios 2: 8 , 9 y 10 tan sencillo pero tan poderoso que dice que sabemos todos que por las obras no somos salvos, es imposible ser salvo por las obras. Entonces inmediatamente pensamos es por gracia y aún la Palabra dice esta gracia es por fe, no es por obras nadie puede merecer el cielo. Todas las personas que piensen: "no, es que este es un buen hombre, hace tantas cosas buenas por las ciudades, el país y las naciones" dice todas estas obras no valen nada delante de Dios ¿Por qué?, lo que acabo de explicarles todo lo que sale del ser de una persona separada de Dios, sus obras por buenas que puedan ser físicamente y humanamente son contaminadas por el mismo ser de la persona. Por esto el orden de Dios no está primero en el hacer sino en el ser en Marcos 3. 14 y 15 dice: "Jesús llamó a los 12 para que estuvieran con él y después Jesús les comisionó y les envió a predicar y a hacer las obras", entonces el orden de Dios con los 12 era primero llamarlos a estar con él, comunión

Conocer a Dios y habiendo estado con él, enviarles a hacer obras, las actividades, no se pueden hacer antes de estar con él primero. Efesios 2:8 "Por la gracia sois salvos no, es don de Dios y no por obras para que nadie se gloríe, porque somos hechura suya creados en Cristo Jesús" ¿Para qué, parece una contradicción, "Para buenas obras". Dios no quiere obras, no él no quiere las obras que tú trates de hacer para ganar o merecer la salvación, pero después de la salvación él tiene un plan destinado para todo hombre como Adán en el jardín de Dios, que está aquí en la tierra, una tarea de cultivar y guardar, estas son las dos áreas que Dios tenía para Adán en Génesis 2:8-15 donde dice que puso el hombre allá en el jardín para cultivarlo y guardarlo.

Pon allí: cultivar y guardar. Guardar quiere decir que tú eres responsable para cuidar lo que Dios te ha dado a cultivar. El ejemplo práctico de esto está en Nehemías 4:17 que dice que todo el pueblo de Dios estuvo trabajando en el muro de Dios como en la iglesia local y versículo 17 los que edificaban en el muro, los que acarreaban, los que cargaban con la mano y trabajan en la obra y en la otra mano tenían la espada. Entonces la gente con una mano tenían una espada para batallar, para guardar la obra de Dios y en la otra mano tenían una herramienta para construir positivamente el muro y la ciudad de Jerusalén.

Tienes dos manos, dile a tu vecino: "Tienes dos manos", una para el arma y la otra para la herramienta, para hacer la obra de Dios, para construir la iglesia local positivamente y la otra mano para guardar la iglesia. Este es el balance en la vida cristiana, de estar haciendo batalla, guerra, que está bajo la categoría de la oración: intercesión, ayuno, oración de petición, de atar al hombre fuerte, oración en el espíritu Santo orando en lenguas; pero en el otro lado es estar haciendo algo positivamente no sólo en lo espiritual sino en lo natural, por esto tenemos herramientas para estar construyendo.

¿Cómo Estamos para construir aquí en la iglesia, aquí en el allí de Dios? Queremos ver claramente esto, porque en tu allí Jesús te ha dado eso, cuál es la obra del cristiano en la iglesia local, cuál es la obra que Dios espera de todos nosotros de estar cultivando y guardando en el allí de Dios.

Miremos lo que Jesús dice en Juan 12:26: "Si alguno quiere servirme" ¿Cuántos quieren servir al Señor en esta mañana? "Si alguno quiere servirme, que me siga" Número 1: tiene que seguir a Jesús y sigue diciendo: "donde Yo esté, allí estará el que me sirva" Allí estará el que me sirva. ¿Sirves o no?, ¿quieres servir? ¿Entonces dónde vas a estar? En el allí de Dios en Cristo.

Jesús aún dijo: si quieres ayudarme, si quieres servirme, si quieres trabajar conmigo, número 1 debes servirme y número dos, tienes que seguirme. Mira la diferencia: seguir a Jesús es estarse moviendo todo el tiempo. Él dice: cuando Yo paro y tú sigues caminando, Yo me quedo atrás y tú ya no estás en el allí de Dios. Cuando Jesús para, su siervo para, no sigue adelante sino que él se detiene para estar con Jesús y hacer lo que Él está haciendo. Entonces en el allí de Dios no podemos estar quietos diciendo:

- "estoy aquí orando y ayunando" y si te preguntan

-"¿has hablado y testificado a alguien de Cristo?",

-"No hermano, el Señor me tiene ayunando y orando.

- ¿Hace cuánto que no has ganado un alma para el Señor?

- Uy hace mucho tiempo. Yo oro para que otros ganen.

¿Cómo, entonces tú estás comiendo para que en Africa vivan todas esas personas que están muriendo de hambre?, ¿comiendo tú tres veces al día vas a ayudarles allá? No. Mejor hacer la obra y hacerles llegar comida allá a Africa. Tú comiendo tres y cuatro veces por los que no comen allá en Africa no les va a ayudar a nada. Lo mismo espiritualmente. Si sólo estás haciendo lo espiritual y no estás haciendo la obra de Jesús. Hechos 10:38 dice que Dios ungió a Jesús con el Espíritu Santo y poder y Él fue a todas partes librando a los oprimidos, predicando el evangelio a los perdidos, sanando a los enfermos, anunciando el reino y ministrando el poder de Dios y destruyendo las obras del diablo.

1 de Juan 3:8 dice también que el diablo tiene obras y Dios necesita que su pueblo que está en el allí de Dios empiece a movilizarse individualmente. Tú dices: No es que mi grupo no puede ir esta semana. Pero es que la vida cristiana es primero individualmente delante del Señor y segundo, en grupo. Tú no dices: Yo no he comido en tres días porque mi hermana se fue de la casa y no estamos comiendo hasta que ella vuelva. De la misma manera, tú no puedes decir como cristiano: Es que no hubo célula esta semana así que no estoy leyendo la Biblia, no estoy orando, no estoy compartiendo mi testimonio con nadie. Porque la vida cristiana es una relación íntima, individual y personal entre cada persona y el Señor.

Por eso la Biblia siempre habla de los hijos de Dios y nunca habla de los nietos de Dios. ¿Cuántos han encontrado un versículo que hable de los nietos de Dios? Hay personas que creen que van al cielo porque su abuelita siempre está orando y rogando por ellos. Es bueno que esas abuelas estén orando por sus nietos pero si tú no te arrepientes, si tú no naces de nuevo tú no vas al cielo. Tú no puedes ir al cielo por la fe de tus padres o de tu abuelita o porque cualquier otra persona que te tenga en su lista de oración. Porque no estás ganado puntajes allá en el cielo por cada persona que esté orando por ti. Tú debes arrepentirte y recibir personalmente a Jesús.

Para ver la importancia de las obras en la iglesia mira los primeros capítulos de Apocalipsis que habla de las obras de la iglesia. Unas son malas y otras son buenas. Apocalipsis 2:5 te dice: arrepiéntete hoy y haz las primeras obras o lo que hiciste cuando recibiste a Cristo. Jesús habló a la iglesia, no al mundo, sino a la iglesia, y le dijo: arrepiéntete, vuelve a las obras que hiciste, aprendiste cuando recibiste a Cristo. Ahora todas estas cosas y actividades no son mi obra. Arrepiéntete de todas estas actividades que no son mi obra. También Apocalipsis 2:2, 2:9, 2:13, 2:19 y 2:23. Después capítulo 3:1, 3:8, 3:15. Después 9:20 y 14:13 que sus obras les siguen a ellos, pero lo más importantes es ver las obras de Dios en el allí de Dios, en Apocalipsis 19:7, "gocémonos, alegrémonos y démosle gloria porque han llegado las bodas del cordero y su esposa se ha preparado y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente" ¿Porque el lino fino ha venido desde el cielo a la tierra para los santos? No, porque el lino fino es las acciones, obras justas de los santos. Un cristiano sin fruto y sin obras justas se quedará desnudo en el día del Señor.

Son tus obras santas de fe, que has hecho después de recibir a Cristo, las que conforman y hacen parte del lino fino del vestido santo que te va a cubrir. Entonces no es lo que te va a llegar sino lo que tú vas a elaborar, así que tu vida cristiana aquí en la tierra es una preparación de cosas celestiales y eternas. Lo que estás haciendo aquí no es solamente perder tiempo y marcar el reloj y ver cómo pasar el tiempo como paseo, sino que todo acá va a ser tu futuro y la condición, la calidad, la cantidad y la recompensa. Aquí en estos versículos que leí de Jesús en Apocalipsis 2 y 3 a la iglesia, él dice varias veces: "cada uno va a recibir recompensa según su obra". Cada uno, así que no podrás decir: "ah, es que yo estuve en un grupo que..." No vamos a comparecer ante el Señor en grupos, la Palabra dice: "cada uno". Cada hombre va a estar delante del Señor solo. Y allí rendirá cuentas por las obras que ha hecho y que no ha hecho. Encuentras esto en 1 Corintios 3:15-16.

Y en Apocalipsis 20 habla de que en aquel día cada hombre va a pararse delante del trono de Cristo. Los cristianos también. Los del mundo sin Cristo van a estar delante del trono blanco. Y dice que van a abrir el libro de vida y hay solamente una pregunta: ¿está en el Libro? ¿Tú crees que Dios va a llamar a los ángeles: "miren aquí está Jerónimo Pérez, tráiganme el archivo de él" y ellos van a salir con tres toneladas de archivos de todo lo que él ha hecho? No. Cuando comparezcamos ante el Señor, él va a mandar que abran el libro de la vida y va a hacer la pregunta ¿Está en el Libro? Si los ángeles dicen: "No, Señor, su nombre no se encuentra aquí" entonces, al próximo caso. No servirá gritar: "Miren yo di tanto dinero a los pobres, escúchenme yo regalé a Cali tal cosa..." No. Si no está en el Libro, no está.

Cuando Dios pregunta a Adán ¿dónde estás Adán?, ¿estás en el Libro?, ¿estás en comunión conmigo? ¿Estás en el allí de Dios o no?

Y de la misma manera otros casos se van a presentar y una persona podría pensar: "uy, a este le va a ir muy mal, el mató a muchas personas, hay que ver todo lo que tenemos contra él", pero qué dice el Libro?, ¿está en el Libro? Sí, Señor, se encuentra aquí en el Libro, página 225 , recibió a Jesús en la tierra. Bien, que pase adelante. Siguiente caso. ¡Ah!, ¿pero cómo así, él pasó adelante? Sí. Es solamente Jesús, tenemos que entender que no es por obras. Cuando entendemos esta revelación estaremos comunicando, evangelizando, compartiendo de Cristo con la gente porque entendemos esta revelación de que sin Cristo pasaríamos la eternidad sin Dios.

La única cosa que vale es que hayas aceptado a Cristo como tu Señor, que te hayas arrepentido de tus pecados y que estés caminando en la vida nueva. No se espera que seas perfecto pero has recibido a Jesús y has nacido de nuevo y estás haciendo las obras que Dios nos dejó para hacer. Como dice Santiago 2:20: "la fe sin obras es muerta", así que necesitamos las obras de fe de Efesios 2:10 obras buenas son las obras de fe que estamos haciendo en fe y en obediencia a la Palabra escrita de Dios y esto se encuentra en Marcos 16, donde Jesús se apareció a los 11, estando ellos sentados a la mesa y les dijo: "Id por todo el mundo predicando el evangelio a toda criatura, el que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. Estas señales seguirán a los que creen" Mira que él dijo en el versículo 17 "estas señales seguirán a los que creen", no solamente a los apóstoles, sino a toda la gente común y corriente que "creen en el evangelio y creen en mí. En mi nombre echarán fuera demonios".

Una pregunta ¿Si estoy en el allí de Dios, si estoy para cultivar y guardar, cultivar y guardar, qué debo cultivar? Evangelismo y ganar almas. Primer paso, estar predicando el evangelio y es para todos, no es para los apóstoles, Jesús dio la instrucción a los apóstoles para decirle a todos: esto es lo que quiero de todos. No dijo a los apóstoles: "yo quiero que ustedes mantengan muy bien guardado este ministerio y no dejen que nadie participe con ustedes, es solamente para ustedes 12. No digan nada a la gente, no les enseñen, no deleguen nada, no van a comisionar a nadie, yo quiero que todo esto muera con ustedes 11". Fue completamente lo opuesto.

Hoy en día el hombre dice: los súper cristianos son solamente los apóstoles, profetas, maestros, pastores y evangelistas y ellos son para hacer las obras de Dios. No. Leélo bien, Efesios 4:11 dice que Dios dio 5 sentidos al cuerpo espiritual de Jesús para movilizar todo el cuerpo, toda la iglesia para hacer la obra del ministerio. No dice que dio los 5 para hacer la obra, dice que dio 5 para movilizar a los demás para hacer la obra. Por eso en Hechos 1:8 Jesús estaba diciendo: vayan a todo el mundo, prediquen el evangelio a toda criatura y cuando haya venido sobre ustedes el Espíritu Santo, prediquen en Jerusalén, Samaria y hasta en lo último de la tierra.

Si no obedecemos Hechos 1:8, entonces veremos Hechos 8:1, que dice que se levantó contra la iglesia mucha persecución por causa del evangelio y los apóstoles quedaron todos en Jerusalén y enviaron a toda la iglesia común y corriente a ir y salir de Jerusalén a las naciones a predicar. Entonces el orden de la Biblia es totalmente diferente a cómo pensamos nosotros. Nosotros pensamos: los ministros deben estar haciéndolo todo. Si los ministros estuvieran haciendo lo que Dios los mandó a hacer, ellos estarían enseñando, instruyendo, delegando, comisionando, soltando, impulsando para delante a todo el mundo a hacer la obra de Jesús aquí en Cali y en Colombia y en las naciones.

Hechos 8:1 los apóstoles se quedaron en Jerusalén y toda la iglesia salió. Qué tal un domingo que llegue la gente aquí a la reunión a las 9 y encuentre un aviso en la puerta que diga: "discúlpenos, no hay nadie, todos nos hemos ido a las naciones. No sabemos cuándo volveremos pero deje su razón y petición acá o mejor venga y esté con nosotros en tal parte".

Cuando tú llegas a los Estados Unidos, encuentras un aviso que dice: "Usted está entrando a EE.UU, por favor, esté atento con sus papeles". De la misma manera, aquí en comunidad de fe de Cali, podríamos tener impreso un aviso allá atrás, en el muro, mirando hacia acá, para que cada domingo al salir de la iglesia, leamos en el muro: "tú estás pasando por esta puerta y entrando en territorio del campo misionero" Así que el campo misionero no empieza en Leticia, empieza cuando sales por esta puerta. Al salir a la calle ya estás en campo misionero.

No está por allá en India, en Africa, y Leticia. Apenas cruzas esta puerta hay personas que no han sido evangelizadas, que no han creído y no han oído el evangelio. Hay personas allá afuera que pueden decirte: Oye yo nunca había oído así el evangelio, yo no sabía que podía tener la certeza de mi salvación, todavía estamos haciendo la misa por fulana que murió hace 12 años y no tenemos certeza de su salvación todavía, ¿la Biblia dice que hay una certeza de salvación ya, ahora? Sí tú puedes tener la certeza antes de morir. En la iglesia tradicional te dicen: bueno, después de dos siglos, si ha hecho suficiente milagros podemos declarar que fulano o fulana puede llamarse santo. Abre Romanos 1, Efesios 1, en el principio de cada epístola de los apóstoles dice: a los santos, a todos los santos en la iglesia, a todos los santos que están en la iglesia de Roma. Ellos llaman a cualquier cristiano común y corriente un "santo". Dile a tu vecino: tú eres un santo y yo también ¿por qué? ¿Porque fue una declaración especial de una organización aquí en el mundo? No, porque la Biblia nos llama a todos los que hemos nacido de nuevo en Cristo Jesús, santos. Aleluya.

Necesitamos salir y en el andar estar haciendo la obra. No es muy complicado. En estos domingos de pronto podemos hacer como unos cuatro o cinco minutos de cómo lanzar la red para pescar y yo recuerdo tantas cosas sobre el pescar en red en cantidad y pescar con la caña uno por uno.

Esta es la obra del cristiano, esta no es la obra del director de evangelismo en la iglesia o del director de alabanza. Los 5 ministerios no son para hacer la obra, son para movilizar a la iglesia. Efesios 4.16 y 17 dice que la iglesia va creciendo según la actividad de cada miembro. ¿Dice que la iglesia va creciendo según la actividad de los pastores? No ¿del equipo de alabanza? No ¿del equipo de evangelismo? No ¿del equipo de conservación de almas? No ¿del equipo de misiones? No. ¿del equipo de oración? No. Según la actividad de cada miembro. Alguien puede estar pensando: "¡Uy, ojalá que Dios no esté contando conmigo, es que yo tengo un horario muy apretado!", 1 Corintios 12:18 dice que Dios ha colocado cada miembro, cada persona que está en la iglesia, él los ha colocado en el lugar donde él quiere.

1 corintios 12. 18 dice: "Y el Espíritu Santo ha dado a cada persona, a cada miembro del cuerpo, un don espiritual para ministrar a los demás. Así que el padre decide dónde debes estar, pero su Espíritu te da el poder, la unción, las herramientas, las armas y las manifestaciones del Espíritu que se llaman los nueve dones del Espíritu. 1 corintios 12-1-18 termina diciendo que es el Padre quien te coloca en la iglesia y empieza diciendo que ahora que has tomado tu lugar aquí en la iglesia, el Espíritu Santo es el encargado de darte los dones, poderes, unciones, manifestaciones, para echar fuera demonios, para ver ángeles, que es el don de discernimientos de espíritus. En el allí de Dios necesitamos los dones del Espíritu, el poder y la unción.

Cuando decimos la unción, es algo grande, corporal como la nube de Dios grande, pero cuando decimos dones es cuando la nube grande se reparte y la nube se manifiesta en el don y la palabra de conocimiento. Otra parte de la nube se manifiesta en el don de la palabra de sabiduría. Otra parte, en el don de discernimiento de espíritus, ¿por qué? Porque Hay cuatro clases de espíritus: el Espíritu de Dios, el espíritu del hombre, el espíritu de los ángeles y el espíritu de los demonios. Hay hombres que hablan de su propio espíritu: Jeremías 23 dice que hay profetas que hablan de su propio espíritu y dicen: "el Señor dice así". Este fue el primer capítulo que Dios me dio en 1971, en la universidad. Se necesita el don de discernimiento de espíritus que es uno de los tres dones de revelación que Dios nos ha dado.

Hay tres dones de revelación: Palabra de conocimiento, Palabra de sabiduría y discernimiento de espíritus. Tres dones que revelan cosas en el allí de Dios. Cuando estás en su presencia el Espíritu de Dios empieza a manifestarse con el ministerio que Él te ha dado.

Hay tres dones de poder: fe, milagros y sanidad y hay tres dones de inspiración. Los tres dones de poder son para hacer cosas a través de ti. Y la tercera categoría: tres dones de inspiración son para hablar y comunicar algo de Dios a través de tu boca. Son el don de lenguas, el don de interpretación de lenguas y el don de profecía, para decir algo al pueblo o al mundo. Todos estos están para el cristiano que está siguiendo a Jesús como él dijo en Juan 12:26: Donde voy estarás conmigo, cuando me quedo estás allí parado a mi lado y estás allí donde estoy haciendo mi obra y Dios está buscándonos para estar activos. Por esto dice el cuerpo de Cristo va creciendo en Efesios 4.16. No dice que la iglesia crece por la oración o por el ayuno de todos los días, dice que la iglesia crece según la actividad, la obra, el ministerio. Dilo: mi iglesia crece a través de la parte de mi ministerio, la parte que yo hago, la parte que yo comparto, la parte que yo ministro, la parte que yo estoy sirviendo y dando de las cosas que Dios me ha dado.

Dios ha dado tres cruces a todo cristiano: Tiempo, Talentos y Tesoros. El ha dado a todo cristiano ciertos tiempos; ha dado a todo cristiano cierto talento, según 1 Corintios 12 y ha dado a todo cristiano ciertos tesoros en recursos que se pueden usar. Es muy fácil de recordar: tres "T". Así también el calvario habla de la salvación, habla de Jesús en la mitad y habla del ladrón a un lado y del asesino a otro lado, los dos tenían la oportunidad de recibir a Cristo. Uno aceptó y el otro no. ¿Tú crees que esto fue coincidencia? No. Esta tarde hace dos mil años, Dios lo hizo así porque así es como Dios ve al mundo. Hay solamente dos clases de personas: una que dicen: Señor perdóname quiero estar contigo, y otra que dice: No, yo no creo esto, si de verdad eres Dios quítanos de acá. Dios solamente ve estas dos personas: una que pasa a la eternidad con Cristo y otra que se queda atrás. Pero uno puede decir: ¿Para qué tenemos que evangelizar? ¿Por qué es importante compartir el evangelio? ¿Por qué en mi allí Dios está esperando obras efectivas del poder del Espíritu Santo? Estando en la universidad yo no podía tener respuesta a esto. Muchas veces yo pensaba y preguntaba al Señor: ¿Por qué? ¿Por qué hay un infierno si eres un Dios bueno? No me parece justo. Y después de tiempos de preguntar al Señor: ¿Por qué tengo que predicar sobre el infierno a las personas si esto las puede asustar y si tú eres un Dios bueno? Y la gente me decía: "Y si es un Dios tan bueno por qué manda todos los días personas al infierno". Hasta que un día Dios me dijo: "Es que Yo no puedo evitar que vayan al infierno. Yo creé a todo ser humano no sólo de barro del suelo de la tierra, no con oro, no con plata; les creé a todos de la sustancia de mí mismo. Yo di tanto privilegio al hombre, que lo creé de mi Espíritu. Yo soy eterno, Yo no muero. Yo no puedo ser destruido. Entonces, como Yo cree al hombre con lo mejor de mí mismo, el hombre que no crea en mí, sigue siendo un espíritu eterno para siempre, es materia que no se destruye, no se desaparece. Yo Soy eterno y el privilegio que di a cada persona de vivir para siempre tenía este riesgo de que quizá no querrían vivir conmigo, sino que quisieran la mentira, el pecado y todo lo demás que no es justo y correcto. Yo les permito escoger, pero lo que escojan vivirán con esto por toda la eternidad. Así que no es que pueden decir: bueno cambié de parecer y ahora ya no hay infierno para ellos sino que voy a hacerles otra actividad, no hay nada más qué hacer, son hechos de mi presencia. Génesis 2:7.

Enviados a Comunicar - Apóstol Marcela de MacMillan

Somos misioneros porque se nos ha delegado la autoridad del Rey del reino de Dios. Jesús nos comisionó, nos envió a comunicar, a dar, a hacer partícipes a los demás de estas buenas noticias.

La palabra misión significa: acción de enviar; una asignación o tarea por realizar. En el diccionario American Heritage Dictionary of the English Language del año 1828 del autor cristiano Noah Webster, él define esta palabra de la siguiente manera: Misión viene del latín, missio – enviar

1. Enviar o ser enviado; ser enviado o delegado por una autoridad, con ciertos poderes para hacer transacciones de negocio; comisionar, como enviado en una misión extranjera.

2. Personas enviadas; número cualquiera de personas asignadas con autoridad para llevar a cabo cualquier servicio; en particular las personas enviadas para propagar la religión o evangelizar al inconverso. Hay misiones locales y extranjeras.

La misión es una acción de enviar con una asignación o tarea por realizar. El que cumple con esa misión y la difunde es llamado misionero. En nuestro caso, el misionero es el que anuncia y difunde el cristianismo (mensaje de Cristo) en tierra o lugares de los que no creen o no conocen. Los misioneros cristianos son llamados misioneros de la cruz. Un sinónimo de misión sería apostolado o predicación. Como podríamos también decir que un sinónimo de misionero es discípulo de Cristo.

Tú y yo (discípulos de Cristo) somos misioneros, mensajeros enviados y delegados con autoridad para llevar a cabo una misión, una amplia comisión, de entregar al que no conoce noticias de esperanza para salvación eterna y verdad de perdón. Para llevar, dar e impartir lo que hemos recibido del Espíritu Santo, el poder para actuar, y demostrar que, ¡Jesús es el Hijo de Dios!

Pero no se puede propagar y llevar el mensaje sin comunicarlo. El mismo diccionario dice que comunicar es:

Derivado de communis, común.

1. Impartir; dar uno a otro, como un participante; conferir para posesión en conjunto; conferir, otorgar como del que recibe debe sostener, retener, usar o disfrutar.

2. Impartir recíprocamente o mutuamente; tener o disfrutar una porción de.

3. Impartir como conocimiento; revelar; dar, como información, por palabras, signos o señales; como, de comunicar inteligencia, noticias, opiniones o hechos.

4. Entregar, como comunicar un mensaje; dar, como de comunicar movimiento.

Concluyendo así que comunicar da a conocer, haciendo que otros participen o compartan algo, teniéndolo en común.

Jesús nos comisionó, nos envió a comunicar, a dar, a hacer partícipes a los demás de estas buenas noticias. Es necesario que alguien sea enviado a predicar y hacer a los demás que no conocen, crean y sean partícipes del evangelio de poder (Romanos 10:15,16). Es necesario que ellos sepan la verdad revelada que ninguna personalidad, sistema o filosofía puede rescatar al alma humana aparte de la obra legal que hizo Cristo en la cruz. Es necesario que sin temor obedezcas tú, con la seguridad de saber que Dios sí "confirma su palabra con señales y prodigios" (Marcos 16:20).

Somos misioneros porque se nos ha delegado la autoridad del Rey del reino de Dios. Somos siervos de Su reino como discípulos, llamados a levantar otros discípulos que piensen y vivan como hijos del Rey, para exaltarlo a Él y darlo a conocer al mundo. Es necesario que alguien comunique el mensaje de manera que la gente escuche la voz de Dios y "crea para salvación" (Romanos 10:9,10). Que el mensaje sea comunicado por palabras, signos, señales, noticias y hechos.

Tú eres responsable ante tu generación y ante Dios de llevar a cabo y cumplir con la tarea de proclamar y comunicar el evangelio. Tú eres responsable de llevar a cabo la misión del misionero en tu Jerusalén, en tu casa, tu trabajo, colegio, universidad, barrio, ciudad, de que muchos tengan en común contigo una vida nueva en Jesús. ¡Eres COMISIONADO para salir, con un MANDATO del Rey y un MENSAJE de salvación y perdón! ¡Misionero, comunícalo! El mensaje eres tú y el mensajero eres tú.

¡Guerra en el Espíritu!  -  apóstoles Randy y Marcela MacMillan

Hay dos reinos espirituales que continuamente llevan a cabo acciones de guerra. Cada uno de esos reinos: el Reino de Dios y el reino de las tinieblas, están continuamente en batalla y en guerra porque Dios no permitirá que el reino de las tinieblas tome el territorio que es del Reino de Dios. Nos han oído decir anteriormente que todo lo que sucede en nuestra vida, como Iglesia de Jesucristo aquí sobre la tierra, tiene que ver con una sola cosa, y es con aquello que sucede a nivel espiritual. La expresión de lo que sucede entre el reino de Dios y el reino de las tinieblas es lo que vemos manifestado aquí sobre la tierra; en el mundo, en nuestra ciudad de Cali, en nuestro barrio, en nuestro colegio, en nuestra universidad, en el lugar de trabajo, en nuestro gobierno. Es la expresión de lo que ocurre en lugares celestiales.

Mateo 12:28 Habla del Reino de Dios y dice que ya está aquí. En esta porción Jesús dice: "Pero si yo por el espíritu de Dios hecho fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el Reino de Dios. Porque, cómo puede alguno entrar a la casa del hombre fuerte y saquear sus bienes si primero no le ata, y entonces podrá saquear su casa".

Si nosotros vemos las expresiones y palabras de Jesús y del Padre en la Biblia cuando se refieren a nuestra vida como cristianos, a nuestra existencia como Iglesia, a nuestras responsabilidades en cuanto a qué debemos hacer o no hacer, esas expresiones siempre hablan de estrategias de guerra. Siempre. Porque esa es la condición de vida.

Equivocadamente pensamos que el momento de hacer guerra espiritual, de declarar la Palabra de Dios, de levantar el Nombre de Cristo, es cuando sobreviene una circunstancia difícil. Pero resulta que la vida cristiana es toda una batalla.

La gran diferencia es que Jesucristo ya obtuvo la victoria de nuestras batallas. Por tanto, a ti y a mí sólo nos corresponde ponernos en el lugar de autoridad que tenemos en Cristo y obedecerle, haciendo lo que El nos ha dicho que hagamos para arrebatar, al reino de las tinieblas, ese territorio geográfico, físico y espiritual que el enemigo quiere quitarle a la Iglesia de Jesucristo.

Jerarquías espirituales

La palabra "jerarquía" habla de diferentes niveles de autoridad sobre territorios. Recuerden, un reino no es reino sin territorios que le pertenezcan. Por consiguiente, un reino guarda su territorio y busca obtener más.

Así, este reino de las tinieblas tiene jerarquías. Efesios dice que tiene principados, que son reinos invisibles. Hay potestades, que son la autoridad, como condición espiritual sobre los territorios; es decir, son territorios que han establecido su lugar dentro del reino, el principado. Hay gobernadores, que son autoridades sobre las potestades que están dentro de los principados. Y hay huestes espirituales de maldad -- demonios que funcionan y se mueven aquí sobre la tierra.

Pero Jesús nos dijo que su Reino tiene toda autoridad y jerarquía. La autoridad suprema espiritual es el Nombre sobre todo nombre, que es Jesucristo; es la sangre que él derramó por nosotros y es el Espíritu de poder que lo resucitó en victoria sobre la muerte. El nos dio la vida eterna y entregó las llaves de su Reino a la iglesia. La jerarquía del Reino de Dios está por encima de la jerarquía del reino de las tinieblas. No hay reino en la tierra visible, ni en lugares invisibles, que tenga mayor poder y autoridad que el Reino de Dios.

En el Reino de Dios, todo existe bajo la legalidad. Todo tiene un poder y una razón de ser legal. ¿Por qué dijimos en el Ágape anterior, "...fue necesario que Cristo resucitara"? Porque para que tú y yo pudiéramos primero ser hijos de Dios y no tan sólo criaturas de Dios; para que pudiéramos tener salvación y vida eterna; para que pudiéramos recibir las llaves del Reino, y con autoridad derrotar y derribar potestades, guerreando contra el reino de las tinieblas, era necesario, primero, que Dios Padre efectuara una obra legal a través de su Hijo, Jesús. De la misma manera, era necesario que Jesús, voluntariamente viniera a la tierra, viviera como hombre, fuera tentado absolutamente en todo aspecto, como dice la Palabra, pero sin pecar. Solamente así podría dar su vida, limpia y sin pecado, en reemplazo de la tuya y la mía, para que no fuéramos condenados a vivir en el infierno eternamente. Es así como, por medio de la fe en Jesucristo, y en su obra redentora lo recibimos y reconocemos como Salvador y El nos da su vida eterna, por lo cual después de morir, podemos vivir eternamente en el cielo con El, con el Padre y con el Espíritu Santo.

Fue un hecho legal. Todo de lo que estamos hablando fue un hecho legal, y por tanto, el reino de las tinieblas no tiene ningún derecho ni autoridad. Fue vencido por Jesucristo en la cruz, y cuando El resucitó de la muerte y ascendió a los cielos para entregar al Padre su sangre, muestra de su vida, fue como si El declarara este hecho legal: "Nadie tiene que pagar por sus pecados con perdición eterna, porque Yo ya la pagué en mi cuerpo, yo ya la pagué en mi alma. Yo ya morí, ya descendí al infierno y resucité, venciendo para siempre sobre la muerte.

Nadie más lo ha hecho

Mahoma enseñó muchas teorías, Buda pudo tener enseñanzas de vida muy lindas, e igualmente Gandhi, pero nadie jamás ha muerto y resucitado, venciendo la muerte. Nadie. ¡Solamente Jesús!

De ese Jesús es que hablamos, y de ese Reino que El nos ha dejado a nosotros, su Iglesia, es al que nos referimos. Los territorios que tienen ambos reino son geográficos, físicos; son naciones, ciudades, barrios, familias, es la economía, la educación, los medios de comunicación, etc. Y también son territorios espirituales, en lugares espirituales.

Ambos reinos tienen huestes y ejércitos. El reino de las tinieblas tiene sus huestes de maldad, pero el Reino de Dios tiene como ejército, no sólo a nosotros sus hijos, sino a los ángeles poderosos de Dios que nos acompañan. Los ángeles han sido designados para ejecutar la Palabra de Dios, ¡Aleluya! y nosotros somos parte de ese ejército.

Estos dos ejércitos controlan todo lo que sucede en lo natural. Pensemos en todo cuanto sucede aquí en nuestra ciudad y en nuestra nación. En este tiempo oímos las campañas políticas cada una de las cuales explica y describe lo que su candidato ofrece y propone. Los candidatos ven las necesidades que hay, ven condiciones que no deberían existir en la nación y proponen soluciones para resolver esas situaciones negativas.

Pero, si acabamos de decir que lo que vemos aquí en lo natural, sobre la tierra en nuestra nación, tiene que ver con estos dos reinos, ¿qué estaremos diciendo del Reino de Dios y del reino de las tinieblas. ¿Cuál de esos dos reinos pareciera estar ganando? El reino de las tinieblas, aparentemente. Pero tenemos que concientizarnos de que somos los embajadores del Reino más poderoso, tanto en los cielos como sobre la tierra, que es el Reino de Dios. Por tanto, tenemos que obrar de tal manera que sea el Reino de Dios el que esté ganando las batallas puesto que, como hemos dicho, Cristo legalmente ya la ganó. Entonces ¿qué nos corresponde a ti y a mí y a la Iglesia de Jesucristo?

Nuestra responsabilidad

¿Cuál es tu responsabilidad y la mía como cristianos? Tenemos que concientizarnos más de quiénes somos EN Cristo, y qué tenemos EN Cristo. Debemos reconocer nuestra responsabilidad de arrebatarle al reino de las tinieblas lo que le pertenece al Reino de Dios, porque toda esta nación le pertenece a Dios y es la heredad que El nos ha dado, a ti y a mí. Dios ha dicho que le pidamos las naciones; El ha dicho que las naciones son nuestras, y quiere que sean salvas para El.

Tu responsabilidad y la mía es creerle a Dios. Tu responsabilidad y la mía es obedecer los mandatos que Dios nos da. No podemos decir: "Ah, esto está pasado de moda". La Palabra de Dios es la misma de hace 2000 años, de hace 6000 años, inclusive antes de que fuera escrita, cuando aún era testimonio oral. La palabra de Dios es la misma ayer, hoy y para siempre, y nunca cambiará, nunca pasará de moda. Es la misma victoria, es el mismo poder, es la misma verdad, es la misma revelación, -- pero tú y yo tenemos que creerla, obedecerla, y entrar para atar y desatar.

Es tu responsabilidad y la mía orar. En Timoteo el Señor nos manda a orar por todos los que están en autoridad, en eminencia, así te guste, o no, la manera cómo se esté gobernando. No es opcional; Dios nos dice que es orar por todos los que estén en autoridad en nuestra nación.

Debemos hablar palabras de bendición; hay que hablar la Palabra de Dios, especialmente en esta época. Por favor, no demos lugar a que nuestra boca esté criticando, esté maldiciendo a los candidatos que presentan sus propuestas para la presidencia. Lo que debemos hacer es, oír, estudiar, analizar las propuestas de ellos, y luego presentarlo todo al Señor, pidiéndole: "Señor, a mí me parece esto, pero la Palabra dice que hay caminos que al hombre le parecen buenos pero su fin es muerte".

¿Por qué? Porque no estamos en una guerra natural; estamos en una guerra espiritual, invisible. A veces Dios permite que entremos y veamos con nuestros ojos naturales las condiciones del reino espiritual, pero otras veces, no. Es invisible. Podemos saber qué pasa en lugares espirituales e invisibles porque se manifiesta de manera natural en lo que sucede en nuestras ciudades y en nuestra nación.

No podemos dejar de hablar las bendiciones y las promesas de Dios. Tenemos que hacer como nos dice Dios en Deuteronomio30:14 y Proverbios 18:21 -- escoger hablar vida, porque la vida y la muerte ¿están dónde? En la lengua, en la boca. Tenemos que elegir hablar vida, amarla, y comer de su fruto. Amados, tenemos que votar. Oimos decir que el gobierno no tiene nada que ver con la religión, pero les acabo de explicar acerca de toda esa condición de autoridad que se llama el Reino de Dios, y que es un gobierno espiritual, invisible, que reina sobre lugares espirituales, lugares celestiales, y reina sobre nuestra tierra física.

No digas que no se pueden unir las cosas espirituales con las cosas materiales; por supuesto que sí, porque Dios ha dicho que El gobierna estos territorios y que la Iglesia tiene que entrar agresivamente al territorios de la familia, la economía, el gobierno, para que sea el Reino de Dios el que se establezca allí; que sea el que reine y gobierne desde nuestra nación.

No digas que tú te vas a abstener de votar porque no hay por quién votar. Con eso, estás diciendo, o que no le preguntaste a Dios por quién votar, o que Dios es infiel y mentiroso y no revela sus secretos a sus hijos que le preguntan. Tenemos ese derecho como ciudadanos, y gloria a Dios por eso, porque en algunas naciones no hay democracia. Votar es, además, una responsabilidad que tenemos todos; no sólo de orar sino también de hacer físicamente lo que nos corresponde hacer. Es nuestra responsabilidad.

Tú y yo somos portadores de una bendición

Proverbios 14.34 dice, "La justicia engrandece a la nación" ¿Quién trae la justicia a la nación? ¿Los jueces, los presidentes, los que gobiernan, el hombre, la guerra? No. Sólo Dios; es unicamente Dios quien la puede traer, y nadie más. ¿Y, quién hace que se establezca el reino de Dios sobre la tierra? La Iglesia de Cristo, que somos tú y yo -- nadie más lo puede hacer.

Proverbios 10:11 dice: "En el bien de los justos la ciudad se alegra" En el bien de la Iglesia, en el comportamiento de la Iglesia, en el tomar su lugar de autoridad y poseer la tierra que Dios nos ha dado, Cali se alegra; Colombia se alegra.

"Por la bendición de los rectos de la ciudad será engrandecida". Por la bendición de la Iglesia de Jesucristo, Cali será engrandecida por la bendición que tú y yo recibimos, porque Dios nos ha dicho que podemos extenderla a la ciudad entera.

Tú y yo somos portadores de una bendición que Cali gime por recibir. La Palabra dice que nuestra ciudad será engrandecida por razón de nosotros. "Más por la boca de los impíos será transtornada".

Salmo 33:12 "Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, porque es el pueblo que él escogió para sí".

Proverbios 16:12 dice: "Abominación es a los reyes el hacer impiedad, porque con justicia será afirmado el trono". Con la justicia de Dios es afirmado su Trono. Con la justicia de Dios, tú y yo somos portadores y representantes y embajadores de un Trono que ya ha sido afirmado.

Hay que reconocer la verdad sobre eventos históricos, sí. Y reconocer el impacto que tienen los factores sociales y económicos sobre nuestra ciudad y nuestra nación, claro que sí. Pero, el elemento predominante que controla y que es decisivo sobre lo que sucede,-- sobre eventos y factores económicos, sociales, espirituales, morales -- es totalmente espiritual. Totalmente. No importa cuánto aprendamos en centros educativos, el factor decisivo que controla y determina los sucesos, es espiritual.

En nosotros está el permitir que la Iglesia sea el factor decisivo en los asuntos de Colombia

¿Será que tú y yo nos vamos a parar firmes, y salir hoy de aquí con una conciencia firme, nueva, y determinada a permitir que los asuntos de Colombia sean determinados por el reino de Dios?

La iglesia es el único agente que puede entrar en el campo espiritual y operar allí.
El ejército terrenal no puede, la fuerza naval, la policía, la fuerza armada no pueden penetrar en lo espiritual.
Sólo la Iglesia, con las armas espirituales de milicia, puede entrar en lugares espirituales, batallar y determinar el destino de esta nación, ¡Aleluya!

Porque lo que sucede en el mundo visible es determinado por asuntos de reino y es determinado por los asuntos de un reino invisible. Así que lo determinante es invisible. Esta guerra invisible tiene resultados que se manifiestan y son visibles sobre la tierra. Para que el Reino de Dios abra paso, tenemos que subyugar los poderes espirituales del reino de las tinieblas por medio de la oración, por medio del ayuno, por medio de declarar de la Palabra de Dios, porque la gran barrera en esta poderosa acción de Dios no se levanta aquí en la tierra. Se manifiesta y se ve aquí, pero la fortaleza se levanta en lugares invisibles, lugares espirituales. Recordemos cuando Daniel estaba orando y aparece el ángel que le dice: "...a causa de tus palabras he venido, mas el príncipe del reino de Persia se me opuso..." Era una batalla entre ángeles. Hay gobernantes satánicos tras los reinos terrenales, y tras las naciones hay poderes satánicos que quieren detener la obra de Dios.

Iglesia, oh iglesia, tenemos que entender que los eventos humanos son determinados por nosotros, la Iglesia, embajadores de Dios. Toda condición humana natural es determinada por la Iglesia, bien sea porque agresivamente tomamos nuestro lugar o porque indiferentemente no entramos a tomar posesión de lo que Dios nos ha dado.

Apocalipsis 12:11 dice: "Ellos le vencieron con el nombre de Cristo, su sangre, la palabra de su testimonio, y habiendo dado la vida hasta la muerte". Ellos. ¿Quiénes son ellos? Nosotros los creyentes. Somos nosotros, eres tú eres, soy yo. Nosotros somos el factor determinante en los asuntos del universo. Qué cosa tan tremenda. Tú y yo somos el factor determinante en lo que suceda en Colombia, en lo que suceda en Cali, como también en lo que no suceda, y aún en lo que deje de suceder. Piénsalo.

Dios está buscando intercesores. Dios está buscando hombres y mujeres que nos pongamos en la brecha. "Sólo uno" decía en Ezequiel, "Sólo uno, lo busqué y no lo hallé". Hoy, yo quiero decir: "Señor, yo no lo puedo hacer si tú no me levantas, si tú no me despiertas, si tú no pones en mí la convicción, si tú no movilizas, si no eres tú". El jueves, en el desayuno con los pastores, un pastor daba su testimonio y decía: "Yo quería ayunar y yo quería levantarme, pero no podía, no podía, y estaba tan frustrado y tan apenado con el Señor, hasta que, de repente, Dios lo hizo". Ahí está el secreto: que Dios vea nuestro corazón decidido a hacer su voluntad.

Estamos en una guerra espiritual por Colombia, pero es una guerra que ya ha sido ganada; ya tenemos la victoria: Lo único que falta es que tú y yo nos paremos, hagamos un alto en el camino en la agenda diaria y digamos: "Oh, Dios, orar y batallar tiene prioridad para mi empresa, tiene prioridad para mi familia, tiene prioridad para mi ciudad, y para mi nación".

Oh, Dios. Iglesia, el Señor pedía que se levantara un vallado, o sea que se construyera un muro. No como las fortalezas espirituales que nos impiden recibir la verdad de Dios en nuestra mente, sino un vallado que proteja, que proteja...que podamos construir ese vallado, ese muro que proteja lo que Dios ha dado a esta tierra. ¿Quién de aquí lo hará? ¿Quiénes de aquí lo haremos? Oh Padre, por tu misericordia, síguenos despertando e inquietando. No nos dejes quedarnos cómodos, Señor.

Las armas de nuestra milicia

La Palabra de Dios nos dice que tenemos armas de milicia; dice que son armas espirituales que Dios nos ha entregado, y que esas armas de nuestra milicia no son carnales, ¿Por qué no son carnales? Porque no son armas físicas, como bombas o tanques de guerra. ¿Dónde se lleva a cabo esa guerra? La Palabra de Dios dice que es en lugares celestiales, y por tanto, las guerras de las que hablamos son espirituales.

Entonces, si nuestras armas no son carnales, sino espirituales, ¿cuáles son? Nuestras armas son, el Nombre de Jesús, la sangre de Jesús. Mateo 16:19 dice que Jesús nos dio las llaves de autoridad: "...Y a ti te daré las llaves del Reino de los Cielos". Es a ti, hijo de Dios, a ti, embajador del Reino de Dios. A ti, Dios ha dado las llaves del Reino para que todo lo que atares en la tierra o en los cielos sea atado, y todo lo que desatares en la tierra o en los cielos, sea desatado. Aunque vivimos y funcionamos aquí en la tierra, nuestra milicia y nuestras armas no son carnales, son espirituales: Son, el Nombre de Jesús, la sangre de Jesús, la Palabra de Dios; es también la palabra profética de Dios, es la oración -- toda clase de oración, como dice Efesios 6.

Arma de nuestra milicia es también el orar en el espíritu y en lenguas que Dios nos ha dado; es la alabanza y la adoración; es el Espíritu Santo, es nuestro testimonio, y dice también en Apocalipsis que son los ángeles del Señor.

Esas son nuestras armas espirituales provistas por Dios. ¿Para qué? Dice 2 Corintios 10:3-5 que son "...para destruir fortalezas y derribar argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios...", o sea, contra la Palabra de Dios, y la verdad de la obra de Jesucristo. A ti y a mí nos toca derribar esas fortalezas.

Derribando fortalezas

¿Qué hace una fortaleza? Rodea y encierra. Esas fortalezas que menciona 2 Corintios, ¿ se levantan, dónde? En la mente. ¿Por qué será tan importante derribar las fortalezas que se levantan en la mente? ¿Será que nosotros, como cristianos, como ejército y embajadores del Reino de Dios deberíamos tener poder en la mente para que esas fortalezas no se levanten? ¿O qué dice la Palabra? Vamos a leer en 2 Corintios 10:3-5 "Pues aunque andamos en la carne no militamos según la carne, porque las armas de nuestra milicia no son carnales sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, refutando argumentos, altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo" Quiere decir esta porción que las fortalezas se forman en la mente, encierran la mente y no permiten que nada más entre, se levantan en los pensamientos.

Oigan universitarios, oigan jóvenes, oigan niños, y toda persona que esté estudiando. Es bueno estudiar, es necesario estudiar y una bendición poder estudiar y formarnos. Pero, me refiero a que tú no puedes aceptar y recibir toda teoría que te den y aceptarla, sin compararla con la Palabra de Dios para ver que lo que te estén enseñando está de acuerdo con la Palabra. Tienes que estar seguro de eso. Toda teoría, filosofía y norma tienen que estar de acuerdo con la Palabra de Dios. Debes habituarte a hacer el ejercicio de poner todo a la luz de la Palabra de Dios, pues es peligroso recibir, recibir y almacenar, sin discriminar, como un disco duro.

Y resulta que la Palabra de Dios está diciendo: cuidado, estudiante; ojo, político y toda persona que funciona a cualquier nivel profesional y que tenga teorías que no están alineadas con la Palabra de Dios. Ojo, médico, ojo, psicólogo o psiquiatra, que todo lo que tú recibas esté de acuerdo con la Palabra, porque Dios nos dice en nuestra mente se forman, construyen y edifican esas fortalezas que no permiten que pensemos conforme a la Palabra de Dios y a la verdad de Dios. Romanos 12 nos dice que debemos ser transformados. Luego de nacer de nuevo, es necesario transformar, cada día, condiciones de mi vida y pensamientos, a la verdad de Dios. Tengo que transformar mi mente, mi manera de pensar, para pensar como Dios piensa. La Palabra de Dios nos dice que debemos transformar la mente para pensar como Cristo piensa. Cada día, tú y yo lo tenemos que hacer.

Entonces, si el problema es la mente ¿dónde está la solución? Recordemos que las armas de nuestra milicia son espirituales. La Palabra de Dios nos dice que la abundancia del corazón sale,¿ por dónde? Por la boca. Si Dios nos ha dicho que debemos llevar cautivo nuestros pensamientos, es claro que yo no puedo físicamente coger un pensamiento. Tampoco puedo con un borrador borrar de mi mente ese pensamiento equivocado. Entonces, la solución es llevarlo cautivo a la obediencia de la Palabra de Dios, lo cual significa declarar la Palabra de Dios, hablar en contra de lo que contradice a Dios. Por ejemplo: "Yo voy en contra de esas fortalezas que se quieren levantar en mi mente, yo declaro que la Palabra de Dios dice que sí soy salvo, y no por mis obras. Que voy al cielo, no por mis obras, sino por la obra redentora de Jesucristo. Declaro y creo en Cristo, que es mi Salvador. Y yo tengo todo poder en Cristo". Así, con cualquiera que sea la fortaleza. Otro ejemplo: "Yo destruyo esas fortalezas que se levantan en mi mente y que aceptan la teoría de la evolución. Declaro que yo creo en la creación de Dios, Creador que hizo a toda criatura, al cielo, la tierra, al hombre; creo que nacimos de Dios e iremos nuevamente a Dios, etc." La palabra de mi boca es lo que lleva cautivo todo pensamientopara derribar aquellos pensamientos que se levantan como fortalezas.

Atando al hombre fuerte

Atar al hombre fuerte es otra estrategia de batalla que nos ha dado la Palabra, y se encuentra en Marcos 3:27, Mateo 12:29 y también en Lucas 11:21. ¿Qué es atar el hombre fuerte? El hombre fuerte es un espíritu maligno de muy alto rango en los lugares espirituales, y que ha sido asignado territorialmente sobre una nación, o ciudad; sobre una familia, sobre un negocio, sobre un centro educativo, sobre un barrio, sobre la política, sobre la economía, sobre la moral, sobre la condición social o la condición espiritual, etc.

Ya vimos acerca de las jerarquías que hay sobre un territorio y que se imponen, geográfica y espiritualmente, sobre un área determinada. El hombre fuerte es aquel a quien se le ha dado, en su jerarquía, poder para gobernar, manipular, influir, dirigir, instigar, y causar confusión. El pastor Randy lo compara a una nube oscura que se ubica sobre un territorio asignado, y causa confusión en la condición espiritual, de tal manera que, se quiere obrar correctamente, pero no se puede. También crea también disensión entre las personas, y destruye. Su objetivo es destruir ciudades, destruir naciones, y destruir barrios. ¿Qué es lo que hacen las pandillas hoy en día? No sólo están destruyendo sus vidas, sino también sus barrios. Ya la gente está siendo desplazada no sólo del campo, sino también de sus barrios, huyendo por la violencia que está sucediendo. Estas condiciones espirituales imponen, territorialmente, su autoridad y gobierno. Todo es una guerra de territorios.

Oremos

¡Señor, te pedimos por Colombia!

¿Quién de aquí lo hará? El resultado depende de ti y depende de mí. ¿Quién le pedirá Colombia? ¿Quién se pondrá en la brecha? ¿Quién, oh Dios, Padre, quién?

"Padre, aquí estoy, pero soy débil, humana, y mis flaquezas se oponen en la decisión que he determinado en mi corazón. Ayúdame, Espíritu Santo. Señor, yo no quiero que me llames a cuentas por no haber cumplido mi responsabilidad por la ciudad y la nación que me has dado por heredad".

Yo te pregunto a ti: ¿Quién lo hará? ¿Quién de los que estamos aquí este día? ¿Qué estudiante, qué joven, qué niño, qué profesional, qué persona, qué hijo de Dios lo hará? ¿Quién se pondrá en la brecha y tomará su lugar como hijo de Dios, como soldado del ejército de Dios en lugares espirituales?

¿Tengo que ser perfecto para que Dios me use?

EL Señor dice: "Voy a usar para mi gloria a personas que jamás han pensado que yo podría usarlos... Algunos están sentados atrás en el templo pero en unos meses y años van a estar encendidos como hombres y mujeres de fuego"

En esta palabra profética Dios promete que Él va a usarnos ¿Tenemos que ser perfecto para que Dios pueda usarnos?

Necesitamos entender que NO tenemos que estar totalmente maduros o ser perfectos antes de que Dios nos use en los dones y el poder del Espíritu Santo y para movernos en obras sobrenaturales, pero que SÍ debemos continuar nuestro crecimiento en el carácter de Cristo.

Para explicar esto tomo un ejemplo de mi vida: en mi casa, en Cali, tengo un árbol pequeño que no ha madurado totalmente pero que ya dio fruto. Un fruto tan grande y pesado que ha hecho que sus débiles ramas caigan casi hasta tocar el suelo. Esto mismo pasa a veces con los hijos de Dios: a pesar de ser “pequeños” y no haber desarrollado su madurez plenamente, el Señor nos permite dar fruto pero el peso del fruto en un creyente no maduro puede hacerlo caer hasta el suelo por hinchar su orgullo.

Con mi arbolito yo tenía dos opciones: la primera era cortar y podar sus ramas,  lo que significaría perder también el fruto. La segunda era poner un madero para sostener al árbol y darle más tiempo  para que sus ramas maduren y cuando estén más fuertes podarlas un poco.

Me decidí por la segunda opción para no perder el fruto ni las ramas. Puse dos palos que las levantaran y sostuvieran hasta que crecieron más y se robustecieron para poder sostener el peso de la bendición del fruto. Así mismo veo que esto es lo que Dios hace en nuestras vidas. Jesucristo ha dicho que nosotros somos los pámpanos y el Padre es el labrador (Juan 15) que vela porque no perdamos el fruto que amorosamente nos permite dar a pesar de nuestra inmadurez.

Con el ejemplo de este arbolito necesitamos entender que Dios quiere usarnos y dar fruto a través de nosotros... Y que en efecto, Él va a usarnos

aunque no seamos perfectos.  No tenemos que estar totalmente maduros o ser perfectos antes de que Dios nos use en los dones y el poder del Espíritu Santo para movernos en lo sobrenatural.

Entendemos también que el fruto en la vida del cristiano no siempre es evidencia de madurez en su carácter. El fruto en nuestra vida es evidencia de la gracia de Dios sobre nosotros (Juan 15:5).

Debemos darle gloria a Dios por el fruto en nosotros. Que las bendiciones y las cosas grandes que Dios ha hecho a través de nosotros no nos lleven a equivocarnos pensando que ya somos maduros, fuertes y perfectos,  y que no necesitamos que una autoridad nos cuide.

En Filipenses 3:12-15, Pablo dijo: “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús...”  Si Pablo no había sido perfectamente maduro y desarrollado, ¿qué diremos de nosotros mismos? Esto debe ser un reto para no quedarnos pasivos ni conformarnos con lo que hemos hecho hasta ahora.

Dos conceptos equivocados en cuanto al fruto:
1. Dios no me puede usar hasta que sea perfecto. El enemigo nos convence que como no somos perfectos (tenemos impaciencia, faltantes, temor,  etc.) no debemos ni siquiera tratar de hacer algo para el Señor. De esta manera nos paraliza como miembros del Cuerpo de Cristo.

2. No tengo que cambiar ni madurar porque ya tengo fruto. La estrategia del  enemigo con este pensamiento es hacernos creer que como Dios sí nos está usando mucho, aunque tengamos cosas que no están bien en nuestra vida personal, no es necesario que cambiemos ni recibamos dirección y corrección de otros en autoridad sobre nuestras vidas, pues Dios está contento con nosotros en esta condición.

Nuestro orgullo personal se justifica en  el hecho de que Dios nos usa en esta condición imperfecta: por la evidencia de que Dios nos usa así como somos, entonces desarrollamos una resistencia interna al reargüir del Espíritu Santo para cambiar y madurar.

Debemos permanecer con una actitud de fe y de humildad, dando siempre toda la gloria a Dios por las cosas buenas que están sucediendo en nuestra vida y en nuestros ministerios. Porque no podemos decir Dios ha hecho esto o aquello a raíz de que somos perfectos. La verdad es que Dios ha hecho todo a raíz de la obra de Cristo de morir por nosotros para cancelar nuestra deuda con Dios permitiendo al Padre Celestial bendecir a todos los que están en Cristo Jesús.

¿Por Qué Orar por el Gobierno?
Atando el Hombre Fuerte
apóstoles Randy y Marcela MacMillan

La palabra de Dios nos explica que todo lo que se lleva a cabo sobre la tierra es la expresión de lo que sucede espiritualmente en el mundo espiritual. De continuo se está llevando a cabo una guerra entre dos poderes celestiales: el reino de las tinieblas y el reino de Dios. Es indispensable entender esta revelación.

Jesús dijo que Satanás tiene un reino y él tiene dominio absoluto sobre este reino. 2 Corintios 4:4 llama a Satanás el "dios de este mundo". El reino de las tinieblas es un reino organizado, invisible al ojo natural, que está en oposición a Dios como también a todos sus propósitos y a su pueblo. Está dispuesto a dañar y destruirnos porque ha venido a "robar, a matar y a destruir" (Juan 10:10). Su estrategia es dividir para conquistar (Mateo 12:25). Este reino está establecido en un lugar que la Biblia llama, "las regiones celestiales" (Efesios 6:12). Pero Jesús también dijo, y nosotros sabemos, que hay otro reino que está por encima del reino de las tinieblas y ese es el reino de Dios.

Esta verdad fue la primera revelación sobre el mundo espiritual que Dios nos dio para comprender cómo vivir en victoria y por qué la importancia de tomar nuestra responsabilidad de enseñársela a otros. Cada nación tiene un "hombre fuerte" asignado, un espíritu maligno de alto rango en la jerarquía de Satanás que tiene poder para gobernar, manipular, influir, dirigir, instigar e imponerse en áreas geográficas sobre la tierra.

El hombre fuerte es la raíz de los problemas y actividades malignas en que su jerarquía destruye una ciudad o nación, barrio, familia, iglesia o individuo. Es como una nube negra de maldición con confusión económica, política, moral, social, familiar y espiritual sobre una ciudad o nación. ¿Cuál es nuestra responsabilidad como cristianos? Derrumbar este reino. ¿Te has dado cuenta cómo y cuántas veces la Palabra de Dios se refiere a nuestra posición y victoria con vocabulario de estrategias de guerra? Y, ¿por qué? Porque estamos en una continua guerra; una guerra espiritual que controla lo que sucede en lo natural.

Jesús dice que nos ha dado toda potestad, toda autoridad sobre toda fuerza del enemigo, y nada nos hará daño (Lucas 10:19). El ejército, la fuerza aérea, la fuerza naval, la policía, ninguna institución del gobierno ni ninguna autoridad de Colombia o de Cali puede destruir el reino de las tinieblas porque es sólo con el Espíritu de Dios que se puede lograr: "No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos" (Zacarías 4:7).

Atando el Hombre Fuerte

En Mateo 12:43-45 Jesús dio a su Iglesia la orden de identificar, entrontrar y atar el demonio gobernante principal en cada región de la tierra. Atarlo con el poder y la autoridad de Dios a través de la sangre de Cristo, orando y ordenando que sea atado con la palabra de las escrituras. Después de esto sí podemos sacar, recuperar y restaurar todo lo que el enemigo ha robado.

Nosotros luchamos contra: (Efesios 6:12)

Principados: Reinos Invisibles

Potestades: Territorios de autoridad ocupados por estos reinos invisibles

Gobernadores de las tinieblas de este siglo: Los gobernantes mundiales de la presente oscuridad

Huestes espirituales de maldad: espíritus de maldad

La guerra es territorial y busca ocupar territorios geográficos, políticos, familiares, educativos, de artes, económicas, de medios de comunicación y de religión.

El reino de las tinieblas tiene jerarquías, así como la fuerza pública tiene rangos, o la autoridad territorial a nivel nacional, departamental y municipal tienen las cabezas de las ramas ejecutiva, legislativa, y judicial. Sin embargo, por encima de las jerarquías de un país, o de un reino natural o espiritual, está la autoridad máxima del reino de Dios.

Dios tiene un ejército, los cristianos, sus hijos, tú y yo. Jesús dio su vida en la cruz por amor a nosotros y resucitó con poder para entregarnos las llaves del reino de los cielos (Mateo 16:19) con total victoria sobre la muerte. Nos dio el poder de atar y desatar sobre la tierra sabiendo que esa autoridad se llevará a cabo en los cielos (Mateo 18:18). Nuestra posición legal de conquista y dominio sobre el reino de las tinieblas la obtuvo Jesucristo y la recibimos de él cuando nacimos de nuevo del Espíritu de Dios.

Sabemos que ya estamos sentados juntamente con Cristo en su trono de autoridad para gobernar este mundo a través de la oración de su Palabra escrita, puesta en nuestras bocas (Efesios 2:1-5). Jesucristo es el cumplimiento de las promesas del antiguo pacto que Dios hizo a Israel y a los profetas (Mateo 5:17). No oramos ni hablamos como a nosotros nos parezca, sino que sabemos que nuestra fuerza de autoridad está en orar y hablar lo que Dios ha mandado en Su palabra, Jesús es la palabra de Dios (Juan 1:1-5; 6:63; 14:24).

Él nos manda tomar toda la armadura (Efesios 6:13) para poder resistir y estar firmes, orando en todo tiempo, con toda oración y súplica, en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos (v 18). Nuevamente vemos estrategia de guerra (armadura) con la oración y con la espada del Espíritu que es la palabra de Dios, que usamos cuando la hablamos.

Ahora, es mi responsabilidad hacer que la condición de mi vida diaria esté de acuerdo con lo que dice Dios en Su palabra acerca de mí y de su Iglesia. ¡Tengo que creer, tengo que obedecer! Tengo que identificar la condición de maldición, atar esa maldición y desatar la bendición que Dios ha hablado en su palabra. Nuestras armas para atarlo son: la palabra escrita de Dios; el nombre de Jesús; la sangre de Cristo; nuestro testimonio; la alabanza y adoración; el Espíritu Santo y el hablar en lenguas; los ángeles del Señor; la palabra profética y toda clase de oración (Mateo 12:28, 29).

Mi batalla no está en el campo natural. No es con bombas o tanques sino con "armas poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas". "Porque aunque andamos en la carne, no militamos según la carne, porque las armas de nuestra milicia no son carnales" (2 Corintios 10:3-5). Nuestro campo de batalla está en las mentes de los hombres donde se levantan las fortalezas que impiden creer en Dios y en su Palabra. ¡Pero la estrategia de batalla no está en la mente sino en nuestra boca! Estamos luchando en un plano diferente porque nuestros enemigos son diferentes, son espirituales. Y como las armas que Dios nos ha dado son poderosas, ¡somos invencibles si las usamos! Declara la palabra de Dios al orar, es nuestra espada para la batalla. La consigna (órdenes que una autoridad, Dios, manda observar a sus subalternos) es: ¡Orar sin parar por Cali y por Colombia!

(Puedes ampliar este tema en los folletos: Atando el Hombre Fuerte, Llaves para Atar y Desatar y Diferentes Clases de Oración del apóstol Randy MacMillan).

¡Voz de Guerra! - apóstoles Randy y Marcela MacMillan

Lo que veas y oigas por los medios de comunicación debe sensibilizarte para ser más obediente a la voz del Espíritu que te está avisando y convocando a interceder.

Hemos aprendido la importancia de observar y evaluar las circunstancias que ocurren a diario que podemos "ver", para reconocer la relación que estas tienen con lo que sucede a nivel espiritual, pudiéndolas pasar por alto porque no siempre se pueden "ver".

Las naciones de nuestro continente parecieran haberse levantado repentinamente una contra otra. No siempre hay claridad de su posición política, pareciendo haberse confundido ésta con la conveniencia política surgida más tarde. Nuestra amada Colombia se encuentra en medio de una gran polémica continental: Confusión, repudio, amenazas, mentiras, conveniencias, corrupción, terrorismo... siendo esto sólo un reflejo de lo que se está tramando y llevándose a cabo en los aires del mundo espiritual del reino de la tinieblas. Colombia está con dolores de parto. La trompeta del Señor está sonando, nos está convocando. Es: ¡Voz de guerra!

Acción espiritual

Un dirigente extranjero dijo: "Para que podamos tener la paz, es necesario que haya guerra". Pero, ¿qué clase de guerra? De acción, ¡sí! Primeramente, la acción espiritual. La Iglesia está llamada a tomar las armas de la milicia mandado por Dios: ¡la oración! La Iglesia tiene la responsabilidad de estar orando en todo tiempo con toda clase de oración y súplica en el Espíritu y de velar en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos (Efesios 6:18).

El apóstol Pablo se refería a esa oración perseverante que gime y clama, como estar con dolores de parto, hasta dar a luz. Para que lo que sea dado a luz de nuestros dolores de parto, sea de Dios y no de las tinieblas debemos orar. Orar hasta que Cristo sea formado en las vidas de las personas y en las circunstancias por las que estamos intercediendo. Tenemos la responsabilidad de orar, predicar y publicar el evangelio porque el evangelio es poder de Dios para salvación y en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe (Romanos 1:16,17).

La única razón por la que se lleva a cabo la guerra entre el reino de las tinieblas y el reino de Dios son las almas. El único objetivo de Satanás es que las almas no nazcan de nuevo del Espíritu de Dios para que Cristo, la esperanza de gloria, sea formado en cada vida. Su blanco son las vidas de las personas; su objetivo, arrebatárselas a Dios. El camino de Dios para la salvación de las almas, la cruz de Cristo donde dio su vida hasta la muerte para que cada uno pudiéramos tener vida eterna en Él.

El "brazo" de Dios a través del cual se logra rescatar almas de las tinieblas para Cristo es: la Iglesia, tú y yo. Cuando Jesús Juzgue toda nación juzgará a Colombia por medio de la Iglesia porque ella es responsable a que sea llamada una nación "oveja" y no "cabrito" porque juzgará según la que recibió a Jesús o la que lo rechazó. (Mateo 25:31-46).Nuestros "dolores de parto" no pueden aún terminar. Tenemos que seguir intercediendo y accionando, discipulando, acompañando, hasta que cada vida sea transformada al carácter de Cristo (2 Corintios 3:18).

Pídele al Señor que ensanche tu corazón en tus tiempos difíciles, como lo hizo el rey David (Salmo 4:2), para así poder tener una mayor carga por los perdidos. Muchas veces no intercedemos porque no tenemos la carga, y es porque nuestro corazón no ha sido ensanchado por Dios. Pídele que ensanche tu corazón y Él te incluirá no sólo a ti mismo sino también a las personas fuera de ti.

Acción por las autoridades

Cuando la nación está en crisis es cuando más tenemos que asegurarnos que Cristo esté siendo levantado y glorificado. Es responsabilidad de la Iglesia en Colombia interceder por las autoridades para que estemos viviendo "quieta y reposadamente, en piedad y honestidad" y no en guerra (1 Timoteo 2:1-5). Colombia está inquieta, no está en paz. Iglesia, sigamos orando por todos los que están en autoridad, levantando un escudo de oración para desatar la paz de Dios, el reposo, el fervor y la santidad, la honestidad para que no haya corrupción. Para que la ira de Dios no se revele contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad de Dios (Romanos 1:18).

Acción por Jerusalén

La acción por Jerusalén, que antiguamente era la capital de Israel y por la que están peleando hoy en día los judíos, los palestinos e iraníes. Dios manda a Su Iglesia a orar por la paz de Israel, a buscar su bien, por amor a la casa de Jehová. Las guerras entre estas tres naciones harán que el mundo tiemble en los últimos días y que las naciones tengan que escoger a favor de qué nación están.

Misión Suramérica, tenemos una misión permanente: ¡orar, ganar, transformar! Cada vida que ganas para Cristo, que discipulas y transformas para Él es una respuesta más hacia la extensión del reino de Dios y la transformación de tu ciudad y nación. Es una semilla más hacia la cosecha de almas para Cristo porque esa vida transformada en Cristo hará lo mismo con otro (2Timoteo 2:2). Es interceder por todos los que están en autoridad como también tener compasión por Israel.

Deja que lo que veas y oigas por los medios de comunicación te sensibilice para ser más obediente a la voz del Espíritu que te está avisando y convocando a interceder. Toma tiempo a solas con tu Amado y de allí saldrás armado con Su corazón y estrategia de guerra. Es voz de guerra para este año, del gran Guerrero: Jesucristo.

La promesa: "Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos" (Isaías 42:13). "Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada" (Jeremías 20:11). La guerra ya está ganada por Cristo y en Él. ¡Nuestro guerrear es con el amor de Dios, en oración que salga de nuestra boca y que declare los decretos de Dios, Su palabra!

La Iglesia está llamada a tomar las armas de la milicia mandada por Dios: ¡la oración!

Iglesia, ejército de Dios sobre la tierra: ¡Deléitate con Dios, vela, intercede, suplica, persevera!

¡Gana, conecta, discipula, y conserva cada alma para Cristo!

Los Cuatro Propósitos del Ayuno - apóstol Marcela de MacMillan

Primero. La naturaleza del ayuno es renunciar a lo natural para invocar lo sobrenatural. Lo natural es comer. Al renunciar a esto, estamos deliberadamente dejando lo natural para enfocarnos en Dios y en lo sobrenatural. Esto tiene un significado profundo.

Segundo. El ayuno también cambia nuestro hombre (personalidad) interior. Es solamente el poder del Espíritu Santo que nos hace posible vivir la vida cristiana. No lo podemos hacer por nuestra propia voluntad ni en nuestras propias fuerzas. Lo que el Espíritu Santo puede hacer excede aún lo que nos podemos imaginar (Efesios 3:20).

Tercero. La esencia del viejo hombre, la naturaleza carnal, se opone a la persona del Espíritu Santo y no se riende ante Él. Si nos vamos a rendir al Espíritu Santo debemos tratar con nuestra naturaleza carnal, porque mientras esta naturaleza controle y opere en nosotros, lo que hagamos estará en oposición al Santo Espíritu de Dios (Romanos 8:7). Tenemos que sujetar el "yo quiero", "yo pienso", "yo siento" al Espíritu de Dios y esto se hace al ayunar.

Cuarto. El poder soltado a través del ayuno y la oración profética, hecha con los motivos correctos y de acuerdo a los principios de la Palabra de Dios, ¡Puede cambiar individuos, familias, ciudades, naciones y civilizaciones enteras! (Jonás 3:1-10; Mateo 3:7-8).

La reina Esther cambió la historia de su pueblo por medio de su ayuno e intercesión (Esther 4:15-17; 5:1-3). Estos resultados no son sólo válidos para la historia pasada. Estos Acontecimientos modelan la manera en que los hijos de Dios siempre podemos y debemos cambiar y establecer la historia del presente.

Lo que veas y oigas por los medios de comunicación debe sensibilizarte para ser más obediente a la voz del Espíritu que te está avisando y convocando a interceder.

Acción espiritual

Un dirigente extranjero dijo: "Para que podamos tener la paz, es necesario que haya guerra". Pero, ¿qué clase de guerra? De acción, ¡sí! Primeramente, la acción espiritual. La Iglesia está llamada a tomar las armas de la milicia mandado por Dios: ¡la oración! La Iglesia tiene la responsabilidad de estar orando en todo tiempo con toda clase de oración y súplica en el Espíritu y de velar en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos (Efesios 6:18).

La única razón por la que se lleva a cabo la guerra entre el reino de las tinieblas y el reino de Dios son las almas. El único objetivo de Satanás es que las almas no nazcan de nuevo del Espíritu de Dios para que Cristo, la esperanza de gloria, sea formado en cada vida. Su blanco son las vidas de las personas; su objetivo, arrebatárselas a Dios. El camino de Dios para la salvación de las almas, la cruz de Cristo donde dio su vida hasta la muerte para que cada uno pudiéramos tener vida eterna en Él.

Acción por las autoridades

Cuando la nación está en crisis es cuando más tenemos que asegurarnos que Cristo esté siendo levantado y glorificado. Es responsabilidad de la Iglesia en Colombia interceder por las autoridades para que estemos viviendo "quieta y reposadamente, en piedad y honestidad" y no en guerra (1 Timoteo 2:1-5). Colombia está inquieta, no está en paz. Iglesia, sigamos orando por todos los que están en autoridad, levantando un escudo de oración para desatar la paz de Dios, el reposo, el fervor y la santidad, la honestidad para que no haya corrupción. Para que la ira de Dios no se revele contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad de Dios (Romanos 1:18).La acción por Jerusalén, que antiguamente era la capital de Israel y por la que están peleando hoy en día los judíos, los palestinos e iraníes. Dios manda a Su Iglesia a orar por la paz de Israel, a buscar su bien, por amor a la casa de Jehová. Las guerras entre estas tres naciones harán que el mundo tiemble en los últimos días y que las naciones tengan que escoger a favor de qué nación están. Deja que lo que veas y oigas por los medios de comunicación te sensibilice para ser más obediente a la voz del Espíritu que te está avisando y convocando a interceder. Toma tiempo a solas con tu Amado y de allí saldrás armado con Su corazón y estrategia de guerra. Es voz de guerra para este año, del gran Guerrero: Jesucristo.La promesa: "Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos" (Isaías 42:13). "Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada" (Jeremías 20:11).

La guerra ya está ganada por Cristo y en Él. ¡Nuestro guerrear es con el amor de Dios, en oración que salga de nuestra boca y que declare los decretos de Dios, Su palabra!La Iglesia está llamada a tomar las armas de la milicia mandada por Dios: ¡la oración!Iglesia, ejército de Dios sobre la tierra: ¡Deléitate con Dios, vela, intercede, suplica, persevera!¡Gana, conecta, discipula, y conserva cada alma para Cristo!

El secreto del ayuno - apóstol Marcela de MacMillan

Cuando hablamos de orar solemos pasar por alto a su compañero inseparable: el ayuno.

A lo largo de la Biblia vemos tantos ejemplos de vidas que en medio de sus luchas, dificultades y retos, han obtenido grandes victorias. Aprendemos con su ejemplo que el AYUNO es el secreto, la llave que abre las puertas del cielo y cierra las puertas del infierno.

El ayuno es un ejercicio espiritual en el que un individuo o una comunidad se abstiene de comida. Aunque la práctica bíblica era que durara generalmente un día (hasta el anochecer), la Biblia cita ayunos de tres días, siete días, tres semanas y 40 días.

Ayuna buscando el rostro de Dios

El ayuno no es un medio para manipular la voluntad de Dios, creyendo que él se verá obligado a hacer lo que le pidamos, por estarnos privando de comida.

El ayuno debe surgir como la expresión de nuestra necesidad interior de buscar con profundo anhelo y determinación un corazón quebrantado y arrepentido que redunde en un hermoso avivamiento personal, familiar y ministerial.

En la Biblia, las personas ayunaban por diversas razones. Lo hacían, por ejemplo, para prepararse antes de recibir un mensaje de Dios y antes de ir a cumplir una misión especial de Dios.

La disciplina de ayunar suelta la unción, el favor y la bendición de Dios en la vida del cristiano.

Otro motivo para ayunar es conocer la voluntad de Dios y recibir su dirección específica. Los líderes de la Iglesia del Nuevo Testamento tomaron decisiones importantes únicamente después de ayunar y de orar.

En Antioquía, los profetas y maestros ayunaron y oraron en busca de la dirección de Dios para la Iglesia.

Mientras esperaban en Dios, el Espíritu Santo les instruyó. Así fue como se inició la obra misionera, mediante la cual, finalmente el Evangelio se ha ido predicando todo el mundo.

También las Escrituras nos enseñan que el pueblo de Dios le buscaba en ayuno y oración pidiendo Su intervención en una crisis o en problemas que requerían lo sobrenatural de Dios (2 Crónicas 20). Al respecto, Isaías 58:8, hablando del ayuno dice: "y tu salvación se dejará ver pronto".

Ayunando en Su presencia

Ayunar nos lleva a entrar en una relación más profunda e íntima con el Señor.

Cuando eliminas la comida de tu dieta diaria tu espíritu se libera de las cosas de este mundo y se vuelve sorprendentemente más sensible a Dios y a las cosas de Dios.

En 1 Corintios 3:18 el Señor nos dice que nosotros todos seremos transformados mientras miramos la gloria de Dios. Por eso el Señor nos está atrayendo a estar en Su presencia. No es una opción, no es la moda, porque en el Señor no hay modas.

En el Señor todo tiene un propósito y un tiempo divino. Estamos siendo atraídos a Él para que seamos transformados, y si no lo somos ¿qué imagen, qué mensaje estamos llevándole a este mundo tan necesitado. Si yo mismo no soy una criatura transformada ¿cómo voy a establecer el reino de Dios?

La Diferencia entre tu posición eterna en Cristo y tu condición temporal en la tierra - apóstol Randy MacMillan

Tu posición en Cristo es lo que eres y tienes por la obra de Cristo.
Tu condición es la situación actual de tu vida.

Muchos creyentes se desaniman cuando están atravesando tiempos difíciles porque no tienen la revelación y la certeza que su posición en Cristo no puede ser afectada por la condición de su situación de vida actual. Tú, ¿has tomado tu lugar en Cristo?

Tu posición, tu identidad

Cuando Jesús dijo: "Consumado es" (Juan 19:30) él estaba en la cruz, al final de un día de sufrimiento intenso, y esas fueron precisamente sus últimas palabras: "Consumado es". Significa que todo lo que Dios exigía de ti para recibir la salvación, Jesús ya lo hizo. Él Pagó la cuenta, canceló tu deuda con Dios, ya no debes a Dios nada.

Consumado es. Todo lo que Cristo hizo para asegurar tu posición y posesión en Dios, está terminado. Si tenemos esto como un ancla, podemos estar firmes en momentos difíciles porque entendemos que nuestra identidad no depende de mí mismo, sino de todo lo que Cristo Jesús ya hizo por mí.

Puedes estar viviendo pruebas de fe, desánimo, falta de fruto; o puede ser que estás en un tiempo en que Dios está podando cosas en tu vida. Pero la verdad es que cualquiera que sea tu condición, tu posición en Cristo es para siempre, no se puede cambiar. Ésta es tu ancla, es tu identidad. Es la obra legal que Cristo ya hizo por ti, que asegura tu barca (tu vida) de no ser arrastrada por la corriente, sino que esta ancla le marca una posición definida y específica de dónde ubicarse. Esto mismo hacen los cinco ministerios para perfeccionar a la iglesia para que no sean llevados sus miembros por doctrinas falsas y tempestades que ni siquiera debieran estar viviendo, como dice Efesios 4:11-17.

Jesús fue nuestro sustituto, Jesús tomó nuestro lugar en la cruz. En Marcos 15:23 dice que antes de la crucifixión "le dieron a beber vino mezclado con mirra; pero él no lo tomó" –A la mirra se le atribuía un efecto narcótico. Era práctica entre los romanos, como muestra de compasión hacia los condenados a tormento seguido de muerte, que se les ofreciera vino mezclado con mirra a fin de adormecerlos previamente a su agonía-. Jesús rechazó la droga para llevar la totalidad de tus dolores. Por ejemplo, esta es la base legal para la libertad de cualquier persona con adicción a la droga: entender que Jesús rechazó la droga para que tú seas libre de ella.

Jesús resistió toda ayuda que pretendía aliviar su propio dolor minimizando la intensidad de sus sufrimientos. El sufrió al máximo para que tú y yo podamos ser libres. La Biblia dice que él fue desnudado para que nosotros seamos arropados, para que tengamos provisión. Jesús sufrió sin la provisión de Dios para que la iglesia pudiera recibir la provisión de Dios con todas sus bendiciones.

Ya está hecho, por eso no debes atender a esas emociones y pensamientos de duda y derrota a esas emociones y pensamientos de duda y derrota que pasan por tu cabeza, porque tu realidad es que tu identidad y tu posición en Cristo no pueden ser cambiados. Ya está hecho en tu cuenta celestial.

Hay aproximadamente 150 versículos en el Nuevo Testamento que hablan sobre quién eres y qué tienes en Cristo, esto es tu posición en Cristo. Esto lo encuentras con las frases: en Cristo, a través de Cristo, con Cristo, por Cristo, etc. Este debe ser maná de meditación para tu transformación en el allí de Dios.

Tu condición

En muchas áreas de nuestra vida a pesar de tener el conocimiento en nuestro intelecto de cuál es nuestra posición en Cristo, la realidad es que vivimos en otra condición.

Tu posición en Cristo es que eres perdonado y declarado justo totalmente, pero, ¿es esa también tu condición de vida actual? O ¿tu condición real es que a veces sientes desánimo y condenación?.

La transformación, el paso entre tu condición de la situación que estás viviendo diariamente a tu posición de perfección por fe en Cristo, es lo que la Biblia llama "Ser transformado".

La transformación, el cambio de tu condición a tu posición, lo hace el Espíritu del Señor y requiere tu disposición y obediencia. Yo tengo que rendirme, ceder la autoridad en mi vida al Espíritu Santo.

Tarea personal

Para que el Señor pueda obrar dentro de ti por Su Espíritu debes meditar en Su Palabra. Divide una hoja en dos columnas y escribe sobre la primera: Mi Posición en Cristo, y sobre la segunda columna: Mi Condición en la tierra. Toma como base las citas bíblicas que te damos a continuación.

En la primera columna escribe tu nombre y en la segunda columna escribe la verdad de tu condición. Por ejemplo, con 1 Corintios 13:4 donde dice "el amor es paciente", escribe tu nombre: _____________ es paciente. Cada día evalúa cómo vas en tu posición de perfección de Cristo y en tu práctica, es decir, en tu condición.

Puedes hacerlo cada día de la semana y te vas calificando para ver si estás creciendo o no.

Sin la Palabra, que es la semilla de Dios (Lucas 8:11) el Espíritu Santo no tiene con qué producir la provisión de la promesa de Dios en tu vida.

El Espíritu necesita la Palabra para producir las nueve características del fruto de él en tu carácter, como dice Gálatas 5:20-22. Por esto es indispensable que estés meditando en la Palabra para darle al Espíritu lo que él necesita para reproducir a Cristo en ti.

Palabra Profética

"Pueblo mí, medita tu posición, el lugar donde te he puesto en Cristo. Medítalo porque es tuyo, es tu herencia. Verás que tu posición en Mi te sostendrá en tiempos difíciles y verás mi gloria y verás que mi Palabra y mi Espíritu están cumpliendo la Palabra dentro de ti y vivirás victoriosamente y caminarás en mi presencia.

Mi Palabra, mis promesas son el documento donde consta tu herencia. Así como el hombre que lee los documentos de la herencia que le ha sido dejada, tú lee mi Palabra para descubrir la realidad de lo que Yo he hecho y depositado dentro de ti, dentro de tu corazón.

En la medida en que meditas y lees mi Palabra estarás permitiendo que mi Espíritu Santo te vaya transformando de un nivel de gloria otro y de un nivel de crecimiento a otro. En tu crecimiento se muestra mi gloria. Cuando tú estás creciendo estás glorificándome aquí en la tierra.

Sé fuerte, sé fiel como Pedro. No sientas vergüenza de predicar lo que has meditado y recibido de mí. Tú eres llamado a ser luz en la oscuridad"

Medita en lo que eres y tienes por la obra de Cristo en la cruz

Eres hijo de Dios (Juan 1:12)

Eres una nueva criatura (2 Corintios 5:17)

Eres templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19)

Estás redimido de toda maldición (Gálatas 3:13 – 1 Pedro 1:18)

Estás bendecido con toda bendición espiritual (Efesios 1:3)

Estás perdonado de todo pecado (Efesios 1:7 – Colosenses 1:14)

Eres escogido por Dios (Colosenses 3:12)

Estás muerto al pecado pero vivo para Dios (Romanos 6:2,11)

Eres coheredero con Cristo (Romanos 8:17)

Estás sellado con el Espíritu Santo (Efesios 1:13)

Eres libre del rechazo, aceptado en él (Efesios 1:6)

Estás sentado en los lugares celestiales (Efesios 2:5)

Eres libre de toda condenación (Romanos 8:1)

Eres embajador de Cristo (2 Corintios 5:20)

"En todas las cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó" Romanos 8:37

En Navidad, Tú sé Luz y Vida
Por la apóstol Marcela de MacMillan

El mensaje primordial de la navidad es que la luz de vida fue enviada al mundo por Dios Padre.

Pero, ¿por qué se tomó el trabajo Dios de mandarnos luz después de ya haberla hecho desde la creación del mundo?

Después dijo: "Que haya luces en el cielo, para que alumbren la tierra y separen el día de la noche, para que marque también las estaciones, los días y los años. Y así ocurrió.

Entonces Dios hizo dos grandes luces: la más grande para que alumbre durante el día, y la más pequeña, para que brille en la noche. También Dios hizo las estrellas. Dios puso estas luces en el cielo para que alumbraran la tierra de día y de noche, y para que separaran la luz de la oscuridad. Y Dios vio que esto era hermoso. Y pasó la tarde y pasó la mañana, y se completó así, el cuarto día" (Génesis 1:14-19).

En Juan 1:9 la Biblia, nos revela que la luz verdadera, la luz que alumbra a todo hombre venía a este mundo. Esta luz enviada a este mundo no es una estrella o una luz más en el firmamento, sino una persona, es el Hijo de Dios, la segunda persona de la Trinidad, que estaba con Dios Padre desde el principio ¡Ya existía antes que nada existiera! Porque este Hijo es la misma Palabra de Dios.

¡Y la Palabra estaba con Dios porque era Dios! Por medio de Él, la Palabra, todas las cosas fueron creadas. Porque en Él estaba la vida, y esta vida era también la luz de la humanidad. La luz que brilla en la oscuridad y que la oscuridad no puede apagar (Juan 1:1-5).

Antes de enviar a su Hijo al mundo envió como testigo a un hombre llamado Juan, para hablarle a todos de la luz, para que por medio de él todos creyeran. Aunque Juan no era la luz, él vino para guiar a todos hacia la luz. Porque la luz verdadera que alumbra a todo ser humano, ya estaba por llegar a este mundo (vv 6-9).

"Nos envió desde el cielo el sol de un nuevo día, para dar luz a los que viven en tinieblas y en la más terrible oscuridad; para guiar nuestros pasos por el camino de la paz" (Lucas 1:78-79).

Pero cuando vino, el mundo no le reconoció ni los suyos le recibieron, a los que creen en Él, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Porque estos hijos no nacen de sangre, ni por deseos humanos, no voluntad humana, sino que nacen de Dios (vv 10-13).

Cuando esta Palabra vino al mundo a habitar entre nosotros haciéndose hombre, trajo a demostrar la expresión misma de Su Padre. Porque aunque a Dios nadie lo ha visto, fue su Hijo único, que es Dios mismo, siempre en unión con el Padre, quien nos ha mostrado la gloria que le pertenece y nos ha enseñado cómo es el Padre, para que lo podamos conocer (vv 14, 18).

Quienes hayamos creído en el único Hijo de Dios, Jesucristo, la Palabra, Vida, Verdad y Luz de la humanidad, hemos obtenido el derecho de ser sus hijos, por haber nacido de su Espíritu, y hemos recibido una nueva vida, la del Espíritu de Dios.

Cada derecho conlleva responsabilidades. Una de esas es llevar la luz que hemos recibido en nuestra vida, y que está en nuestro corazón, a un mundo que no lo ha recibido ni reconocido. A un mundo que anda en tinieblas, separado de esta verdad.

Jesucristo dijo: "Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no puede esconderse. Nadie enciende una lámpara para esconderla bajo una mesa, sino que la pone en alto para que alumbre a todos los que están en casa ¡Así dejen ustedes brillar su luz delante de toda la gente! ¡Que las buenas obras que ustedes realicen brillen de tal manera que la gente adore al Padre Celestial!" (Mateo 5:14-16).

¿Cómo llevo su luz?

Siendo reflejo de gloria a otros y haciendo buenas obras.

Demostrando con tu vida un comportamiento diferente al del mundo.

No separándote de ellos sino en medio de ellos, hablando con vocabulario limpio y no soez.

No prestándote a criticar a otros, ni hablando en contra de la autoridad de los demás (ni de nuestros hijos).

Ayudando al necesitado con palabras de ánimo y esperanza de las promesas de Dios.

Haciéndole bien a los demás y realizando buenas obras con amor como para el Padre.

Si somos así y hacemos así andaremos en luz y resplandeceremos como cuando una lámpara alumbra con su resplandor.

Proclama a Jesús a la luz del día. Juan habló de la luz del mundo a voz en cuello gritando: "Éste es del que yo les había dicho que venía después de mí" Y ese Jesús volverá otra vez pero será para juzgar a vivos y a muertos.

Sé tú el mejor regalo de navidad para otros. Sé luz y haz buenas obras.

Saca a la humanidad de la oscuridad y dales la luz de vida en Jesús, para que conozcan al Padre.

El propósito de Dios para ti en cada navidad es que seas testigo e instrumento de Él, permitiéndole repetir a través de ti el milagro del nacimiento de Jesús en el corazón de otros alrededor de ti, de la misma manera como cuando María lo hizo al recibir la Palabra de Dios de que Cristo iba a ser formado dentro de ella.

Dios siempre tiene un patrón, por lo cual le dijo siete veces a Moisés que construyera todo dentro del tabernáculo terrenal tal como Dios se lo había mostrado en el cielo. Así mismo, el patrón de Dios para todo cristiano es seguir el modelo del ángel que le llevó a María el mensaje de Dios.

Eres tú el mensajero de Dios para llevar el testimonio que ¡Cristo puede ser formado en ti!

María representa proféticamente a una persona no salva que no tiene a Jesucristo dentro de sí. Aunque ella era buena, obediente y estuvo dispuesta  a hacer la voluntad de Dios y respondió al mensaje de salvación, fue necesario que Jesús fuera formado en ella. Sólo pudo suceder esto cuando el mensajero le llevó la promesa de que Cristo podía nacer en ella.

El apóstol Pablo oró por los cristianos: "Hijitos míos, ¡de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en ustedes!" (Gálatas 4:19).

Si Cristo sigue siendo formado en nosotros, qué tan importante es que tú seas luz para iniciar el nacimiento de Cristo en la vida de otros a través del Espíritu Santo.

Esta es la historia de navidad: que cada uno seamos testigo y mensajero.

La salvación de tu familia es tu responsabilidad.

¿Qué vas a hacer con tu familia en esta navidad?

¿Estás pensando y considerando el destino eterno de su alma?

Era necesario que Jesús resucitara  - apóstoles Randy y Marcela MacMillan

Acordaos de lo que Jesús os habló: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y que resucite al tercer día. Lucas 24:6,7.

Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana... el ángel les respondió a las mujeres: No temáis porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como él dijo. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos... Mateo 28:1-7.

Habiendo resucitado por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena... yendo ella, lo hizo saber... después apareció a dos de ellos que iban de camino yendo al campo. Ellos fueron y lo hicieron saber a los otros... Finalmente se apareció a los once mismos... porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. Marcos 16:9-15.

Antes del Domingo de Resurrección los apóstoles ya habían confesado a Jesús como Señor. Pero ahora, después de dudar que verdaderamente sí había resucitado, por primera vez creían que Dios lo había levantado de los muertos. Así se completaba la obra de salvación.

Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. Romanos 10:9.

Hay dos requisitos para recibir esta salvación del Nuevo Testamento:

1. Confesar que Jesús es el Señor.

2. Creer que Dios lo levantó de los muertos.

Hay dos elementos de la salvación:

1. Revelación personal del Cristo.

2. Recibir el Espíritu Santo de vida divina, eterna.

El Espíritu vive a causa de la justicia; la justicia atribuida a todos los que creen en la muerte y resurrección de Cristo. Romanos 8:10.

El Domingo de Resurrección los apóstoles recibieron el Espíritu que Cristo sopló y así entraron en salvación y el nuevo nacimiento (Juan 20:20-23; Génesis 2:7,8).

Domingo de Resurrección à Cristo ha resucitado à sopló el Espíritu à nuevo nacimiento, resultado vida (Juan 20:22).

Sólo después de haber muerto y haber vencido sobre la muerte resucitando vivo, tuvo la autoridad para dar una clase de vida diferente, nueva, ¡triunfante!.

En Apocalipsis 1:18 Jesús dijo: y el que vivo, y estuvo muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amen. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

Cuando Jesús sopló en los discípulos, ellos experimentaron el nuevo nacimiento. Jesús les impartió una clase de vida totalmente nueva – la vida eterna.

¿No era necesario que el Cristo padeciere estas cosas, y que entrara en su gloria? Lucas 24:26. Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron... vrs. 31. Entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras... vrs. 45 Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día vrs. 45 ...y que Jesús es el Cristo (gr. Mesías) Hebreos 17:3.

Porque... ¡Sin la resurrección de Jesús no habría salvación de la muerte eterna!.

Terminamos con el secreto más misterioso y el propósito más sobrenatural acerca del nacimiento de Jesús de una virgen. La ciencia descubrió recientemente que sólo se necesita el ADN de un hombre para comprobar la paternidad de cualquier niño, ya que ese niño sólo puede tener la misma sangre de su padre. Por esto Jesús tenía que haber nacido de una virgen, puesto que la sangre del cuerpo de Jesús no vino de este planeta tierra sino del ADN de Dios mismo. Por esto también es que declarar Jesús es santo y su sangre pudo pagar el precio del pecado de toda la humanidad. Aunque hace 2000 años la biblia nos dice que la sangre de Jesús es santa y preciosa, ni la Iglesia ni el mundo tenían evidencia científica alguna para verificar lo sobrenatural del acto cuando el Espíritu Santo descendió sobre María, causando la concepción en su ser de parte del mismo Dios.

Por esto decimos juntamente con la palabra de Dios que era necesario que Jesús fuera resucitado de la muerte, pues su sangre era santa y nunca había sido mezclada con la de otro hombre, siendo apartada de la sangre de cualquier humano que había nacido de la línea sanguínea de Adán, el primer hombre. 1 Corintios 15 se refiere a Jesús con el título del SEGUNDO ADÁN. ¡Era necesario que resucitara Jesús para vencer sobre el pecado y satanás, y sobre la muerte y la tumba!. ¡Era necesario su resurrección para entregarle a Dios Padre su sangre como prueba del sacrificio de Su vida entregada como ofrenda por la humanidad para que tú y yo pudiéramos nacer de nuevo del Espíritu de Dios y tener una nueva vida, la vida eterna en Dios! Por eso, ¡al creer que Jesús resucitó de la muerte y al declarar que él es el Señor, somos salvos!

Apasionado por Su palabra  - Testimonio del Apóstol Randy MacMillan

"Mi pasión número uno antes que cualquier otra cosa es Dios, el estudio y la meditación en Su Palabra"

El secreto de mi ministerio es la meditación en la Palabra de Dios. Todo lo que tengo y todo lo que he hecho me ha sido dado por la Palabra de Dios, no por mi personalidad, por mi educación o por mis talentos, sino por el fruto de la meditación en ella.

Un día en 1972 el Espíritu Santo me dijo: "hijo, si dedicas a mi Palabra toda tu atención y todo tu corazón, un día mi pueblo va a pedirte que les des lo que has recibido de mí. Come y aliméntate con mi Palabra fielmente y un día todo lo que has soñado hacer para mí será realidad".

También Dios me dio un sueño: un sembrador estaba parado sobre mí. Estaba regando semillas de palabra sobre mi vida. De estas semillas nacieron árboles que salieron de mi interior y rompieron el concreto y rocas que me tenían encerrado.

El Espíritu Santo me dijo en una Palabra Profética que Dios iba a preparar a través de mí un pueblo grande en santidad, unción, conocimiento, dones, ministerio, madurez espiritual y liderazgo.

Tú, hermano amado, eres el cumplimiento de este llamado de Dios y Su voluntad es seguir multiplicando esta visión a través de ti hacia el mundo. El requisito: que tu pasión sea el Señor y tu meditación sea en Su palabra.

Mi consejo para ti es: Debes hacer todo lo posible para estudiar y para meditar la preciosa y poderosa Palabra de Dios.

Pide al Señor que abra los ojos de tu entendimiento para que veas las maravillas de Su Palabra.

¡Hazte un discípulo aprobado por Dios!

Sumérgete en tu pasión. Si Dios es tu pasión, el IMES es el espacio idóneo para que te sumerjas en las riquezas de Su Palabra.

¿Qué hará por ti la meditación en la Palabra de Dios?

Muchas personas están atrapadas en la telaraña de hábitos pecaminosos, atormentados por pensamientos negativos. La única salida es Cristo, y la manera de ser libres, cambiados, transformados, hechos nuevos es a través de la renovación de la mente.

Si desde tu alma estás gritando: "Señor, ¡cámbiame, transfórmame! estoy en la cautividad de mí mismo, de mis hábitos, de mis debilidades, ¡Ayúdame, libérame, rescátame! quiero vivir para ti, quiero ser santo como tú eres santo", LA RESPUESTA para ti es el estudio y la meditación en Dios y en su Palabra.

Si tú siembras las promesas de la Palabra de Dios en tu vida a través del estudio, la oración y la meditación, entonces el Espíritu Santo va a producir la cosecha de "el cambio" en ti (2 Corintios 3:18).

La Palabra de Dios es la semilla (Lucas 8:11).

Si quieres el fruto tienes que sembrar la semilla a través de la meditación y la aplicación (acciones de obediencia).

La mente sólo puede sólo puede ser limpiada, renovada y "purificada en el lavamiento del agua con la Palabra" (Efesios 5:26).

La única forma de ser transformados es pensar los pensamientos eternos de Dios (Isaías 55:8-11).

Los pensamientos negativos son dañinos para nuestro corazón. Si meditamos la Palabra de Dios estamos depositando los pensamientos de Dios en nosotros y reemplazando nuestros pensamientos mortales por sus pensamientos eternos.

Toda palabra fue antes un pensamiento, así que la Palabra Escrita de Dios es una extensión de Sus pensamientos. Entonces para que el cristiano hable y actúe como Dios tiene que pensar como Dios, este proceso de pensar como Dios es la MEDITACIÓN BÍBLICA.

1 Corintios 2:16 dice "Pero nosotros tenemos la mente de Cristo", al estudiar, meditar y aplicar la Palabra de Dios estamos caminando como cristianos con la mente de Cristo.

Nada debe reemplazar tu tiempo de deleitarte en la presencia de Dios y meditar en Su Palabra.

¡Vence al mundo con tu FE! - apóstol Randy MacMillan

Hay una gran cantidad de estrés presionando al hombre. Necesitamos mantener el balance, pero ¿cómo? Jesús es nuestro vestido para balancear la presión.

No podemos descender al fondo del mar sin un vestido apropiado para soportar la presión que aumenta con la profundidad. Tampoco podemos ascender a las montañas y a los cielos sin el vestido apropiado que nos dé el balance entre nuestra presión y la del medio ambiente, porque la ley de la naturaleza es que necesitamos mantener un balance de la presión continuamente.

Esta también es una ley espiritual. Hay una gran cantidad de estrés presionando al hombre. Necesitamos mantener el balance, pero ¿cómo? El suicidio toma 30.000 vidas anualmente. Otras 300.000 vidas van a dar a un hospital psiquiátrico.

¡Jesús es nuestro vestido para balancear la presión!

No importa el tamaño y la intensidad de presiones que experimentas, Dios puede balancearlas si depositas tu fe en Su Hijo Jesucristo y en Su Palabra.

La presión de Fe dentro de nosotros tiene que nivelar la fuerza de las presiones externas que vienen en nuestra contra. La presión de la unción del Espíritu Santo tiene que aumentar dentro de nuestros corazones para nivelar y balancear la presión de afuera.

David aprendió en sus batallas

David le dijo a Jonatán "hay sólo un paso entre la muerte y yo". David había aprendido a confrontar la presión del ataque de un lobo, un oso, un león, después vino el gigante Goliat. Luego Saúl y su ejército lo persiguieron para matarlo. Al final de todo esto David declaró "El Señor es mi pastor, nada me faltará". ¿Dónde aprendió David esta Fe victoriosa que tenía? Bajo presión.

David tuvo que vivir el desafío de cada experiencia negativa para ir creciendo en fe y poder ascender al próximo nivel.

Dios nos ha prometido que es fiel y que no nos dejará ser tentados más de lo que podemos resistir, sino que dará también juntamente con la tentación LA SALIDA para que podamos soportar.

Pero algunos buscan esa puerta marcada "Salida" antes que la prueba haya comenzado! Están preparados para correr tan pronto como las circunstancias comienzan a ponerse difíciles.

El Señor ha permitido que la presión de las circunstancias prueben nuestra fe para producir su Palabra en nuestra vida y conformarnos a la imagen de Cristo.

¡Vence con tu fe en medio de la presión!

Amados hermanos, ¿Están ustedes afrontando muchas dificultades y tentaciones? ¡Alégrense, porque la paciencia crece mejor cuando el camino es escabroso! ¡Déjenla crecer! ¡No huyan de los problemas! Porque cuando la paciencia alcanza su máximo desarrollo uno queda FIRME de CARÁCTER, perfecto, cabal, capaz de afrontar cualquier circunstancia" Santiago 1:1-4 B.A.D.

¿Cómo viene la Fe?

1. Oyendo. Romanos 10:17

2. Creyendo y hablando. 2 Corintios 4:13; Romanos 10:6-10.

El propósito de la prueba de nuestra Fe

1. Para Purificarla y separar toda contaminación de una fe fingida. Salmos 12:6; Zacarías 13:9.

2. Para fortalecerla.

3. Para Perfeccionarla. "¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras y que la fe se perfeccionó por las Obras?" Santiago 2:22.

4. Para Madurarla y hacerla crecer.

5. Para Establecerla y hacerla firme en la Palabra escrita de Dios como su única base y ancla, como su único fundamento y apoyo. "¿Hay para Dios una cosa difícil? ¿Imposible?" Génesis 18:14. Fe no es Fe hasta que sea la única cosa que te sostiene.

6. Para Revelarte si estás en la FE de DIOS o no. Marcos 11:22.

"...Y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe" (1 Juan 5:4).

Pensamientos sobre la Fe

Cree más en Dios. Tu fe vale mucho más de lo que crees.

Judas 1:3 dice que peleemos por la fe. ¿Cómo protegemos algo? Vigilando, cuidando continuamente, resistiendo todo ataque en contra de.

Protege tus oídos de palabras de duda y desánimo. Marcos 4:24.

Protege lo que dices: Tu confesión debe ser la Palabra de Dios. Mateo 12:35-37.

Protege tu corazón: No medites en lo imposible o en lo negativo. Proverbios 4:23.

Piensa en lo que serás y llegarás muy alto en el Espíritu.

Refuerza tu fe y podrás dominar tus temores.

No le abras la puerta de tu alma a la duda y a los pensamientos derrotistas.

Haz un inventario de todo lo positivo que tienes en Cristo y atrévete a volar aunque lleguen los tropezones.

Fortalece tu fe con la Palabra de Dios.

Con frecuencia Dios nos pone en medio de personas irrazonables. Eso es su manera de mostrarnos lo que somos bajo presión.

Meditando en Cristo - apóstol Randy MacMillan

Mientras leemos la Biblia, la Biblia nos lee a nosotros. Cuando tú lees la Palabra, ella como un espejo, te lee a ti y refleja la condición de tu corazón. (Jeremías 17:8-9).

1 Tesalonicenses 5:23: " Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo".

Hablando del crecimiento espiritual, el cristiano necesita saber que él es un espíritu, tiene un alma y vive en un cuerpo. Dice 1 Tesalonicenses 5:23, que sólo Dios puede santificar por completo todo nuestro ser. ¿Qué va a usar Dios para santificarnos? La Palabra, a través de la obra del Espíritu Santo. A medida que aplicamos a nuestra vida la Palabra que hemos orado, leído, memorizado y entendido, el Espíritu Santo va obrando en nosotros.

Así que si no tomamos tiempo a diario en la Palabra de Dios, el Espíritu de Dios no tiene herramienta alguna para obrar en nuestra vida. Solamente el cristiano que ha nacido de nuevo tiene el acceso al privilegio y la bendición de ser un hombre espiritual de verdad.

Las muchas religiones y sectas que no tienen a Cristo, la resurrección y el nacimiento nuevo, dedican toda su pasión y toda su oración diaria al desarrollo de su alma pero no al de su espíritu, que es donde se construye el crecimiento espiritual en Cristo Jesús.

Hay mucho énfasis en desarrollar el cuerpo con ejercicios y un gran compromiso de hacer este trabajo a diario.

Las universidades desarrollan la mente y nuestra alma. Millones invertidos en actividades físicas e intelectuales, pero con el gran faltante de programas que desarrollen nuestro espíritu, la parte más importante de nuestro ser.

En Juan 6:63 Jesús dijo, mis palabras son espíritu y vida. Si el cristiano está débil en su espíritu y en su alma y cuerpo, el lugar para empezar a obrar está en su espíritu. Si no hay un crecimiento espiritual, tampoco habrá mayor madurez ni poder de Dios en la vida del cristiano.

Recuerdo que tuve una visión del cristiano siendo como el esqueleto, dentro de un cuerpo muy grande, físicamente muy desarrollado. Pero en cuanto al poder espiritual, estaba como si estuviera el cuerpo completamente desnutrido. Así es la condición del cristiano cuando su espíritu no está alimentado de la Palabra de Dios.

Por esto el reto para el cristiano es ponerle a Cristo tanto amor, pasión y compromiso para desarrollar nuestra vida espiritual y para entender cómo es que Dios no va a hablar, cómo nos va a transformar. Todo que tenga vida tiene que sufrir cambio, transformación, y todo cambio que Dios quiere para nuestra vida comienza en nuestro espíritu. Muchos fallan en esto porque en vez de empezar la obra desde adentro, desde su espíritu, sólo se quedan al nivel del alma o del cuerpo.

El espíritu humano tiene únicamente dos condiciones: El espíritu muerto y el espíritu regenerado que ha nacido de nuevo. El espíritu humano muerto es cuando la persona está viviendo físicamente pero en su espíritu está desconectado del Espíritu de Dios directamente, así que no tiene la fuerza de la vida espiritual.

Jesús habló del espíritu nacido de nuevo en Juan 3. Jesús dijo a Nicodemo: " es imposible para ti ver el reino de Dios sin nacer de nuevo", porque Dios es espíritu. Entonces, para que el Espíritu de Dios se pueda comunicar con el tuyo, él necesita que tu espíritu sea renovado, reconectado, es decir, ya no más desconectado por el pecado y la rebelión espiritual.

Quiero usar un ejemplo muy sencillo pero claro para este tema: el ejemplo de la radio. Hay 3 bandas de radio:

1. La a.m. es una banda muy corta que se usa dentro de una ciudad y no sale lejos de la ciudad. Podríamos decir que corresponde al cuerpo.

2. La f.m. que puede ir más allá de la ciudad, y es más refinada, más clara. Para muestro ejemplo, está corresponde al alma.

3. Y la banda ancha o banda corta que tiene un alcance a toda la tierra. Aún en el espacio se puede oír esta banda. Fue la que usaron los astronautas que viajaron a la luna. Esta banda corresponde al espíritu del hombre.

Al entender esto comprendemos el poder de Dios y que Él puede comunicarse con nosotros, no importando qué tan lejos estemos.

En Hebreos 4:12-13 se nos enseña que la Palabra de Dios es la única que puede separar o partir la mezcla del alma con el espíritu. ¿Dónde entró esta mezcla? Cuando Jesús respiró sobre los discípulos en Juan 20 y dijo "Recibid el Espíritu Santo". Su espíritu, que estaba muerto por la vieja naturaleza del viejo hombre, estaba mezclado con su alma. Pero sólo la Palabra de Dios, por el Espíritu de Dios, puede partir y separar, y poner a un lado el alma y al otro lado el espíritu. Esto nos permite como cristianos que podamos saber si estamos siendo guiados por el Espíritu Santo o por nuestra carne.

Sigue diciendo Hebreos que la Palabra discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Solamente la pureza y la fuerza de la Palabra de Dios como espada, puede abrir nuestros corazones y revelarnos a nosotros mismos si lo que estamos pensando hacer es para la gloria de Dios o para mi gloria. Esto nos enseña que si el cristiano no está tomando tiempo para estudiar y meditar la Biblia todos los días, él no sabrá que muchas veces sus intenciones para hacer las cosas no son santas, sino egoístas.

El ministerio y propósito de la Palabra es limpiarnos, santificarnos y revelarnos a nosotros mismos los pensamientos, las intenciones y los motivos de nuestro corazón.

En Hebreos 5:11-14 encontramos la tristeza de Dios de que el cristiano después de tanto tiempo en el Camino, no esté enseñando a otros como maestro, dando cuidado y pastoreando a otros, sino que esté necesitando todavía los primeros rudimentos, recibiendo leche como un bebé no pudiendo comer carne y alimento sólido, que es la revelación de la Palabra de Dios.

Necesitamos aplicar la Palabra para que el agua de la Palabra nos limpie (Efesios 5:25 y 26; Juan 15:3-7). En 2 Timoteo, Dios nos habla de crecimiento espiritual, nos dice que necesitamos la Palabra de Dios para crecer, para llegar a ser útil, para ser obrero, para trabajar para el Señor y glorificarlo con nuestra vida (2 Timoteo 3:14-16).

Toda Escritura tiene el poder en sí mismo, como la semilla para germinar y multiplicarse. Tenemos que entender este principio y necesitamos cuidar la Palabra de Dios que está en nosotros.

Termino con Juan 6:63 "El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida". Si tú sientes falta de fuerza espiritual es que tú necesitas la Palabra de Dios y la fuerza de la vida espiritual que viene de la Palabra. Tienes que tomar tiempo en la Palabra.

El Espíritu Santo es como el sembrador que siembra y la semilla es la Palabra. Aunque el sembrador prepare la tierra por meses con el arrepentimiento, si no tiene la semilla para poner en la tierra no tendrá cosecha ni nada. Se quedará solo con el trabajo de preparación en arrepentimiento. Cuando sientas falta de fuerza espiritual esto indica que no estás tomando tiempo a solas con el Señor en su Palabra y en oración. Debes entregarte, tomar tiempo con el Señor y deleitarte en su Palabra (Salmo 37:4).

Pon tu propia vida sobre el Altar de Dios - Apóstol Randy MacMillan

Una y otra vez Dios nos está llamando a la santidad.

Dios quiere una iglesia sin mancha, que se purifique, que se guarde para Él, ofreciéndose sin reservas.

Un cristiano le estaba preguntando a Dios:

- Señor, ¿Dónde está el fuego de tu poder para mí?, ¿Por qué no me están pasando cosas en mi vida que yo quiero ver?

Dios le contestó:

- ¿Y dónde está mi sacrificio? Mi fuego no cae sobre un altar vacío.

El altar de Dios requiere sacrifico o el fuego no va a caer. Si tú no has visto el fuego de Dios caer sobre tu vida es porque no has puesto tu ser completamente sobre el altar.

Tú eres a quien Dios busca

Cuando se habla de presentar sacrificio al Señor hay cristianos que piensan: "yo no tengo nada que ofrecer", ¡Ofrécete a ti mismo! "Hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios" (Romanos 12:1).

Presentarnos a nosotros mismos: Nace de una decisión personal, de caminar agradándole al Señor en todo cuanto pensamos y hacemos.

Lo que Dios quiere de ti no es un cuerpo muerto que ya no funciona, sino un cuerpo que sigue viviendo, pero que está totalmente entregado en sumisión a su servicio. No es que tú dejes de existir, sino que Dios tenga control total de tu cuerpo vivo.

Él quiere un corazón obediente y una fe total. Él está más interesado en el corazón de sus hijos que en sus habilidades y conocimientos. Quiere cristianos que mantengan el gozo y la esperanza en las dificultades; que conserven la paz y el dominio propio en medio de las tensiones. Dios quiere algo más que carisma y popularidad; él está buscando verdadera santidad. Esa que tiene que ver con la pureza de corazón.

Tu obediencia es el mejor sacrificio

Tú y tu obediencia son el mejor sacrificio que puedes presentar al Señor: "Más le agrada al Señor que se le obedezca, y no que se le ofrezcan sacrificios y holocaustos; vale más obedecerlo y prestarle atención que ofrecerle sacrificios y grasa de carneros" (1 Samuel 15:22).

La palabra obediencia en el hebreo original significa "escuchar a", "oír", y literalmente era tomado como "oír bajo". Así que otra persona arriba te da una órden y tú la oyes y la cumples. Por ejemplo, el general que da al orden al coronel y este al mayor y así sucesivamente.

La obediencia nos expresa la manera en que Dios quiere que nosotros oigamos su voz, y estemos atentos para actuar conforme a su perfecta voluntad.

Si tú quieres oír al Señor dos veces, tienes que obedecer la primera vez que lo escuches

Si tú me dices:

-"es que Dios no me habla", o: "pastor es que yo no he oído la voz de Dios por mucho tiempo",

¿Sabes cuál es la pregunta del pastor Randy? Muy sencillo

-¿Cuál es la última cosa que Dios te mandó a hacer la última vez que lo oíste? -"¡Ah! es que él me dijo... "

-¿y lo hiciste?

-"No, es que"....

Dios nos pide a veces cosas tan sencillas que nosotros no le damos importancia. Él lo hace así para ver quiénes lo obedecemos en las cosas sencillas. Es el principio del siervo fiel o infiel, que encontramos en Lucas 16:10: "El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto", y en Mateo 25:21: "Su señor le dijo: "Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor". Al siervo que fue fiel en lo muy poco, Dios le bendijo con más, el siervo que fue fiel en lo muy poco.

La prueba de Dios es que lo que Él te pide hacer es tan pequeño que tú ni le das importancia y esto es de lo que depende que Él te pueda seguir hablando, guiando y confiando sus riquezas y sus secretos.

La desobediencia te aleja de los planes de Dios para tu vida

En el capítulo 15 de 1 Samuel podemos ver claramente cómo la desobediencia puede alejarnos de los planes del Señor: Dios rechazó a Saúl como rey de Israel porque Saúl había desobedecido sus órdenes: "Saúl rechazó el mandato del Señor" 1 Samuel 15:26.

Veamos la historia detallada: En el vs. 3 Dios había dado al rey Saúl un mandato claro y estricto: destruir a los amalecitas junto con todas sus posesiones.

Vs. 9: Pero dicen las Escrituras que Saúl y su ejército dejaron con vida al rey de los amalecitas: Agag y lo mejor de su ganado, y que sólo destruyeron lo que era inútil y de poco valor.

Vs. 11: Por la desobediencia de Saúl Dios dijo: "Me pesa haber hecho rey a Saúl porque no ha cumplido mis órdenes".

Vs. 13-15: Cuando a la mañana siguiente Samuel encuentra a Saúl, lo primero que Saúl afirma es: "Ya he cumplido la orden del Señor" Pero la orden del Señor había sido destruir a los amalecitas junto con todas sus posesiones no dejar vivos a los animales, de manera que el profeta Samuel pregunta: "¿qué significan entonces esos balidos de ovejas y esos bramidos de toros que estoy escuchando? (vs. 14) Y Saúl culpa a la gente: "la gente ha conservado las mejores ovejas y los mejores toros para ofrecerlos en sacrificio al Señor tu Dios" (vs. 15).

Vs. 18-19: Samuel le deja muy claro a Saúl que sí ha desobedecido: "si el Señor te envió con la orden estricta de destruir a los amalecitas, y de acabar con ellos ¿por qué desobedeciste sus órdenes?" (vs. 18-19).

Vs. 20-21: Pero nuevamente Saúl culpó a los demás: "Yo obedecí las órdenes del Señor, y cumplí la misión que él me encomendó: he traído prisionero a Agag, rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas. Pero la tropa se quedó con ovejas y toros, lo mejor de lo que estaba destinado a la destrucción, para sacrificarlos en honor del Señor tu Dios en Guilgal" (vs. 20-21).

Entonces se revela algo del corazón de Saúl: él no tenía un corazón conforme a Dios, sino para la gente: Vs. 24: "Entonces Saúl dijo a Samuel: --Sí, he pecado, pues pasé por alto la orden del Señor porque tuve miedo de la gente y atendí su petición".

Obedecer no es hacer lo que nos parece bien, sino obedecer de alguien superior a nosotros.

¿Quién tiene más peso para la toma de tus decisiones, el Señor, tus propios deseos y opiniones, lo que piensan las otras personas?

Nuestra obediencia debe ser primero al Señor, y nuestro corazón debe inclinarse a Su voluntad, lo contrario nos aleja de los propósitos perfectos que Él tiene para nuestra vida.

Esto se aplica a tu vida en todo tipo de situaciones: en tu casa, en tu trabajo, en tus estudios; también en la iglesia. Hay una cadena mando y autoridad y obedecer es llevar a cabo las órdenes que se están dando.

El sacrificio que presentamos debe costarnos algo

Sacrificio significa que viene de mí, es lo que yo doy, es lo que yo hago, es lo que me cuesta a mí, algo precioso para ofrecer al Señor.

Para que algo en mi vida se constituya en un sacrificio de verdad debe costarme. Esto es exactamente lo que demostró el rey David en 1 de Crónicas 21:22-26, cuando quiso comprar las tierras de Ornán jebuseo para construir allí un altar al Señor:

1 de Crónicas 21:22-26: "dijo David a Ornán: Dame este lugar de la era, para que edifique un altar a Jehová; dámelo por su cabal precio... Y Ornán respondió a David: Tómala para ti... y aun los bueyes daré para el holocausto, y los trillos para leña, y trigo para la ofrenda; yo lo doy todo. Entonces el rey David dijo a Ornán: No, sino que efectivamente la compraré por su justo precio; porque no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste"

Nuevamente las Escrituras manifiestan el corazón egoísta de Saúl: él estaba dispuesto a sacrificar pero cosas que no le habían costado. Ofrendas de otros. En cambio, David, líder y pastor estaba dispuesto a sacrificar todo lo que tenía para comprar el terreno que Dios quería para su altar.

Saúl quiso tomar y dar al Señor el sacrificio de los otros en vez de dar lo de sus propias finanzas, sus propios bienes. Esto puede pasarle también al cristiano, al líder y al ministro: que el pueblo traiga sus ofrendas, diezmos y sacrificio y el líder piense "Bien, todo esto lo hemos dado como iglesia" pero ¿qué ha sacrificado el líder, qué ha dado el pastor, qué le ha costado a él?

Cuando tú presentas un sacrificio verdadero en el altar del Señor. Cuando tu sacrificio te cuesta, el resultado es que Dios responde enviando Su fuego sobre tu holocausto:

1 Crónicas 21:25-26 "Y pagó David a Ornán por aquel lugar el peso de seiscientos siclos de oro y edificó allí David un altar a Jehová, en el que ofreció holocaustos y ofrendas de paz, e invocó a Jehová, quien le respondió por fuego desde los cielos en el altar del holocausto".

Cuando me es difícil obedecer

Si tú reconoces que tienes dificultad en obedecer la respuesta está en Filipenses 2:13: "porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad".

Recuerdo cuando Dios me hizo su llamado para Colombia. Yo no quería salir de mi país. Era para mí un sacrificio grande dejar mi familia, mi país y todo lo que había conocido hasta entonces para ir a otra nación. Así que hice esta oración cada día por casi dos años: Señor, yo no quiero ir a otra nación. No quiero servir como misionero o ministro en otra nación. Quiero quedarme aquí en mi país. Pero te doy permiso de obrar en mí y crear en mí el querer como el hacer de tu voluntad perfecta.

Con esta oración yo estaba siendo transparente reconociendo ante Dios que en mí había esta rebelión, pero pedí a Dios que me ayudara a querer hacer lo que Él quería. Y como Dios no quiere violar nuestro libre albedrío y yo le había dado el permiso de obrar en mí, Él cambió mi corazón y me dio el querer y el deseo de hacer con gozo Su voluntad, que fue venir a Colombia y servirle aquí.

También Efesios 2:1-5 nos habla del espíritu de desobediencia y rebelión que debe ser crucificado en nuestro corazón para permitir surgir y edificar los 9 aspectos del fruto del amor de Dios en nosotros (Gálatas 5:22)

Haciendo del Señor nuestra fortaleza (Salmo 91) - apóstol Randy MacMillan

El Salmo 91 es el mejor seguro de vida que puedes tener.

En diciembre del 2009 oí al Espíritu Santo decirme que viene una catástrofe natural para Colombia y que el enemigo tiene en la mira a Cali, pero que se puede detener si la Iglesia en Colombia y si nosotros como Iglesia en Cali, oramos.

El enemigo quiere atacar a la ciudad por la unidad que ha tenido la Iglesia en Cali, que ha sido en una dimensión que no se ha experimentado en otras partes del mundo. Y el plan del maligno es frenar a la iglesia y distraerla para que no se dedique a la obra de Dios de la predicación del evangelio.

La Palabra de Dios habla en Ezequiel 22:30 diciendo, que en todas partes el Señor buscó un intercesor para que estuviera en la brecha orando a favor de la tierra, para que Dios no la destruyera.

Cuando en diciembre el Espíritu me habló esto para la ciudad, sentí del Señor que no era cuestión de semanas o años, sino que la urgencia es para hoy y que debía advertir a los demás para que oremos, estemos en la brecha y levantemos el nombre de Jesús y su poder sobre Cali.

El Señor me decía claramente: "El plan del enemigo para Cali se puede detener si la Iglesia levanta la voz con mi Palabra en sus bocas. Mis ángeles están con ellos para llevar a cabo mi Palabra y mis preceptos que salen de sus bocas al declararlas y confesarlas" (Salmo 103:20).

Por esta razón es que en ICCF hemos tomado la bandera de la oración por Cali y por Colombia.

En este tiempo de oración, el Señor me ha dado meditar en el Salmo 91 y en sus promesas de protección. Yo oía a su Espíritu decir: "Estas promesas son para que estén seguros y que con el poder de mi Palabra detengan lo que el enemigo quiere traer como golpe a su ciudad". Es impresionante cómo en sólo 16 versículos que tiene este salmo, Dios nos da tantas promesas a nosotros sus hijos.

Condiciones para la protección total del Salmo 91

2 Corintios 1:20 dice que todas las promesas de Dios dadas en Cristo son sí y amén. Todas las promesas de Dios son absolutas y, aunque no hay excepciones, sí hay condiciones que se tienen que cumplir por aquellos que quieren recibir las promesas.

1. Mora en el lugar secreto del Altísimo (vs. 1). Esto equivale a vivir continuamente en la presencia de Dios, no sólo visitar su presencia de vez en cuando los domingos.

2. Escóndete "bajo" la sobra del Omnipontente (vs. 2).

3. Dí, habla, confiesa: "Él es mi refugio" (vs. 2 y 4). Confiesa constantemente tu fe en la protección de Dios.

4. Dí, habla, confiesa: "Él es mi fortaleza" (vs. 2 y 4).

5. Dí, habla, confiesa: "Él es mi único Dios" (vs. 2 y 4).

6. Dí, habla, confiesa y canta: "Únicamente en Él esperaré; en su verdad tengo puesta mi fe" (vs. 2 y 4).

7. Confía en Dios como tu único liberador de cada lazo y pestilencia (vs. 3).

8. Cúbrete con sus plumas que son su promesa para el individuo (vs. 4).

9. Permanece firme, directamente bajo ambas alas, que representan todas las promesas de su pacto en el Antiguo y Nuevo Pacto (vs. 4).

10. Haz y usa su verdad, que es su Palabra (vs. 4 y Juan 17:17).

11. No permitas algún temor por lo que ves, oyes o sientes de toda la destrucción que estás experimentando alrededor o físicamente (vs. 5).

12. Sigue creyendo que aunque mueran los miles a tu derecha y los diez miles a tu izquierda, no te pueden tocar (vs. 7 y 8).

13. Haz que Dios sea tu única esperanza y permanece con Él allí (vs. 9). Determina resistir toda alternativa de vivir fuera del poder y la unción del Espíritu Santo.

14. Ponte todo "amor" en Dios, cantando y hablando sus Escrituras (vs. 14). Lo que esto dice es que tú tienes que poner tu fe, tu amor y tu confianza total en Dios para recibir su protección, El amor a Dios es odiar el pecado y amar la justicia, que es la santidad de Dios (Hebreos 1:8-9).

15. Conoce el nombre de Dios, declara su nombre y su autoridad (vs. 14).

16. Proclama a Dios con voz fuerte, dándole gracias por su amor, fidelidad, salvación, protección, sanidad y larga vida (vs. 9).

Oración: En el nombre de Jesús, hoy activo las promesas del Salmo 91 sobre mi vida, mi morada, mi familia, mi barrio, mi ciudad, mi departamento y mi nación. Amén.

¿Tienes un discípulo? - apóstoles Randy y Marcela MacMillan

¿Yo? ¿Discipular a alguien? Sí, incluso con nuestras limitaciones e imperfecciones somos útiles en las manos de Dios. Él te ha mandado a hacer discípulos a pesar de tus imperfecciones. "Pero el Señor me ha dicho: Mi amor es todo lo que necesitas, pues mi poder se muestra plenamente en los débiles. Así que prefiero gloriarme de ser débil, para que venga a residir en mi el poder de Cristo" 2 Corintios 12:9 KJV

Moisés tartamudeó. La armadura designada para David no le quedó. Juan Marcos fue rechazado por Pablo. La única educación de Amós era en una escuela de podar higuera. Jacob era un mentiroso. David vivió una infidelidad. Salomón era demasiado rico. Abraham era demasiado viejo. David era demasiado joven. Timoteo tenía una úlcera. Pedro tuvo miedo de la muerte. Lázaro estaba muerto. Juan era autosuficiente. Naomi era una viuda. Pablo era un asesino, Moisés lo era también. Jonás huyó de Dios. Miriam era chismosa. Gedeón y Tomás dudaron. Jeremías se deprimía y tenía pensamientos suicidas. Elías fue desterrado. Marta no sabía parar de trabajar. Noé se emborrachó... Y así podemos encontrar en las Escrituras más y más ejemplos de cómo el amor de Dios se perfecciona en la debilidad humana.

Si juzgáramos a cualquiera de estas personas antes de que Dios tocara sus vidas posiblemente habríamos concluido que Dios nunca podría usarlos... ¡Pero Dios tenía una idea diferente! Así es contigo, Dios quiere usarte y en el proceso te ayudará a superar tus imperfecciones ¡Decídete a obedecer, decídete a discipular!

El que gana almas es sabio

Proverbios 11:30b dice: "...el que gana almas es sabio" ¿Por qué? Porque la única cosa que el cristiano puede llevar al cielo son las almas que ha ganado para el Señor durante su vida en la tierra. Nada más te puedes llevar de acá. Las joyas en tu corona serán las almas que ganes para Cristo. Dios desea que cada cristiano sea Su discípulo. Su voluntad es que cada cristiano sea espiritualmente reproductivo. Por esto, hacer discípulos es algo que está en nuestro corazón. El mandamiento de ir y hacer discípulos incluye el evangelismo. Llevar personas a Cristo es el primer paso de la gran Comisión.

Cada uno de nosotros debe tomar una decisión y un compromiso, de amor por Dios y de amor por la humanidad, compartir a Cristo por lo menos con una persona cada día.

ICCF nació con el discipulado

Cuando llegué a Cali para vivir en agosto de 1976, Marcy y yo empezamos a sembrar la Palabra en Cynthia Figueroa, quien ahora pastorea la Iglesia Comunidad Cristiana de Fe en Barranquilla, junto con su esposo, Harold Beltrán.

En ese entonces, Marcy y yo teníamos semanalmente un tiempo en la Palabra cada semana con Cynthia, en amistad y comunión. Como fruto de este tiempo, ella empezó a sembrar en otras personas lo que nosotros le compartíamos de la Palabra, y esas personas vinieron también a estar con nosotros en el discipulado.

Muchas personas no saben cómo ni dónde empezaron Misión Suramérica y la Iglesia Comunidad Cristiana de Fe. Pues, todo comenzó con el discipulado de una sola persona... y hasta hoy ese principio de siembra y cosecha, sigue siendo verdad. Nuestra Iglesia empezó con el principio de discipular, de uno a otro. No fue con grupos grandes, sino con uno dando fruto a otro, y a su vez, dando a otros. Y para bendición de mi corazón, esa primera alma que ganamos para el Señor hoy día es parte de nuestra Misión, dando mucho fruto.

También para mi vida hubo un sembrador: Wiley Tomlinson, quien es el fundador y pastor principal del ministerio en Jacksonville, Florida. Wiley iba y pasaba tiempo conmigo compartiendo la Palabra de Dios y dándome material para leer y meditar. Por mi parte, yo recibía todo lo que él me enseñaba, y luego, durante la semana, yo meditaba en esa Palabra – la "comía" y la estudiaba para que se arraigara en mi espíritu y en mi alma. Así mismo hizo Cynthia – y es así como el papel del sembrador es solamente la mitad del proceso – la otra mitad le corresponde al discípulo.

Evangelismo y discipulado espontáneo

En Lucas 8:11 Jesús dijo: "La Palabra es la semilla" y él habló del sembrador que salió y sembró semilla de dos maneras. La primera es cuando sembró las semillas en forma organizada y planeada, equivale al evangelismo y discipulado que hacemos en un lugar y horario programado, como nuestras células.

La segunda forma es cuando el sembrador esparció la semilla como tirándola por todas partes y esto corresponde a lo que nosotros debemos hacer cada día en el camino, este es el evangelismo y el discipulado espontáneo, que es desorganizado pero que aún así es válido, como hizo Jesús en Juan 4, cuando leemos que le compartió a la mujer samaritana, a quien encontró en su camino, mientras ella estaba recogiendo agua. Igualmente, cuando Jesús envió a sus doce discípulos a predicar, ellos estaban compartiendo y evangelizando a todos. No necesariamente dentro de un plan predeterminado sino que todo el tiempo estaban compartiendo a todas las personas que se encontraban en el camino.

En ICCF tenemos tarjetas evangelísticas con un mensaje y con la dirección del templo para que le puedas dar a cada persona a quien le compartas de Jesús. Cada miembro de la iglesia debe tener su paquete de semillas (que pueden se estas tarjetas evangelísticas o tratados) para llevar estas semillas consigo cada día cuando sale a trabajar, cuando va a la universidad, de compras o a cualquier clase de actividad. Por donde vayas, vé sembrando la Palabra y discipula a los que estén en tu camino.

Sigamos la meta de sembrar y dejar un tratado por lo menos a una persona una vez cada día. Este es el primer paso del discipulado: ser un sembrador todo el tiempo, ganando almas.

¿Tienes un discípulo?

Si hay insatisfacción en tu vida cristiana, una autoevaluación sería muy valiosa para ver si tú estás viviendo una vida como discípulo y si a la vez estás levantando a otro(s) como discípulos. Porque sin estar obedeciendo la comisión de Jesús de ir, hacer y enseñar a otros a obedecer los mandatos de Dios, nunca estarás satisfecho ni cumpliendo el propósito de tu vida en Dios.

En el hebreo se traduce la palabra discípulo por aprendido y enseñado. Vemos claramente que donde haya un maestro y aquéllos que son enseñados, está presente el concepto de discípulo,

Lo que se destaca es que el término discípulo encierra no sólo lo enseñado sino lo aprendido a través de la práctica y la disciplina. Por esto podríamos decir que llamarnos cristianos de por sí ya encierra el hecho de ir, hacer y enseñar a obedecer.

Comienza hoy

¡Nunca es tarde! Comienza hoy mismo a entrenarte en el IMES (Instituto Ministerial del Espíritu Santo); comienza a ir y evangelizar a otro; tráelo contigo a las celebraciones de iglesia y enséñale tú un discipulado personal. Este es el segundo paso que le sigue a evangelizar. Todas las herramientas necesarias para hacerlo están en la iglesia. Habla con tu pastor, tu líder, la Oficina Administrativa de Células con Rosalía de Oviedo. ¡Todo ya está listo, a tu alcance, para empezar hoy mismo!

¡Guarda tu fe! - apóstol Marcela de MacMillan

2 Timoteo 4:7 "He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe" (NBLH).

1 Timoteo 6:12 "Pelea la buena batalla de la fe Echa mano de la vida eterna a la cual fuiste llamado y de la que hiciste buena profesión en presencia de muchos testigos" (NBLH).

¿Es posible que tu fe se debilite? ¿Se podrá perder? ¿Por qué se refiere Pablo a una batalla y una carrera cuando habla de la fe?

Es muy necesario hacer, entender y resolver estas preguntas porque "...sin fe es imposible agradar a Dios" (Hebreos 11:6). Es decir que la esencia de mi diario vivir, todo lo que hago, tiene que ser el resultado de mi fe en Dios. Y, ¿cómo sé si tengo fe? Porque mis obras son la expresión de mi creer o de mi no creer.

La epístola de Santiago (2:17, 20, 26) dice que la fe necesita demostrarse con hechos porque si no, es una cosa muerta. Además, si la fe que uno tiene no va acompañada de hechos, es inútil, no sirve.

En el caso de Abraham, su fe la demostró con hechos cuando ofreció en sacrificio a su hijo Isaac. Dios le había prometido el legado de una descendencia. La única manera de lograr el cumplimiento de esa promesa era a través de Isaac. Sin embargo, Dios le pidió a Abraham entregarle a su hijo, el hijo de la promesa. ¿Entendería Abraham por qué Dios parecía contradecirse o retractarse de su palabra cuando puso a prueba la fe de este hombre? Tal vez no. Pero lo que sí sabemos es que Abraham tomó a su único hijo, al que tanto amaba, salió de su tierra llevándose leña para el holocausto que el Padre le había pedido y se despidió de sus siervos para subir con Isaac al lugar del sacrificio diciendo: el muchacho y yo seguiremos adelante, adoraremos a Dios y luego regresaremos. El tuvo certeza del cumplimiento de la promesa recibida y no trató de comprender cómo lo haría Dios si le estaba pidiendo la vida de su hijo.

Cuando iban en camino Isaac vio que había leña y el fuego pero preguntó: ¿dónde está el cordero para sacrificar? Abraham le responde con confianza que Dios se encargaría de eso. Siguieron caminando juntos, llegaron al lugar y Abraham construyó un altar y preparó la leña; luego ató a Isaac y lo puso en el altar, pero en el momento de tomar el cuchillo para sacrificar a su hijo, el ángel del Señor lo llamó del cielo: ¡Abraham! No le hagas ningún daño al muchacho.

¿Qué había pasado? Que Abraham, con sus acciones y con sus hechos le demostró a Dios que tenía temor de Dios al no negarse a darle a Él su único hijo. Además, el Señor le dio la provisión de un carnero para que lo ofreciera en holocausto en lugar de su hijo. ¿Sabes cómo llamó ese lugar? "El Señor da lo necesario".

En seguida Dios le dice que el resultado que sus acciones de fe han producido es la gran bendición de jurarle que su descendencia sería tan numerosa como las estrellas del cielo y como la arena a orilla del mar. La bendición de la obediencia le sigue prometiendo que ellos siempre vencerían a sus enemigos y que todas las naciones del mundo serían bendecidas por medio de ellos (Génesis 22:1-18).

Una cosa es creer y otra es demostrar lo que creo. El proceso de nuestra vida es una continua batalla, o una carrera que se continúa corriendo hasta ganarla. Para continuar en la batalla como para no cansarse y rendirse en la carrera, es necesario disciplinarte haciendo lo que Dios te pide. La fe no es razonar; tampoco es ciega. La fe sabe, está convencida, que aunque no vea las cosas, prosigue hasta que las vea (2 Corintios 5:7). Las acciones de mi fe demuestran que en Dios yo tengo plena seguridad de recibir lo que estoy esperando tener en Él (Hebreos 11:1). Y tú y yo somos aprobados por Dios por tener plena seguridad de recibir y estar convencidos de la realidad (en Dios) de las cosas que no vemos.

Debemos tener una fe ACTIVA y enérgica... obedeciendo a Dios con valor, haciendo lo que sabemos que es correcto. Es tiempo que entres en acción. ¡No esperes, actúa!

Disciplina produce acciones, hábitos. Para cumplir lo que el apóstol Pablo nos manda de "pelear la buena batalla de la fe" o de "correr con fortaleza y terminar la carrera que tenemos por delante", es necesario guardar la condición de plena seguridad y de convicción "guardando" mi fe con una vida disciplinada.

El secreto de ganar la batalla y terminar la carrera está en guardar mi fe. La guardo peleando, luchando, declarando, hablando, no dudando, obedeciendo, fijando mi mirada en Jesús porque de él procede (autor) nuestra fe. Él es quien la perfecciona (consumador).

¡Levántate en fe! ¡Guarda tu fe demostrándola con tus acciones, con tus hechos! Guárdala como si guardaras un terreno, el terreno de tu fe. No dejes que te sea arrebatada. No dejes que se seque. Es tuya. Guárdala declarando la palabra de Dios, manteniendo la palabra delante de tus ojos, leyéndola.

¡Levántate en fe! Tu fe es el mismo Cristo Jesús, el autor de ella, la Palabra de Dios. ¡¡¡Levántate en fe!!!

Tú y las Misiones - apóstoles Randy y Marcela MacMillan

¿Qué son las misiones?

Con mucha frecuencia pensamos que las misiones son algo complicado, pero entenderlas es muy sencillo: las misiones son el latido del corazón de Dios "Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel qu en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16).

Las misiones son evangelización.... "...Dios nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación: Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios" (2 Corintios 5:18-20. Leer también Romanos 5:8-10 y Colosenses 1:19-20).

Las misiones son discipulado... "Y lo que has oído de mí entre muchos testigos, esto encarga a los hombres fieles que serán idóneos para enseñar también a otros" (2 Timoteo 2:2).

Las misiones consisten en que las iglesias planten creyentes que a su vez reproduzcan creyentes y así den origen a nuevas iglesias.

Tú participas de las misiones cuando por amor a Jesús le hablas a otro (que conoces o que no conoces) acerca del único que puede salvarle.

El ministerio del misionero lo ejercen creyentes como tú, de iglesias como la nuestra, a quienes Dios llama y envía para que lleven su mensaje de salvación a lugares distantes... hasta lo último de la tierra. Sin embargo, aunque no todos somos llamados al ministerio misionero internacional para ir a otra nación, todos debemos estar comprometidos con las misiones locales en nuestro barrio, nuestro departamento y nación de Colombia.

Además, tú puedes estar envuelto y comprometido con las misiones apoyando a misioneros que han ido a tierras extranjeras con tus oraciones y finanzas. Dios promete que siempre que des tu ofrenda para las misiones habrá fruto que abunde en tu cuenta (Filipenses 4:16,17).

Randy, misionero

Como fundador de ICCF soy misionero pero no sólo porque vine a Colombia saliendo de mi país de origen sino porque yo soy misionero desde el día en que tuve un encuentro personal con Jesucristo y fui lleno del Espíritu Santo. Desde ese momento arde mi corazón con la certeza de que tengo que compartir con el mundo este mensaje.

Es importante que entiendas que no comencé mi ministerio en un púlpito y con micrófono en la mano.

Yo tenía sólo 18 años y salía a las calles con mi Biblia y tratados en la mano para compartir el mensaje de Jesús y evangelizar a todas las personas que pudiera.

Mi primer campo misionero fue el área alrededor de mi cuarto en la universidad. Yo compartía y evangelizaba a los jóvenes de todos los dormitorios de esa institución. En la biblioteca, en la cafetería, en el gimnasio, afuera de los salones de clase; también en el barrio donde estaba la universidad y alrededor de mi casa en Virginia Beach, donde iba en mis vacaciones universitarias. Yo evangelizaba compartiendo y pasando tratados a la gente en lugares públicos. Esta fue mi primera misión, y fue la comisión de Dios para mí como creyente. Las almas eran "mi-Sion" como dice el Salmo 87:5 "Y de Sion se dirá: Este y aquél han nacido en ella, Y el Altísimo mismo la establecerá".

No le des excusas al Señor

Hay varias excusas que presentamos los cristianos para no cumplir con la gran comisión del Señor Jesús:

1. No tengo un llamado de Dios al respecto y si Dios quiere que evangelice, Él me lo va a decir personalmente; yo esperaré su señal.

Dios te dice: Jesucristo ya te comisionó a ti y a todo creyente en la iglesia para ir y compartir el evangelio a toda persona (Mateo 28:19).

2. No tengo ganas de salir a evangelizar a la gente.

Dios te dice: Las ganas de evangelizar vienen de un corazón con compasión por lo que se pierden. ¿Dónde has perdido tu compasión? En Lucas 8, Mateo 13 y Marcos 4, en la parábola del sembrador descubrimos que la abundancia de las cosas del mundo y las distracciones son las que ahogan nuestra compasión por las almas.

Las excusas de los grandes hombres de Dios como Moisés

1. Moisés: o tengo capacidad "¿Quién soy yo?" (Éxodo 3:11). Dios te dice: "Todo lo puedes en Cristo que te fortalece" (Filipenses 4:13).

2. Moisés: no tengo mensaje "Si ellos me preguntaren... ¿Qué les responderé?" (Éx. 3:13).

La Biblia te dice: "Dios nos encargó a nosotros el mensaje de la reconciliación. Así que somos embajadores de Cristo..." (2 Corintios 5:19-20).

3. Moisés: no tengo autoridad "Ellos no me creerán, ni oirán mi voz" (Éx. 4:1).

Jesús te dice: "Toda potestad me ha sido dada en el cielo y en la tierra, por tanto, id..." (Mateo 28:18).

4. Moisés: no tengo elocuencia "¡Ay, Señor, por favor, envía a otra persona!" (Éx. 4:13).

Dios te dice: "No te preocupes de cómo vas a defenderte o de qué vas a decir, porque en ese momento el Espíritu Santo te enseñará lo que debes responder" (Lucas 12:11).

5. Moisés: no tengo motivación "¡Ay, Señor, por favor, envía a otra persona! (Éx. 4:13).

Dios te dice: "yo soy el que produce en vosotros el querer como el hacer, por mi buena voluntad" (Filipenses 2:13).

Tú eres responsable ante tu generación y ante Dios de llevar a cabo
y cumplir la tarea de proclamar y comunicar el evangelio.

Tú eres responsable de llevar a cabo la misiones del misionero en tu Jerusalén,
en tu casa, tu trabajo, tu colegio, universidad, barrio, ciudad. Para que muchos
tengan en común contigo una vida nueva en Jesús.

¡Eres COMISIONADO para salir, con un MANDATO del Rey
y un MENSAJE de salvación y perdón!

¡Misionero, comunícalo! El mensaje es el amor de Dios y el mensajero eres tú.

 

Si tienes el llamado misionero

1. Prepárate sirviendo y estudiando la Palabra de Dios.

Dice Eclesiastés 31:8 que para todo hay un tiempo perfecto. Dios te puede llamar ahora para ser misionero, pero puede pasar tiempo antes de ser enviado a un país lejano.

Debo aclarar que ser un misionero no significa que eres un apóstol. Un misionero es una persona llamada a ser y ejercer su ministerio en otra parte fuera de su ciudad o país natal.

Veamos el ejemplo de Pablo: después de que Dios lo llamó, Pablo tuvo que esperar por lo menos 16 años antes de iniciar su ministerio apostólico.

El patrón de Dios en Hechos 19 fue sembrar a Pablo en una iglesia local donde había apóstoles. Pienso que allí, Pablo inició primero como miembro, después como servidor (diácono) y luego como uno de sus líderes. En la Palabra encontramos que transcurridos 16 años, Pablo era ya reconocido como maestro entre los creyentes, pero esto no pasó de la noche a la mañana, su preparación demoró.

Entonces ¿qué debes hacer? dedícate diariamente a ser fiel en tu crecimiento como cristiano y en tu servicio al Señor y a su pueblo.

2. Da fruto en casa

Tu obediencia al envío del Señor para comunicar sus buenas nuevas tiene que empezar en tu casa, en la iglesia local y en la ciudad donde está ubicada la iglesia.

El orden bíblico es evangelizar en donde estás, en TU ALLÍ: casa, barrio, colegio, universidad, trabajo, ciudad.

Hay quienes quieren ser misioneros en otros lugares pero sin realmente empezar a servir en su iglesia. Piensa esto: si tienes pereza aquí, la vas a tener en el campo misionero donde todo es más difícil. Si crees que vas a ser diferente en otro lugar, sólo estás llevando tu misma condición al otro lugar. Lo que no puedes hacer aquí, no harás allá. Lo que hagas aquí, lo harás allá.

El orden bíblico es evangelizar en donde estás, en tu allí: casa, barrio, colegio, universidad, trabajo.

Quienes anhelan un ministerio misionero deben darse a la tarea de la misión de su iglesia local y en el tiempo de Dios es Él quien abre la puerta en otra nación para tu ministerio.

Entendamos que Dios no exportará a las naciones algo que no funciona en casa. Los países siempre exportan lo mejor. Dios va a enviar a las naciones, a "exportar" (a enviar a su Embajador) a quien es fiel aquí en casa y tiene un ministerio fructífero.

MI-SION metáfora profética de Dios para nosotros

Quiero compartir con todos ustedes amados, esta metáfora profética que Dios me ha dado para toda Su Iglesia: proféticamente mi misión es parte de mi Sion.

¿Qué es Sion? "Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra, Es el monte de Sion, a los lados del norte, La ciudad del gran Rey" (Salmo 48:2).

Todo el que ha nacido en Sion lleva en sí la MiSion de Dios.

El concepto de que se ha "nacido en Sion" es bíblico: "Y de Sion se dirá: Este y aquél han nacido en ella" (Salmo 87:5).

Entonces, "Nacido en Sion" significa alguien que ha nacido del espíritu, que tiene su corazón para Dios y que ha recibido la Misión de Dios.

¿Cuál es la Misión de Dios? "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15).

Y Dios dice a Su Iglesia: "... Yo pondré dentro ti una pasión de fuego que va a arder... Y dejará en tu corazón una pasión por mí como nunca antes, porque Sion está dentro de las palabras MISIÓN Y PASIÓN. Sion se encuentra en la pasión por mi presencia, la pasión por mi gloria..."

Este es tu tiempo, nacido en SION, tu tiempo para cumplir tu MISION. Gana a los de tu casa, a tus amigos y vecinos. Cumple tu misión.

Adoración es ... Tu guerra por las almas - apóstoles Randy y Marcela MacMillan

La adoración y la alabanza no son sólo para nuestra victoria, son para la salvación de las almas. Ese es el óptimo propósito de Dios: la salvación de las almas.

Estamos entrando a tiempos de mayor unción, mayor derramamiento del Espíritu de Dios, mayor salvación de almas y, por lo tanto, mayores batallas.

En la palabra profética que recibimos del Señor. Dios nos dice que nos ha dado un arma para nuestra batalla, nuestra milicia. Esa arma es la llave de David: la alabanza, la adoración y lo profético. Y esa arma está revestida de autoridad.

El Señor nos da esa autoridad para Su reino, no para nuestro egoísmo.

El adorador es un guerrero por las almas.

Hemos sido comisionados a llevar a cabo el llamado que tenemos: ser adoradores en su presencia, con su presencia, por su presencia.

No podemos estar en medio de la batalla consintiendo nuestro dolor, nuestra situación y bajando la mirada de los propósitos del Señor.

Necesitamos estar plenamente equipados conociendo las armas de nuestra milicia. Necesitamos la revelación fresca para hoy.

La adoración y la alabanza no son sólo para nuestra victoria, son para la salvación de las almas. Ese es el óptimo propósito de Dios: la salvación de las almas.

Dios nos ha llamado como una iglesia adoradora, guerreros, y quiere que conozcamos las armas de nuestra milicia ¿Milicia guerra, de qué, por qué? Porque aún hay muchas personas que no conocen a Dios. Están encarceladas, que están ciegos, con corazones endurecidos, alejadas de la presencia y el amor del Padre. Dios anhela que ellas sean liberados.

Como adoradores tenemos que tener el corazón del Padre. Y Su corazón es por las almas.

¡Cuán importante son las almas para el Señor!

Espadas de dos filos en tus manos

Salmo 149:6 "Haya alabanzas a Dios en sus gargantas, y espadas de dos filos en sus manos",

En sus 9 versículos, este Salmo nos enfoca claramente en la guerra a través de la alabanza y adoración.

Cuando tú abres tu boca en alabanza estás usando una espada de dos filos en tus manos.

Esta cita bíblica no dice: "Si Dios te favorece te va a enviar un ángel para ayudarte", No. Él dice que tú tienes acceso a la espada de dos filos cuando empiezas a adorar. Con nuestras declaraciones en la alabanza y adoración estamos dando la voz y la orden para que lo que Dios ha deseado hacer en la tierra sea realidad. Dios ya ha dado sus decretos desde el cielo pero Su voluntad no se llevará a cabo en la tierra hasta que Su iglesia se ponga en unidad con Sus decretos. En otras palabras, ¡Nosotros somos quienes activamos e iniciamos que las cosas que Dios quiere hacer y ha dicho que sean hechas, sean hechas!.

En respuesta a la adoración de Su pueblo, Dios aprisionará y atará con cadenas a las potestades satánicas. Además, libertará a los pueblos que han estado oprimidos a fin de que reciban la bendición del Evangelio del Reino.

Hazte diestro en el uso de tu arma: la adoración Purifica tus motivaciones para adorar al Señor. Renueva, sé creativo en tus expresiones de adoración la Señor. Comprende que Dios establece Su trono sobre tu adoración a Él. Permite la manifestación del poder y la autoridad del Dios vivo a través de tu adoración.

Oremos

Nuestra oración como iglesia hoy es que entendamos que estas armas que nos has dado de adoración, alabanza y lo profético son para una guerra cuyo botín son las almas.

Padre, enséñanos a comprender esta guerra que tenemos por delante.

Que sepamos con convicción que al glorificarte a ti, al glorificar tu nombre y ponerte a ti primero, tú estará causando los milagros.

Mientras nosotros adoramos las personas se acordarán del mensaje de tu evangelio que han escuchado y tú, oh Dios, abrirás los ojos de sus corazones para que reconozcan su necesidad de ti.

Pon en nosotros pasión por las almas. No dejes endurecer nuestro corazón de buscarte a ti.

Queremos estar en tu presencia para que tú enciendas nuestro corazón y ese fuego lo podamos llevar de tu presencia hacia las almas.

Padre, no nos dejes olvidar de las almas por nuestras comodidad. No nos dejes olvidar que se están perdiendo.

Que tu adoración abra el camino hacia el despertamiento espiritual más grande nuestra nación.

La Corona de la Navidad
Apóstoles Randy y Marcela MacMillan

Si pensamos en la corona de navidad en asociación con la corona de espinas de Jesús, podríamos decir que  la corona de navidad es más que una sola decoración. Porque se podría ver como un recordatorio de Jesús, y la razón de todo lo que celebramos en esta época del año. 


La corona de espinas que recibió Jesucristo antes de su crucifixión, fue hecha por los soldados y puesta sobre su cabeza, por burla de su autoridad como enviado de Dios Padre,  y de su papel como rey de Israel.

“Y los soldados le entretejieron una corona de espinas y la pusieron sobre su cabeza…e hincando la rodilla delante de él le hacían reverencias y le escarnecían diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos! Le daban bofeteadas escupiéndole, y tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza” (Mateo 27:29; Marcos 15:17; Juan 19:2).

Miremos la asociación que sí existe entre las dos coronas. Ambas  llevan una forma circular, como de un anillo sin fin, recordándonos ambas del amor sin fin de nuestro Señor y Rey por su creación.

La corona de navidad es un signo de bienvenida, invitándonos a todos a entrar, recordándonos de la invitación que Cristo hace para que todos vayamos a Él y obtengamos vida eterna. La mitad de ambas coronas están vacías, recordándonos de lo vacía que sería nuestra vida sin el amor y la gracia de Cristo. 

La corona de espinas representó la maldición que vino sobre la tierra por la desobediencia de Adán: “Y al hombre le dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá…” (Génesis 3:17,18).

Aunque la corona de Jesucristo fue la corona de la maldición para él, para nosotros fue nuestra liberación.  Porque esa corona demostró y nos recuerda de todos los padecimientos que Jesús llevó en la cruz, de su entrega y  lo que pagó allí con su muerte, para que tú y yo pudiésemos ser salvos, libres, gozosos y vivir eternamente en Él. 

Las personas del mundo que no han aceptado la obra redentora de Jesucristo en la cruz, viven bajo lo que representan los espinos: el gobierno de la maldición de la ley y de la muerte, la pobreza, la enfermedad, etc.

Jesucristo no conoció pecado pero por nosotros el Padre lo hizo pecado, para que tú y yo fuésemos hechos justicia de Dios en él.
Nos reconcilió consigo mismo por Cristo, dándonos el ministerio de la reconciliación (2 Corintios 5:18-21).

Ahora, la corona que lleva Jesús es de conquista, de salvación, liberación, sanidad y todos los beneficios de la obra de la cruz y su resurrección triunfante sobre la maldición de la muerte.

Cada vez que mires una corona de navidad colgada de una puerta o de una pared, recuerda el precio de amor que Jesús pagó por ti  y que tu corazón, ya lleno de Él, se goce celebrando a Aquél que vino al mundo para conquistar y vencer sobre la maldición y la muerte.

Al Cordero (Jesús) le fue dada una corona, ¡y salió venciendo, y para vencer! (Apocalipsis 6:2).

La corona de navidad la podemos ver como un símbolo que representa la realidad de nuestra redención. Por eso…..  ¡Celebra a Jesucristo, la única razón de nuestra celebración! 

Cuando Jesucristo es tu Señor - apóstol Marcela de MacMillan

Muchas veces hablamos y declaramos que Jesucristo es Señor. Señor de mi vida, Señor de mi corazón, Señor de mi familia.

Cuando Jesucristo es tu Señor toda decisión que hagas cada día, por más pequeña o grande que sea, es porque él te ha guiado. No porque tú la quieras tomar, no porque a ti te parece, sino porque él te la ha dado.

Cuando Jesucristo es tu Señor le pides a él que afine el oído de tu corazón para poder oír continuamente su voz diciéndote: Haz esto, no hagas eso.

Cuando Jesucristo es tu Señor obedeces la voz de Su Espíritu. Cuando tú declaras que Jesucristo es tu Señor, estás diciendo Él es el que manda, no eres tú. Tu voluntad se sujeta a la de Él.

En el señorío de Jesucristo no hay negociables. No se negocia con Dios. Cuando tú le entregaste tu vida, le entregaste tu voluntad, tu pasado, tu presente y tu futuro. Y lo hiciste con el entendimiento de que Él dirigiera todos tus pasos y no sólo dirigirlos para que te vaya bien con bendición, sino para que tú obedezcas lo que él diga y no tomes un paso sin buscar y obedecer Su dirección.

El señorío de Jesús es que tu voluntad sea sujeta a la voluntad de Él. Pero cuando tú ves que tu voluntad te está diciendo hacer algo contrario a lo que Dios te ha dicho debes inclinarte por Su dirección, no por tu opinión. Así se guarda la fe, peleando porque tu voluntad se sujete a la de Él; celando que tu voluntad esté sujeta siempre a la del Padre.

Hay corazones de personas que se han habituado a Dios aunque lo aman.

El Espíritu de Dios dice: "Has llegado a un nivel de habituarte a mi presencia, de habituarte a mi palabra. Has llegado a un momento de sentir como si hubieras perdido la pasión de tu vida, como si supieras que tiene que haber más pero no hay esa evidencia en ti".

"No analices mi Espíritu con tu intelecto. No trates de comprender lo irracional de mi Espíritu con tu entendimiento humano. Necesito que dejes de depender tanto de ti. Necesito que dejes de depender tanto de tu seguridad. Necesito que dejes de depender de tus habilidades, de tus dones. ¿No sabes que soy Yo quien te los ha dado? ¿No sabes que todo lo que tienes no es tuyo? Soy Yo quien te lo ha dado. ¿No sabes que todo lo que doy, lo doy con un propósito? Y mientras sigas tratando de tomar decisiones y guiar tu vida y usar lo que Yo te he dado según tu parecer, sin mi revelación, ya te he dicho que sólo puede traerte muerte. Pero la obediencia a mi revelación trae vida.

"Tu vida tiene que depender de mi Espíritu. Deja que sea mi vida la que te haga vivir".

Recuérdale a Dios Sus Promesas - apóstol Randy MacMillan

Activa el cumplimiento de tu destino hoy al recordarle a Dios Sus promesas
Isaías 43:26 "Hazme recordar, entremos en juicio juntamente, habla tú para justificarte"

Esta es la dirección del Espíritu Santo para MSA e ICCF: Tienes que tomar en serio esta dirección del Señor. Tienes que levantarte y ocuparte con las cosas que Dios ya te ha dicho. Milita la buena batalla conforme a las profecías que Dios te ha dado (1 Timoteo 1:18).

Debes activar tu futuro ahora mismo al traer a la memoria de Dios todas las promesas proféticas que te ha dado en Su Palabra escrita y también en Su Palabra profética que Él te ha dado personalmente a través de profetas o que te ha dado en tu tiempo de meditación y oración.

En Isaías 43:26, Dios te dice: "Hazme recordar, entremos en juicio juntamente; habla tú para justificarte". Él te está dando el permiso de interceder, de traer, de hacerle recordar las palabras, las profecías, las promesas que Él te ha dado.

Dios está diciéndote: Recuérdame lo que Yo te he prometido y Yo lo haré.

Dios no tiene mala memoria

No es que Él haya olvidado lo que te ha hablado. Pero Su dirección es para llevarte a tomar tu lugar en autoridad para el cumplimiento de Su destino en tu vida.

Así que Dios está animándote y dice: "Habla tú para justificarte". Dios te da la orden, el permiso y el desafío de hablar a tu favor.

"Habla para justificarte", también puede leerse: Dame todas las razones, Yo te doy permiso para rogar y darme las razones por las cuales tú debes tener estas bendiciones que Yo te he hablado, que yo dejé escritas en la Biblia. Sé tu propio abogado, en lugar de quedarte pasivo diciendo: vamos a ver, no estoy seguro, de pronto Dios quiere...

El Señor te dice: háblame, reclámame. Dame las razones, dame capítulo y versículo. Dame fecha y tiempo que yo te he hablado. Dame razones, anímate, justifícate, juntamente hazme recordar, entremos en juicio juntamente.

Dios me ha revelado a mi corazón que este proceso es el que produce la concepción sobrenatural y espiritual de las promesas y palabras proféticas habladas a nuestra vida: créelas, decláralas continuamente y recuérdaselas a Dios.

Esto que estoy enseñando es la dirección del Espíritu Santo para nuestra Misión e iglesia hoy. No son solamente unas ideas ligeras. Tiene que tomar en serio esta dirección del Señor. Tienes que levantarte y ocuparte con las cosas que Dios ya te ha dicho.

Tenemos tantas promesas y profecías para recordarle a Dios que si no recibimos más profecías por 20 años ya hemos recibido suficiente para mantenernos en la presencia de Dios y en la actividad del reino, viendo el cumplimiento de la grandeza de las cosas que Él nos ha llamado como Misión, como iglesia y a nivel personal, de tu familia, de tu trabajo, de tus hijos. Él quiere ver el cumplimiento de Sus promesas en cada uno de nosotros.

¿Cuál es la diferencia entre una promesa recibida por Fe y una Palabra Profética?

Una promesa recibida por Fe es aquella que estando escrita en la Biblia, es tomada por el cristiano y atesorada en su corazón con fe de que Dios la cumplirá para su vida.

Todas las promesas que están en la Biblia son para los creyentes.

Si un cristiano tiene duda de ésto lea: 2 Corintios 1:20 "Porque todas las promesas de Dios son en él sí y en él amén". Esto quiere decir que ya no hay más preguntas, que las promesas bíblicas sí son para el que cree.

Una palabra profética personal es aquella palabra y promesa de Dios que el cristiano recibe a través del profeta. Toda profecía debe ser juzgada por las autoridades espirituales de la iglesia.

¿Por qué Dios no obra sus promesas inmediatamente?

El tiempo de espera entre la promesa recibida por fe y el cumplimiento de ella es precioso para Dios. El Espíritu Santo lo usa para crear en nosotros la capacidad para recibir, y el carácter para mantener y guardar lo que el Padre nos ha dado.

Este tiempo de espera también se denomina desierto.

En la historia del pueblo de Israel vemos claramente cómo Dios obra durante el tiempo del desierto: al llevar a Israel a atravesar por el desierto entre Egipto y Canaán, Dios fue transformando, equipando y formando a su pueblo para que pudieran entrar a Canaán y derrotar a los 33 reyes que vivían y gobernaban la herencia que Él había determinado para Israel.

¿Qué hacer después de haber recibido una promesa o profecía?

Nos corresponde cultivar esta promesa o palabra profética como si fuera una semilla.

1. Creerla. Al recibirla con fe se siembra esta semilla en nuestro corazón que es la buena tierra.

2. Escribirla y juzgarla: Debemos escribirla y dejar que sea juzgada por nuestras autoridades inmediatas.

3. Confesarla y memorizarla. Es útil ubicar copias con la promesa escrita en los lugares donde mayor tiempo pasamos, de manera que podamos leerlas a diario.

4. Obedecer. obedezcamos las condiciones que nos corresponden para el cumplimiento de la promesa.

5. Esperar. Se requiere paciencia, perseverancia y comunión con Dios para el tiempo de espera entre la siembra y la cosecha de esta semilla.

6. No ayudar a Dios. No te apresures a hacer cosas para cumplir por ti mismo la promesa, esto no sería fe sino presunción.

ORA ASÍ para fortalecer tu fe:

"Señor, determino creer en tus promesas.

Padre, dame una medida más de fe. Engrandece mi capacidad de creer en ti, en tu palabra, en tus promesas y en tu poder.

Dios, ayuda mi fe para creer que para ti todo es posible.

Con base en Romanos 4:21 yo me aferro a la certeza de que lo que tú me has prometido hacer, lo vas a hacer.

Señor, a partir de hoy decido vivir la vida de fe que tú me has llamado a experimentar y con mi vida te voy a glorificar, en Jesús" Amén.

¡Conquistado por Dios para Conquistar! - Oración profética por apóstol Randy MacMillan

Para conquistar tú tienes que ser primero conquistado por mí. El Señor dice otra vez: solamente puede ser conquistador el que ha sido conquistado por mí.

Tienen que ser conquistados tus pensamientos, tus imaginaciones que van corriendo por tu mente; tienen que ser conquistados los deseos de tu carne. El secreto es que te dejes conquistar por mí ¿Cómo? ¡Escógeme a mi!.

Los ángeles no pueden escoger por ti, yo no voy a escoger por ti. Como dice en Hebreos 12:1-3 hay muchos testigos y estamos mirándote para ver qué decisión vas a tomar, en qué dirección vas a andar...

No es que tu pasivamente vas a ser conquistado por mi mientras yo voy haciéndolo todo ¡Tú escógeme a mi! Y cuando decidas como lo hizo mi hijo Jesús, que no harás tu voluntad sino la mía, entonces habrás sido conquistado por mí.

Busca mi poder, busca mi rostro, aparta más tiempo, sepárate y búscame. Mientras estés en mi presencia aprenderás a crucificar los deseos de tu carne.

Lo primero que conquistarás será a ti mismo. Saca la espada de mi Palabra y empieza a cortar esas cosas de tu vida que no son buenas. Empieza a tomar pasos en obediencia por fe, a cortar con la espada de mi Palabra, declarando con tu boca y actuando en tus acciones y comportamientos de acuerdo con lo que tú sabes y has visto en mi Palabra.

Pero ti dices, Señor, yo no soy escogido, yo soy uno más. Y el Señor te dice: Yo escojo los que me escogen a mí. Los escogidos que tú ves son los que me han escogido a mí sobre toda cosa y por escogerme a mí, yo los he escogido a ellos. Búscame y yo te revelaré lo que no has sabido ni entendido, y nuestra comunión y compañerismo serán de compartir juntos, más juntos. Porque compañero es uno que comparte el pan con su amigo, y mi pan es el maná celestial, el maná escondido de mi Palabra.

Estoy buscando en este año como en todo tiempo, un pueblo de mi presencia, un pueblo de mi secreto, un pueblo que lleve el olor fragante de mi unción. Así como el bebé tiene el olor de su mamá, así el pueblo de Dios debe tener el olor de mi presencia, del Espíritu Santo.

Estoy esperando un pueblo que yo he guardado para esta hora; un pueblo que sabe moverse por mi Espíritu, mis águilas, mis águilas. No un pueblo como patos, sino águilas.

El pato tiene que subir haciendo mucho movimiento (activación) con sus alas, tiene que patear el aire pero el águila casi no tiene que patear el aire pero el águila casi no tiene que hacer nada, sólo coger la corriente e irse. Es así como tú puedes estar bajo mi presencia en mi secreto. Tú no debes caminar con el sentir de pato espiritual sino con el de águila. Naciste águila. ¿Por qué has vuelto a imitar, vivir y caminar con los patos? Por estar alrededor de tantos patos, tú has decidido caminar como pato espiritual. Pero no naciste pato. Yo te hice nacer águila, águila, águila, ¡águila!. Águila, como tu padre celestial, como tu Dios, y te he hecho para volar en las alturas del cielo, para volar sobre las alturas de la tierra y no estar ahí pegado en la tierra, pegado al suelo buscando comida de vez en cuando en el polvo, con la nariz en el polvo, como un pobrecito. ¡Deja ya esa imagen de ti mismo! Toma lo que yo te he hecho ser: conformado a la imagen de mi Hijo Jesucristo. Así te he hecho, conformado a la imagen de mi Hijo Jesucristo que está dentro de ti. Y serás libre, y serás libre de esa forma de pensar, y de esa manera de vivir y de esa manera de sentirte. ¡Serás libre, serás libre, serás libre!.

Permanece firme en tu lugar

...No dejes que nadie te saque de tu lugar, del lugar donde yo te he puesto. En este lugar yo te he dado un nombre nuevo que representa tu lugar eternamente.

Guiados por el Espíritu de Dios - apóstol Randy MacMillan

Proverbios 16:1 (B.A.D.) dice que podemos "hacer planes pero el resultado final está en las manos del Señor" y el vs. 9 dice que debemos "hacer planes, confiando en que Dios nos dirija".

Aquí tenemos dos cosas que pueden ser contrarias o pueden ser confirmación. Nosotros debemos hacer planes, no debe os estar con las manos vacías esperando que algo caiga del cielo, pero a la vez tenemos que confiar que Dios nos dirija en hacer los planes.

Esta es la actitud que tuvo Pablo en Hechos 16:6, cuando después de tener todo listo para ir al Asia le fue prohibido por el Espíritu Santo habla allá la Palabra y recibió una visión en la que "un varón macedonio esta en pie, rogándole y diciendo: pasa a Macedonia y ayúdanos". La dirección que Pablo estaba recibiendo de Dios era exactamente lo opuesto a la dirección donde él tenía planeado ir. Pero Pablo no vaciló en seguir la nueva dirección de su Señor.

Quiero enfatizar la importancia de que sí debemos estar activos, debemos estar sirviendo, ministrando, aconsejando y llevando a cabo los principios centrales del reino de Dios, como por ejemplo evangelizar, predicar, discipular. Sin embargo, lo esencial en nuestro corazón siempre debe ser amar más la voluntad de Dios que nuestros planes.

Debemos ser flexibles y estar dispuestos a seguir la guía del Señor aún si ella es diferente a nuestros planes.

Dios espera que nuestro corazón anhele tanto Su voluntad perfecta que no insistamos en nuestros caminos sólo por no perder todo el tiempo invertido en dichos planes.

En los versículos anteriores a Hechos 16:6 Pablo estaba haciendo un poco de todo, discipulando, enseñando, preparando discípulos, preparando pastores, y en medio de esto Pablo estuvo planeando y dirigiendo las cruzadas evangelísticas al Asia, quizá por meses enteros, pero en un momento dado el Espíritu Santo le dio una visión de un hombre de una ciudad y país específico para ir y ministrar a ellos y Pablo lo hizo.

El no vaciló en relegar a un tercer lugar sus planes para seguir la guía divina espontánea del Espíritu de Dios.

Con su obediencia Pablo tuvo mayores logros que si hubiera seguido únicamente "sus" propios planes. Sólo tres capítulos, en Hechos 19:10 leemos que "todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús", así que Pablo vio cumplidos sus planes y sus sueños de llevar el evangelio al Asia, pero en el tiempo y de la manera que el Señor lo quiso. Pablo fue sorprendido en Éfeso al hallar discípulos. Dios se había encargado de llevar al Asia antes que a Pablo mismo, la "semilla" de Pablo: los discípulos y los ministros que él estuvo levantando, en quienes había invertido su vida.

Siguiendo la dirección divina

Tal como una brújula siempre indica la dirección del norte, el Espíritu Santo siempre indica la dirección de la voluntad perfecta de Dios. Medita en estos versículos bíblicos:

"Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos" (Romanos 8:14).

"Que la paz de Cristo dirija vuestros corazones" (Colosenses 3:15 D.H.H.).

"Encomiéndate al Señor en todo cuanto haces, confía en que Él te ayudará a realizarlo, y Él lo hará" (Salmo 37:4-5 B.A.D.)

"Por Jehová son ordenados los pasos del hombre y Él aprueba su camino" (Salmo 37:23).

"El hombre propone y Dios dispone" (Proverbios 19:21 B.A.D.).

"El hombre hace muchos planes, pero sólo se realiza el propósito divino" (Proverbios 19:21 B.A.D.).

"La sabiduría de Dios produce paz" (Santiago 3:13-18).

"Los justos y los sabios dependen de la voluntad de Dios" (Eclesiastes 9:1 B.A.D.).

"El que es sabio entiende cuándo y cómo debe cumplir; hay un momento y un modo de hacer todo lo que se hace" (Eclesiastés 8:5 D.H.H.).

"El sabio hallará tiempo y forma de cumplir lo que se ordena. Sí, para todo hay tiempo y manera, aunque el hombre esté abrumado de dificultades" (Eclesiastés 8:5 B.A.D.).

"Por su propia necedad el hombre puede echar a perder sus oportunidades y luego echarle la culpa al Señor" (Proverbios 19:3 B.A.D.).

Tenemos un DIOS VIVO, Él sigue hablando para dirigir Su iglesia por el Espíritu. ¿Estás dispuesto a dejar a un lado tus planes si el Espíritu de Dios te muestra otra dirección?

Niños, las saetas de Dios - Por Kathie Walters (Traducción hecha por Marcy MacMillan)

El ministerio más grande que tenemos que impartirle a nuestros niños es un sentir del destino que tienen en Dios.

El Salmo 127:4-5 dice, "Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud.

Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta". Los niños siempre han sido la respuesta de Dios a los problemas de las naciones.

La mayor operación de rescate fue la que Dios hizo rescatando del mundo, de la carne y del diablo a toda la humanidad. ¿Trajo un gran ejército para hacerlo? ¡No! Trajo fue a un niño – Jesús, una saeta lanzada del arco de Dios.

¿Te has dado cuenta que tus hijos son la solución que Dios tiene para los problemas que están consumiendo al mundo? El ministerio más grande que tenemos que impartirle a nuestros niños es un sentir del destino que tienen en Dios. Son llamados y escogidos, y destinados a ser las saetas lanzadas por Él HACIA LAS PUERTAS.

Las puertas representan los lugares de autoridad y gobierno. ¿Qué hace Dios con respecto a los medios de comunicación que están influenciados por el humanismo? Pues, él remplazará a esa reportera o reportero que no es de Dios con una de sus saetas. Reemplazará a ese senador no de Dios con saetas de Dios.

Recuérdale a tus hijos: "Tienes un gran destino sobre tu vida, ¡eres una saeta de Dios y Él tiene un plan poderoso para tu vida! Si este conocimiento entra dentro de su espíritu tiene poder de preservarlos.

Lamentaciones 1:9 habla de Jerusalén diciendo, "...no se acordó de su fin; por tanto ella ha descendido sorprendentemente...".

Tenemos que enseñarles a nuestros niños a tomar en consideración su destino; que es verdaderamente asombroso.

Esta generación está llamada a recoger la cosecha de toda nación y tomar dominio sobre todo poder e influencia de los malvados planes del enemigo.

Deben ser llenos con el Espíritu de Dios y ungidos para su destino.

Continuamente vemos a Dios usar a los niños de manera asombrosa. Por la imposición de manos "untadas y pegajosas", como lo llama mi esposo, vemos suceder milagros tremendos. En una reunión en Carolina del Norte el año pasado, cuatro personas sordas fueron sanadas (una de ellas ni siquiera tenía tímpano). Un ciego vio, dos personas con huesos quebrados recibieron sanidad instantánea, etc, etc.

No nos olvidemos de nuestros hermanitos y hermanitas menores en el Señor. La responsabilidad hacia ellos también es para las personas solteras. Estos pequeñitos no son tan sólo "los hijos de otro". Son tus hermanos y tus hermanas. Tienen tanto Espíritu Santo como tú y yo. Sólo necesitan saberlo.

Invirtiendo en nuestras generaciones como saetas - apóstol Marcela de MacMillan

Cuando un inversionista busca una entidad de inversión, estudia cuidadosamente el beneficio del negocio que está por hacer al medir la estabilidad de la entidad de inversión, el riesgo de esa inversión y el retorno sobre la inversión.

¿Dónde estoy invirtiendo y cuál es el retorno de mi inversión en la vida de mis hijos, de los niños, de los jóvenes, de esta generación?

La entidad es el reino de Dios.

El gerente general de la entidad es Dios.

La estabilidad de la entidad, la integridad de Dios y su ley (su palabra).

La inversión, las vidas de la generación.

El riesgo, ninguno.

El beneficio del retorno, el ciento por uno (cien veces más) (Mateo13:9).

Dios sólo puede multiplicar lo que das (inversión). Si "das" nada a esta generación, multiplicarás nada. Es una ley de Dios, un principio del gobierno de su reino que regula la dirección normal de las circunstancias.

Siempre estamos sólo a una generación de distancia de poder perder la herencia de todo lo que Dios nos ha dado a nosotros, a nuestros padres y nuestros antepasados.

Dios dice que cuando los adultos (padres, solteros, educadores, voluntarios, parientes, abuelos, etc.) no invierten en la generación emergente, se perderá todo lo obtenido desde generaciones pasadas.

Después de la muerte de Josué siguió todo Israel sirviendo a Dios (el retorno de la inversión) porque sabían todas las obras que Jehová había hecho (Josué 24:31). Pero la generación que se levantó después no conocía a Jehová ni la obra que él había hecho por Israel (la inversión) (Jueces 2:10). La consecuencia (el retorno sobre la inversión) fue que dejaron el Dios de sus padres.

Por una generación no pasar la antorcha (inversión) a la siguiente generación, pasaron más de mil años sin una visitación de Dios, pues no sabían buscar y adorar a Dios.

Todo lo que tenemos de herencia del Señor no es un simple sentimiento, sino el legado que nos han dejado las generaciones anteriores de conocimiento, poder, revelación, santidad, adoración, gloria de Dios para ser enviados como saetas para "hacer" la obra del reino de Dios.

¡Tenemos que invertir AHORA en nuestros niños y jóvenes! ¡Enviémoslos que alcancen más su generación y levanten las generaciones que "nos" seguirán!

El propósito de las generaciones

Dios es un Dios de generaciones. Él ha establecido que el cumplimiento de su pacto y la extensión de su reino sobre la tierra sea realizado una generación a otra. Por esto, nosotros todos debemos comprender la importancia que cada hijo de Dios tenemos de pasar el legado de Dios a los que nos siguen; de hablarle a las próximas generaciones acerca de Él, de su ley, sus estatutos y sus preceptos.

Padres, educadores, abuelos, tíos, hermanos, TODOS estamos llamados a educar y levantar cada generación en la verdad de Dios, para que ellos la cumplan y pasen su legado a la generación siguiente.

El mandamiento es DILES, CUÉNTALES, ENSÉÑALES que guarden...

Moisés le dijo a Israel en Deuteronomio 6:1-9, 12, y 18:

"Estos, pues, son los mandamientos, estatutos, y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla:

Para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados.

Oye, pues, oh Israel (Colombia, ICCF), y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien... y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres.

Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.

Y Amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.

Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón: Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes...

Cuídate de no olvidarte de Jehová, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidurmbre...

Y haz lo recto y bueno ante los ojos de Jehová, para que te vaya bien, y entres y poseas la buena tierra que Jehová juró a tus padres".

Camina por revelación - apóstol Randy MacMillan

Cómo entrenar tu espíritu para que sea sensible al Espíritu Santo y camines en la revelación del Señor.

Dios quiere que sus hijos oigamos su voz y seamos guiados por su Espíritu Santo.

Jesús dijo "mis ovejas oyen mi voz" (Juan 10:27). Su promesa es hablar a sus ovejas, su pueblo, para que caminemos por revelación profética.

Para entrenar tu espíritu a oír su voz, comienza por ejercitar o activar tu propio espíritu a través de actividades espirituales con la Palabra de Dios y la oración.

Dios es Espíritu y por consiguiente Él se comunica al espíritu del hombre.

Levantando pesas se desarrolla el cuerpo del hombre. Leyendo libros se desarrolla el alma del hombre. Pero la oración y la meditación en la Palabra escrita de Dios desarrollan el espíritu del hombre.

Entrena tu espíritu para oír al Señor

1. Aparta tiempos para estar quieto en la presencia del Señor y escúchalo (Marcos 1:34 "y temprano Jesús se levantó y salió a un lugar solitario para orar y estar solo con su Padre"; Salmos 46:10).

2. Ora en lenguas desconocidas (Judas 1:20; 1 Corintios 14:3).

3. Medita en la Palabra de Dios y memorízala (Salmo 1:3; Josué 1:8).

4. Practica y aplica las escrituras (Santiago 1:22; Josué 1:8).

5. Confiesa, declara la Palabra de Dios sobre tu vida (Romanos 4:17; Proverbios 18:21).

6. Obedece instantáneamente al Espíritu de Dios (Hechos 5:32; 11.5-7, 12).

El cristiano que anda por el Espíritu Santo (Gálatas 5:16) camina por revelación y es guiado por lo que el Espíritu habla a su propio espíritu.

Para ser ese pueblo profético que Dios anhela, es indispensable que nos dejemos guiar por el Espíritu Santo y que busquemos su voluntad por encima de la nuestra.

¿Has estado buscando a Dios para tomar una decisión importante en tu vida? ¿Quieres su guía divina?

Pasos para tomar una decisión importante por fe en tu vida, de acuerdo con la voluntad de Dios y la guía del Espíritu Santo:

1. Busca la voluntad perfecta de Dios para tu vida. Aparta tiempo para estar a solar con el Señor, para leer su Palabra y escuchar la voz del Espíritu Santo o recibir el testimonio interior del Espíritu Santo en tu corazón (Marcos 1:35; Salmos 46:10; Isaías 35:1).

Examina tu propio corazón de toda ambición personal que puede influirte o engañarte. Muchas veces somos tercos porque sólo queremos lo que queremos y cuando nosotros lo queremos. Somos cautivos y esclavos de nuestro propio yo. Decimos que queremos la voluntad de Dios pero en realidad queremos que Dios nos apruebe nuestros planes y deseos.

2. Consulta a los pastores o a un líder maduro de la iglesia para presentarle tu vida y tus planes antes de tomar decisiones muy importantes en tu vida (Hebreos 13:17; Proverbios 15:21; 19:20,21). De nada sirve sólo informarles después de haber tomado tu decisión, porque lo que tú has decidido a solas sin consejo ni cobertura pastoral puede ser equivocado. Dios dice que encontramos sabiduría cuando buscamos su consejo. Estar bajo la autoridad espiritual pastoral se demuestra en buscar a tu autoridad antes de tomar tu decisión. Este es el orden leal y fiel que Cristo espera de sus discípulos y te ayuda a tener mayor seguridad.

3. Espera en el Señor, dándote suficiente tiempo para tú poder discernir todo lo que el Espíritu quiere revelarte. No actúes afanadamente en presunción. La presunción es presumir que tú ya sabes todo lo que Dios quiere mostrarte. Dios quiere hablarnos a través de su cuerpo para hacernos aprender el respeto y la sumisión mutua con otros miembros de su iglesia. La persona autosuficiente que decide sola y actúa sola tarde o temprano fracasa, porque tiene un espíritu independiente y rebelde y por orgullo no quiere apreciar ni respetar al Espíritu Santo en los demás.

4. Toma una decisión y ponla en práctica con fe (Santiago 2:22-24; Proverbios 14:29). Sé paciente, persiste en tu meta. No te desvíes por otras oportunidades o prioridades "buenas". Recuerda que lo bueno es enemigo de lo mejor. Sólo lo que Dios te ha destinado es lo mejor (Filipenses 2:13-14; Efesios 2.10).

5. Respalda tu decisión con palabras de fe, declaraciones de fe, acciones positivas de fe y reacciones de fe (Hebreos 10:23; Proverbios 12:14; 14:17).

Encuentra más acerca de cómo oír la voz de Dios en el Manual "Cómo ser Guiado por el Espíritu Santo", por el apóstol Randy MacMillan - IMES (ICCF Cali)